Qué ver en Santarém

Santarém es una de las ciudades de Portugal que concentra más gótico por metro cuadrado. Por eso la llaman la capital del gótico, y cuando paseas por su casco histórico entiendes por qué: conventos medievales, iglesias con rosetones imponentes, pórticos manuelinos, interiores tapizados de azulejos del siglo XVII.

En este post te contamos qué ver en Santarém siguiendo la ruta que hicimos nosotros, desde los primeros conventos góticos junto al Jardín de la República hasta el castillo en el extremo de la meseta, pasando por la catedral, las iglesias más llamativas y el mercado municipal. Una ciudad que no está en la ruta de la mayoría de la gente que visita Portugal, y que merece la pena conocer.

Índice del artículo
  1. Dónde está Santarem
  2. Qué ver en Santarem
  3. Dónde dormir
  4. Qué ver cerca de Santarem

Dónde está Santarem

Santarém está en el centro de Portugal, en la región del Ribatejo, a unos 80 kilómetros al noreste de Lisboa. Se asienta sobre una meseta elevada en la margen derecha del río Tajo.


Qué ver en Santarém

Santarém lleva habitada desde el siglo VIII a.C. Pasaron por ella romanos, visigodos y árabes, y cada uno le dejó un nombre distinto. En 1147, Alfonso Henriques la arrebató a los moros con 250 caballeros, abriendo el camino hacia Lisboa.

Durante los siglos XIV y XV fue ciudad de reyes ya que las Cortes se reunían aquí, y los monarcas vivían en la ciudad. Esto produjo un esplendor que explica la cantidad de monumentos góticos que podemos ver en la actualidad. Por toda esta larga historia hay mucho lo que ver en Santarém, así que vamos a ello.


Iglesia de Santa Clara, uno de los imprescindibles que ver en Santarém

Comenzamos nuestra ruta de los imprescindibles qué ver en Santarém alejándonos un poco del casco histórico visitando la iglesia de Santa Clara. Un bello ejemplo del gótico mendicante portugués.

Su construcción comenzó en el siglo XIII por orden del rey Alfonso III, que quiso fundar extramuros un convento para su hija Leonor Alfonso. Con el paso del tiempo recibió importantes donaciones de la reina Santa Isabel y de su esposo, el rey Dionisio I, lo que permitió ampliar el conjunto hasta convertirlo en uno de los edificios religiosos más destacados de Santarém.

Si has visitado los monasterios de Santa Clara de Coímbra, seguro que verás los grandes parecidos entre ambos conjuntos.

Te extrañará ver que la fachada principal de la iglesia de Santa Clara no tiene puerta. Eso se debe a que el convento pertenecía a una comunidad de clausura que evitaba el contacto con el exterior, y el acceso se realizaba únicamente por una entrada lateral.

Alrededor de 1940 una importante restauración eliminó gran parte de su decoración, recuperando la austeridad propia de la Orden de Santa Clara. Eso sí, perdió gran parte de su riqueza artística.

El interior es enorme, está formado por tres largas naves divididas en ocho tramos, con columnas góticas con capiteles decorados con la heráldica de la familia real. Está iluminada por un gran rosetón y por numerosas ventanas.

En el interior también merece la pena detenerse ante el sepulcro gótico de doña Leonor Alfonso, fechado en el siglo XIV.

Iglesia de Santa Clara de Santarem

Fachada con rosetón de Santa Clara de Santarem

Convento de San Francisco

Muy cerca de Santa Clara encontramos otro de los grandes monumentos que no pueden faltar en una ruta de los imprescindibles qué ver en Santarém: el convento de San Francisco.

Fue fundado en 1242 por el rey Sancho II, poco después de la llegada de los franciscanos a la ciudad, y desde 1917 está protegido como Monumento Nacional.

Convento de San Francisco de Santarem

A lo largo de los siglos el convento fue creciendo gracias al patrocinio de la monarquía portuguesa. El rey Fernando ordenó construir un coro bajo con la intención de ser enterrado en su interior, aunque su sepulcro fue trasladado posteriormente a Lisboa.

Tras la desaparición de las órdenes religiosas en 1834, y mas tarde un incendio hizo que estuviese prácticamente abandonado. A finales del siglo XX, comenzaron las obras de recuperación y, por ellas, hoy podemos contemplar buena parte de su estructura original como su claustro.

Claustro del convento de San Francisco de Santarem

Claustro, convento de San Francisco de Santarem

La iglesia cuenta con tres naves, un amplio crucero y una cabecera formada por cinco capillas escalonadas, una disposición bastante poco habitual dentro del gótico portugués.

Interior de la iglesia de San Francisco de Santarem

Iglesia del convento de San Francisco de Santarem

Plaza del Municipio y Mercado Municipal

Después de visitar ambos conventos ponemos rumbo al centro histórico de Santarém, comenzando esta parte del recorrido en el Jardín de la República.

A uno de sus lados se abre la Praça do Município, presidida por el elegante Palacio Eugénio Silva, un edificio del siglo XVII que aporta mucho encanto a esta zona de la ciudad.

Praça do Município, Santarem

Muy cerca se encuentra el Mercado Municipal, un lugar perfecto para hacer una pequeña parada durante el recorrido y disfrutar de los paneles de azulejos que decoran sus paredes. En ellos aparecen representadas escenas tradicionales y algunos de los monumentos más emblemáticos de la región del Ribatejo.

Mercado municipal de Santarem

Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad

Continuamos descubriendo qué ver en Santarém hasta llegar a la iglesia de Nuestra Señora de la Piedad, situada en la Praça Sá da Bandeira. Su interior tiene un elegante retablo barroco y la imagen de la Virgen de la Piedad, protagonista de una de las devociones más importantes de la ciudad. Combina con armonía elementos manieristas y barrocos, dando lugar a un espacio muy interesante.

Fue construida en el siglo XVII por orden del rey Alfonso VI para conmemorar el llamado Milagro de Nuestra Señora de la Piedad, un acontecimiento que, según la tradición, estuvo relacionado con la victoria portuguesa en la batalla de Ameixial durante la Guerra de Restauración.

Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad, Santarem

Nuestra Señora de la Piedad, Santarem

Catedral de Santarém, una visita imprescindible

Muy cerquita de encuentra la Catedral de Santarém, uno de los edificios religiosos más importantes de la ciudad.

El edificio ocupa el lugar donde antiguamente se encontraba el Palacio Real de Alcáçova Nova. En el siglo XVII, el rey Juan IV cedió estos terrenos a la Compañía de Jesús para levantar un colegio y una iglesia dedicada a Nuestra Señora de la Concepción. Tras la expulsión de los jesuitas, el conjunto pasó a funcionar como seminario y, con la creación de la diócesis de Santarém en 1975, el templo fue elevado a la categoría de catedral.

Tiene una imponente fachada barroca y al entrar nos sorprende una amplia nave única con un espectacular techo pintado en perspectiva, uno de los rasgos más característicos de la arquitectura jesuita.

Catedral de Santarem

Destaca la capilla mayor de mármol con las esculturas de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, realizadas por el escultor italiano Giovanni Antonio Bellini. Los altares barrocos de madera dorada y las pinturas que decoran las bóvedas completan un interior elegante y muy diferente al de otros templos que veremos durante nuestra ruta por qué ver en Santarém.

Interior de la Catedral de Santarem

Rua Serpa Pinto y la iglesia de San Nicolás

Dejamos atrás la catedral para recorrer la Rua Serpa Pinto, una de las calles comerciales con más encanto del centro histórico de Santarém. En ella podrás ver fachadas tradicionales con bonitos balcones de hierro forjado.

Rua Serpa Pinto, Santarem

El paseo nos lleva hasta la Praça do Visconde Serra do Pilar y el Largo da Marvila, donde se encuentra la iglesia de San Nicolás. Otro de esos lugares que es fácil pasar por alto que merecen una parada.

En su interior destacan el sepulcro gótico de Fernão Rodrigues Redondo, considerado Monumento Nacional, y la tumba manuelina de João Afonso, fundador del antiguo hospital de la ciudad. También merece la pena fijarse en los retablos, la decoración de mármol y los paneles de azulejos que decoran el templo.

Iglesia de san Nicolás de Santarem

Santuario del Santísimo Milagro, otro lugar que ver en Santarém

Seguimos nuestro recorrido por qué ver en Santarém hasta llegar a uno de los templos más venerados de Portugal: el Santuario del Santísimo Milagro.

En el año 1226, una mujer con problemas personales robó una hostia consagrada durante la misa. La ocultó envuelta en un paño, pero al poco tiempo la hostia empezó a sangrar. Aquel fenómeno continuó en su casa, y finalmente confesó lo ocurrido. Ese hecho fue interpretado como un milagro eucarístico, y con el paso del tiempo la hostia pasó a custodiarse en la iglesia, dando origen al actual Santuario del Santísimo Milagro de Santarém.

A partir de ahí, el templo se convirtió en un lugar de devoción muy importante, y hoy sigue recibiendo visitantes que llegan tanto por fe como por curiosidad histórica.

Santuario del Santísimo Milagro, Santarém

Interior del Santuario del Santísimo Milagro, Santarém

Iglesia de la Misericordia, una joya del Renacimiento en Santarém

Muy cerca de allí encontramos la iglesia de la Misericordia, uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista del centro histórico de Santarém.

Fue construida a mediados del siglo XVI y aunque su fachada fue reconstruida tras el terremoto de 1755 y presenta un marcado estilo rococó, el interior conserva gran parte de su diseño original.

Sus tres naves tienen la misma altura, que aporta una gran sensación de luminosidad. Diez robustas columnas sostienen las bóvedas de crucería.

Iglesia de la Misericordia, Santarém

Interior de la Iglesia de la Misericordia, Santarém

Iglesia de Santa María de Marvila, la catedral del azulejo de Santarém

Si tuviéramos que elegir solo una iglesia, probablemente sería la de Santa María de Marvila. Está considerada uno de los grandes tesoros artísticos de la ciudad y muchos la conocen como la catedral del azulejo.

A lo largo de los siglos fue ampliándose y transformándose, aunque la reforma más importante llegó en el siglo XVI, cuando el virrey de la India Francisco de Almeida impulsó su remodelación en estilo manuelino.

Su portada es una de las más bonitas de Santarém, es un magnífico ejemplo del estilo manuelino portugués. Y su interior te va a encantar, sus paredes están completamente revestidas por más de 65.000 azulejos realizados durante el siglo XVII, formando uno de los conjuntos de azulejería más importantes de Portugal.

Iglesia de Santa María de Marvila, Santarém

interior de azulejos de Iglesia de Santa María de Marvila azulejo de Santarém

Iglesia de Santa María de la Gracia

La iglesia de Santa María de la Gracia es otro de los imprescindibles que ver en Santarem. Es de estilo gótico-flamígero y fue construida en 1380. En su fachada destaca un rosetón tallado en un solo bloque de piedra.

iglesia de Santa María de la Gracia, Santarem

Rosetón de la iglesia de Santa María de la Gracia, Santarem

En el interior podemos ver, en el brazo derecho del crucero, el túmulo de Pedro de Menezes y su esposa Beatriz Coutinho, sobre ocho leones y con esculturas yacentes y la mano entrelazada, igual que los túmulos reales del Monasterio de Batalha. Y en un absidiolo el de Pedro Álvares Cabral , el navegante que descubrió Brasil en 1500, junto a su esposa. El exterior de la iglesia tiene una estatua suya en la plaza que lleva su nombre.

Interior de la iglesia de Santa María de la Gracia, Santarem

Santa María de la Gracia, Santarem

Sepulcros de iglesia de Santa María de la Gracia, Santarem

Museo Municipal

El Museo Municipal de Santarém está instalado, desde 1889, en la antigua iglesia de San Juan de Alporão, un edificio románico de transición al gótico del siglo XII transformado. En su interior podrás ver un conjunto arqueológico y artístico medieval, entre el que destaca el túmulo de Duarte de Menezes, uno de los mejores ejemplares de escultura tumular del siglo XV.

Museo municipal de Santarem

Interior del Museo municipal de Santarem

Castillo — Jardín das Portas do Sol

El punto que cierra el recorrido, o con el que puedes empezar la visita a Santarem, es el Jardín das Portas do Sol. Se asienta sobre la alcazaba del antiguo castillo que Alfonso Henriques tomó por sorpresa a los moros en 1147.

Del castillo medieval quedan hoy apenas algunos restos: el recinto fortificado de la alcazaba, la Puerta de Santiago y algunos tramos de muralla.

Restos del castillo de Santarem

Murallas del castillo de Santarem

Aquí también está el Centro de Interpretación Urbi Scallabis. Un repaso a la historia de la ciudad desde la prehistoria, perfecto para poner en contexto la población.

Pero si por algo merece la pena incluirlo entre las cosas que ver en Santarem es por las vistas: el Tajo abajo y la llanura de la Lezíria extendiéndose hasta donde alcanza la vista.

Vistas desde el Castillo de Santarem

Vistas desde el Castillo de Santarem

Dónde dormir en Santarém

La oferta de alojamiento en Santarém es bastante más pequeña que en otras ciudades portuguesas de tamaño similar.

Para quedarse en el centro histórico, el Hotel Umu, recientemente renovado, es una de las opciones, un hotel sencillo, pero céntrico. Para los que prefieren apartamentos, hay varias opciones de alquiler de pisos de particulares justo en el centro histórico

Si buscas algo con más tranquilidad tienes White Olive Villas, unas villas preciosas a 8 kilómetros de Santarem. Tiene terraza con vistas al jardín, zona de estar, y cocina totalmente equipada y piscina.


Qué ver cerca de Santarém

Merece una visita el Convento del Cristo de Tomar, una fortaleza medieval que fue sede de los Caballeros Templarios. Guarda en su interior una de las joyas del manuelino portugués: la famosa ventana del capítulo, una explosión de motivos marinos y vegetales que es de las imágenes más reproducidas del arte portugués. La ciudad en sí también es agradable, con un centro histórico tranquilo y bien conservado. Está a menos de una hora de Santarém.

Y si llegas desde España o continúas hacia el norte, Santarém encaja perfectamente como parada intermedia entre Lisboa y Coímbra.


Santarém no es el destino más famoso de Portugal, y eso es precisamente lo que la hace interesante. Por su concentración de gótico medieval con iglesias, conventos, pórticos manuelinos e interiores de azulejo merece ser incluida en tu ruta por Portugal.

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