El Castillo de Javier y su Santuario

Hoy visitamos el Castillo de Javier, una fortaleza de origen románico y lugar de devoción de Navarra, ya que allí donde nació San Francisco Javier, copatrón de la comunidad foral. Este lugar tuvo desde sus orígenes la tradición de hospedar a los peregrinos del Camino de Santiago ya que se encuentra muy cerca de la ruta xacobea.

Junto al castillo se encuentra el Santuario de Javier con la nueva basílica, el museo, el colegio de los Jesuitas y el centro de espiritualidad. ¡Acompáñanos a conocerlo!

El Castillo de Javier y su Santuario

Índice del artículo

Dónde está el Castillo de Javier

Esta es la ubicación del Castillo de Javier, está muy cerca de la localidad del mismo nombre en la comunidad foral de Navarra, muy cerca de la provincia de Zaragoza.

No hay problema para aparcar, ya que hay un gran aparcamiento a la entrada del conjunto para que puedas visitarlo sin problemas.


Un poquito de historia

El castillo y la villa de Javier eran de un noble aragonés, pero perdió su posesión por no poder hacer frente a un préstamo que le concedió Sancho VII de Navarra, pasando a ser su dueño en torno al año 1223.


San Francisco Javier

A la historia del castillo de Javier se une en 1506, la de Francisco Javier, el quinto hijo de los dueños por esa época del castillo: Dª María de Azpilicueta y Aznárez y de D. Juan de Jasso, Doctor por Bolonia y consejero de los reyes Juan y Catalina de Navarra. Allí nacería el que en el futuro, y tras sus viajes por el mundo evangelizando, será San Francisco Javier.

San Francisco Javier es copatrón de Navarra. Además, lo es de países como Canadá y Australia, de los deportistas navarros y de los pelotaris, patrón de la Juventud Navarra, de las Misiones y del turismo en España.

San Francisco Javier

En 1512, se inicia la conquista de Navarra por las tropas castellano-aragonesas por orden de Fernando el Católico, rey ya de Aragón y Castilla. Se toman gran parte de las plazas del Reino de Navarra, y en 1516 la familia de Francisco Javier fue desposeída de sus propiedades. Pasaría después a pertenecer como feudo a María de Azpilcueta, natural del Valle de Baztán, cuya familia defendía la independencia del reino.

Por eso el Cardenal Cisneros, para quitarle poder al castillo, ordenó su demolición en 1516, aunque sólo se realizó un desmochado de la Torre del Homenaje de San Miguel, se derribaron torres y la muralla que lo rodeaba y se rellenó el foso.

El castillo de Javier fue pasando de mano en mano debido a las herencias, recayendo a finales del siglo XIX en la Casa de Villahermosa.

La duquesa de Villahermosa junto con los familiares del conde de Guaqui (esposo fallecido de la duquesa), comenzaron con fondo propios las obras de restauración. Además, edificaron la basílica adosada a él y construyeron la casa de ejercicios, residencia de misioneros, hospedería, los colegios de jesuitas y siervas de María y la parroquia de la Anunciación.

Edificios de la Basílica de Javier

Edificios de la Basílica de Javier

A principios del siglo XX, la duquesa de Villahermosa donó el conjunto a la Compañía de Jesús con la condición de que lo mantuvieran de la misma manera que les fue entregado.


La Javierada

Ya en la época moderna, el Castillo de Javier y su santuario son el destino de la Javierada, una multitudinaria peregrinación a la que acuden para venerar al Santo, principalmente a pie, personas de todas las edades y de cualquier parte de la provincia, por todo tipo de caminos y senderos.

El origen de la javierada es del año 1886, cuando la Diputación Foral de Navarra organiza una peregrinación para rezar al santo para que detuviese la epidemia de cólera y se consideró que el santo la había evitado.

Después de varios intentos de continuar con la tradición y algunos parones, esta peregrinación será oficial desde 1941, momento en el que se llama por primera vez, la Javierada. Se convocó para el segundo domingo de marzo y fueron 360 los peregrinos que hicieron el recorrido entre Pamplona y Javier.

Castillo y Basílica de Javier

El Castillo de Javier

El Castillo de Javier consta de tres cuerpos escalonados, construidos con piedra labrada. La parte más antigua es la Torre del Homenaje o de San Miguel, que sobresale del conjunto y otras dos torres menores en las esquinas.

Castillo de Javier, Navarra

En su basamento hay zócalos musulmanes del siglo X y el resto se fue construyendo a partir del siglo XI, ya en el siglo XIII se agregaron por las cuatro orientaciones, dos cuerpos poligonales y dos torres.

En el año 1952 se realizó otra restauración, por parte del jesuita José María Recondo, devolviendo un poco el aspecto medieval del Castillo de Javier, y se volvió a recuperar el foso y los accesos exteriores.

Se accede al interior por un puente levadizo y además de poder ver las distintas dependencias, como la Torre de Undués, del siglo XV, de planta pentagonal y tiene 15 metros de altura rematado en almenas.

Y también la torre y capilla del Santo Cristo del siglo XIII, a la que acudían los peregrinos tras la muerte de san Francisco Javier, y que tuvo que ser ampliada.

Castillo de Javier, Navarra

Castillo de Javier, Navarra

Castillo de Javier

Castillo de Javier, Navarra

Castillo de Javier, Navarra

Castillo de Javier, Navarra

En el interior, con pinturas murales que representan la danza de la muerte, se encuentra una talla de madera de nogal tardogótica de un Crucificado, trado por el santo al que se le atribuye un carácter milagroso.

Cristo de Javier Sebas Valencia, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Museo del Castillo de Javier

El Castillo de Javier aloja desde 1986 un museo dedicado a la vida del santo. En él puedes ver una colección de pintura española del siglo XV al XX con pintores como Murillo, Coello, Carreño, Maella, V. Bécquer, Lucas, R. Madrazo y Salaverria, y otra de kakemonos japoneses (pinturas y caligrafías) del siglo XIX. Todo lo representado tiene que ver con la vida del Santo.

Castle of Javier 04 Millars, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

La basílica de San Francisco Javier

La basílica de San Francisco Javier se acabó de construir en 1900, es de estilo ecléctico, mezcla de elementos neorrománicos, neogóticos y neobizantinos.

Al templo se accede mediante una gran escalinata en la que podemos ver un pórtico, con dos ángeles a los lados que llevan los escudos de Javier y de Villahermosa y una inscripción donde se pueden ver algunos datos como el año de construcción y de la promotora de la obra.

Sobre esta, hay un gran rosetón enmarcado en arcos góticos abocinados y en lo alto un frontón, rematado con un cruz y dos torrecillas en las esquinas. La portada es neorrománica y en su tímpano están representados distintos lugares que recorrió por Francisco de Javier. En el parteluz la figura del santo con el escudo de Javier y en los capiteles distintas escenas de su vida.

Basílica de San Francisco Javier, castillo de Javier

Basílica de San Francisco Javier, castillo de Javier

El interior es una nave neogótica con tribunas lombardas, rematada con un ábside semicircular con bóveda de crucería pentagonal.

En la cripta de la basílica se encuentran los restos de quienes contribuyeron a la reconstrucción del castillo y erección de la basílica: la duquesa de Villahermosa, su marido, el conde de Guaqui, José Manuel de Goyeneche y sus hermanos María Josefa (duquesa de Goyeneche), Carmen (duquesa de Gamio) y José Sebastián de Goyeneche y Gamio (fundador de la Fundación Goyeneche).

Interior de la basílica de San Francisco Javier


Qué ver cerca del Castillo de Javier

Muy cerca del Castillo de Javier se encuentra el Monasterio de Leyre, otra visita que te recomendamos hacer en Navarra. Es uno de los conjuntos monásticos más importantes de España por su importancia histórica y también por su arquitectura.

Monasterio de Leyre, Navarra

Y ahora ya sabes que ver en el Castillo de Javier y en su basílica, una visita en la que se mezcla la historia, el arte y la religión, que merece mucho la pena conocer en la comunidad de Navarra. ¿Has estado?

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