Si tienes que visitar un solo castillo del Valle del Loira, que sea el Château d’Ussé. No es el más conocido, pero es el que más difícil se olvida.
Sus torres blancas asoman entre el bosque como sacadas de un cuento —y en cierto modo lo son, porque aquí es donde Perrault se inspiró para escribir La Bella Durmiente, que como en seguida te explicaremos, está maravillosamente representado en la torre medieval del castillo.
Y hay mucho más que el cuento: jardines, mazmorras, capilla medieval y unas estancias que llevan cuatro siglos prácticamente intactas y que te van a enamorar.
- Dónde está el Château d'Ussé y cómo llegar
- Ocho siglos de historia
- Perrault y La Bella Durmiente
- Visita al Castillo de Ussé
- La capilla de Saint-Gilles
- El patio de honor
- La Torre del Cuento
- Las estancias
- Sótanos y mazmorras
- Los jardines sobre el Indre
- Vídeo: visita completa al Château d'Ussé
- Dónde dormir cerca de Ussé
- Otros castillos del Loira cerca de Ussé que no te puedes perder
Cómo llegar y dónde está exactamente el Chateau de Ussé
El Château d'Ussé está en Rigny-Ussé, en el departamento de Indre-et-Loire (Francia). Es uno de los más bonitos que ver en el Valle del Loira, que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad.
Ocupa una pequeña colina al borde del bosque real de Chinon, con el río Indre pasando justo a sus pies antes de desembocar en el Loira unos kilómetros al norte.
Desde Tours son 35 kilómetros hacia el oeste, un trayecto cómodo en coche por carreteras secundarias entre viñedos y pueblos de piedra blanca.
Chinon, con su gran fortaleza medieval, queda a solo 15 kilómetros, así que Ussé encaja perfectamente en cualquier ruta por la zona.
Cuando aparecen las torres al doblar una curva, con el bosque de fondo, se entiende de golpe por qué este sitio lleva siglos siendo uno de los castillos más fotografiados del Loira.
La mejor época para ir es primavera u otoño: el valle tiene un microclima húmedo que mantiene los jardines muy verdes, y las mañanas de niebla baja sobre el río dan al conjunto un aspecto cinematográfico.
Ocho siglos de historia
El castillo tiene sus raíces en el siglo XI, cuando los primeros señores de Ussé levantaron una fortaleza de madera sobre el promontorio. No fue hasta el siglo XV cuando la familia Bueil, comenzó la gran transformación construyendo un palacio gótico que rivalizaba con los castillos reales del Loira.
En 1485, Jean V de Bueil entregó el castillo como dote de boda a su hija, que lo trajo a la familia Espinay. Fue Antoine d'Espinay quien le dio el aspecto del ala norte: el estilo gótico flamígero con sus pináculos, gabletes que caracterizan la silueta del castillo.
El siglo XVI trajo el gusto renacentista italiano, y los nuevos propietarios, los Bernin de Valentinay, añadieron pabellones y alas en ese estilo. El resultado es un castillo que mezcla gótico, renacentista y clásico de forma bastante natural —algo que en Ussé funciona a la perfección.
En 1681, el príncipe de Rohan compró Ussé y encargó hacer terrazas para los jardines. En la actualidad es propiedad del conde de Blacas, descendiente de los Rohan.
Perrault y La Bella Durmiente
El escritor Charles Perrault, visitó Ussé a finales del siglo XVII. Era cuñado del marqués de Valentinay, y pasaba temporadas largas aquí como invitado. La historia que ha transmitido la familia durante siglos es que fue contemplando las torres de Ussé desde el bosque de Chinon cuando se le ocurrió la imagen del castillo encantado rodeado de zarzas.
En 1697 publicó "La Belle au bois dormant" en su colección "Histoires ou contes du temps passé". Y todo encaja visualmente con Ussé: las torres apuntadas, el bosque real, el misterio del Indre.
Hoy el castillo dedica una torre entera a celebrar esa conexión: la Torre del Cuento, con dioramas de tamaño casi natural que recorren la historia de La Bella Durmiente. Pero te lo contamos en un momento.
No es que Ussé se parezca a un castillo de cuento. Es que todos los castillos de cuento se parecen a Ussé. Verlo en persona lo confirma.
Visita al Castillo de Ussé
La capilla de Saint-Gilles es la primera parada de la visita
Antes de entrar al castillo propiamente dicho, encontrarás la capilla colegial de Saint-Gilles, construida a partir de 1523. Es una bonita edificación de gótico tardío con algunos detalles renacentistas.
El exterior es de muros de tuffeau blanco (como se llama la piedra caliza porosa típica del Loira). La portada está esculpida con la Anunciación en el tímpano. Y por dentro, en su nave única destacan las vidrieras del ábside, una talla de la Virgen del siglo XV sobre el altar, y los asientos del coro en nogal.
La capilla se conserva tan bien porque durante siglos fue la parroquia del municipio. Los propios vecinos la cuidaron como suya.
Junto a la capilla encontrarás también una antigua bodega y un poco más allá los aseos. Y antes de volver al castillo, no te vayas sin echar un vistazo a los establos.
Patio de honor
La visita al castillo de Usse empieza en el patio de honor, aquí el ala norte gótica con sus ventanas esculpidas y pináculos se funden con los pabellones renacentistas del sur. Un bellísimo contraste que no desentona en absoluto, todo lo contrario.
Torre del Cuento - La Bella Durmiente
Lo que más llama la atención a casi todo el mundo es la Torre del Cuento, reconvertida en un recorrido de cuatro plantas dedicado a La Bella Durmiente.
La subida se hace a través de una escalera de caracol, con los escalones de madera gastados de siglos de uso, pasearás por el camino de ronda. Desde las ventanas aspilleras podrás divisar el bosque de Chinon. Es fácil imaginar por qué Perrault pensó en el Chateau de Ussé para su cuento.
En el recorrido irás viendo dioramas de tamaño casi natural con figuras articuladas y trajes de época auténticos que reproducen una escena del cuento: el bautizo de la princesa, la maldición, el sueño con toda la corte inmóvil, la llegada del príncipe, el momento que precede al beso que despierta a la princesa... La iluminación es maravillosa y el efecto impactante.
Las estancias del castillo de Ussé: una casa que nunca se vendió
Lo que hace especiales a las estancias del Castillo de Ussé es que la familia Rohan compró el castillo en 1681 y nunca lo ha fragmentado ni vendido por partes. Así que muebles, tapices, retratos y vajillas han permanecido generación tras generación.
Once estancias en total, cada una con su historia. Hay un salón con un techo pintado imitando mármol mediante una técnica italiana del XVII llamada trampantojo. Hay un gabinete con muebles sirios de cedro incrustado en nácar traídos de Oriente. Y hay un salón que fue capilla medieval y que hoy guarda, entre otras cosas, un gabinete italiano de ébano con 49 cajones secretos. Solo por eso ya vale la pena pararse.
La habitación del Rey impresiona por las sedas chinas del XVIII, la cama de estilo polaco y un espejo veneciano con cristales azules. Y justo al final, en lo alto, la habitación de una joven: abuhardillada, con cama en nicho para protegerse del frío y una estufa de leña.
💡 Tip: Fíjate bien cuando pases por la gran escalera de honor, porque abajo encontrarás unas botas enormes. Son las botas de los jinetes de postas, de dos kilos cada una. La familia cuenta que fueron estas botas las que inspiraron a Perrault para otro de sus cuentos clásicos. ¿Lo adivinas? Exacto: Las botas de siete leguas. Otro hilo más que une este castillo con los cuentos que todos conocemos de toda la vida.
Sótanos y mazmorras: la cara B del castillo de Ussé
Después de tanto lujo, bajar a los sótanos es un gran cambio, pero también muy interesante. Los niveles inferiores están excavados directamente en la roca de tuffeau y llevan al visitante a la parte más antigua de la fortaleza.
Los sótanos de servicio almacenaban vino, aceite y grano para abastecer la casa señorial. Todavía quedan algunas tinajas y toneles originales, y la temperatura permanente de unos 12 grados explica por qué el Loira fue durante siglos una de las grandes regiones vinícolas de Francia: el subsuelo hace el trabajo de conservación solo.
Más abajo están las mazmorras: celdas en la roca con aberturas enrejadas y grilletes de hierro en los muros. La familia ejercía también un poder absoluto sobre sus vasallos. Esto es algo que Ussé no esconde, y eso lo hace más honesto que muchos castillos que solo enseñan lo bonito.
Los jardines sobre el Indre
Terminamos la visita termina al aire libre, en los jardines de Ussé: Fueron diseñados por André Le Nôtre, el mismo que trazó los de Versalles. La idea es la misma, la diferencia es la escala: aquí todo es más manejable, y más agradable para pasear.
Parterres de boj recortado en formas geométricas y flores que cambian según la estación: tulipanes y narcisos en primavera, rosas y lavanda en verano, dalias en otoño. Abajo, el Indre bordea los jardines.
Horarios de visita del Castillo de Ussé
El Château d'Ussé abre de febrero a noviembre. La visita completa —capilla, torre, estancias, sótanos y jardines— lleva entre dos y tres horas. Puedes echarle un vistazo a los horarios en la página oficial del Castillo de Usse.
Vídeo del Castillo de Ussé
Antes de que te vayas, te dejamos la visita completa en vídeo. Porque hay cosas que con imágenes se entienden mucho mejor.
Otros castillos del Loira, cerca de Ussé, que no te puedes perder
Si tienes unos días por la zona, Ussé es solo el principio. A menos de media hora encontrarás Azay-le-Rideau y sus reflejos en el Indre, los espectaculares jardines de Villandry o la fortaleza medieval de Chinon.
Un poco más lejos están Langeais, Chenonceau y el imponente Chambord. Y si vuelves en unos días, te contamos también Amboise. El Loira da para mucho.
Dónde alojarse para ver el Castillo de Ussé
Si la visita te ha convencido de quedarte a dormir por la zona —y es fácil que así sea—, estás de suerte: los alrededores de Ussé tienen alojamientos realmente buenos, entre viñedos, pueblos de piedra blanca y el río. Hemos seleccionado los más interesantes:
Les Jardins Haute Couture — En Huismes, a solo 3 km de Ussé. Bed & breakfast con restaurante, bar, piscina exterior de temporada y terraza con vistas al jardín. Tienen además alquiler de bicis, ideal si quieres explorar la zona sin coche. Wifi y parking gratuitos.
La Balastière — En Beaumont-en-Véron, a 21 minutos de Ussé. Opción más tranquila y casera: habitaciones con baño privado y un estudio con cocina propia, vigas de madera y techo inclinado. Desayuno diario incluido y cocina compartida. Buena base para visitar varios castillos de la zona.
Le Jardin des Oiseaux — En Saint-Michel-sur-Loire, a 4,5 km del castillo de Langeais y a 13 km de Azay-le-Rideau y Villandry. Bed & breakfast con piscina exterior, jardín y parking gratuito. Una ubicación perfecta si quieres moverte por varios castillos del Loira sin hacer grandes desplazamientos.
Ussé no es el castillo más grande del Loira ni el más visitado, pero tiene algo que los demás no tienen: la sensación de que el tiempo se ha detenido aquí de verdad. Once estancias con cuatro siglos de historia intacta, una capilla medieval que los propios vecinos cuidaron como suya, una torre entera dedicada a un cuento, y unos jardines diseñados por Le Nôtre. Todo en el mismo sitio, todo en pie, todo visitable.
Si viajas al Valle del Loira y tienes que elegir, no lo dudes: date dos horas y pásate por Ussé. Hay castillos más espectaculares, pero pocos que se queden tan pegados a la memoria.
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