Hoy te queremos llevar a conocer la iglesia de Santa Lucía del Trampal, un templo visigodo situado muy cerca de la localidad cacereña de Alcuéscar, a los pies de la Sierra del Centinela.

Esta iglesia monacal es uno de los mejores ejemplos de arquitectura hispano-visigoda que quedan actualmente en la Península Ibérica y la única situada al sur de ésta. Además, se encuentra en un estado estupendo gracias a los estudios y restauraciones que nos permiten conocer su estructura original.

Santa Lucía del Trampal, arte visigodo en Cáceres

Índice del artículo
  1. Dónde está Santa Lucía del Trampal
  2. Un poco de historia
  3. Centro de Interpretación de Santa Lucía del Trampal
  4. Iglesia
  5. Horarios de Santa Lucía del Trampal
  6. Vídeo de Santa Lucía del Trampal
  7. Más iglesias visigodas en España
  8. Qué ver cerca
  9. Dónde dormir

Dónde está Santa Lucía del Trampal

Esta es la ubicación de la Iglesia de Santa Lucía del Trampal. Se encuentra en el municipio de Alcuéscar, en la provincia de Cáceres, Comunidad de Extremadura, en España.

Santa Lucía del Trampal

Santa Lucía del Trampal

Santa Lucía del Trampal

Un poco de historia

No está muy clara la fecha exacta de su construcción, aunque la mayoría de las fuentes la datan a finales del siglo VII, por lo que es catalogada en la arquitectura visigoda.

La iglesia fue parte de un monasterio con todas sus dependencias, muy similar a Santa María de Melque en Toledo. Cerca se encontraba el poblado con sus talleres, ganadería y huertas. De estas otra construcciones tan solo quedan restos de algunos muros.

Poblado de Santa Lucía del Trampal

Las soluciones arquitectónicas y decorativas del templo fueron aportadas por los musulmanes, y los estudios hacen pensar que el monasterio estuvo habitado por monjes mozárabes (cristianos bajo el dominio musulmán).

El monasterio decayó durante el siglo VIII, y alrededor del año 900 quedó abandonado. En el siglo XV, tras casi cuatro siglos de abandono, se hace una reforma gótica y las dos habitaciones laterales, que hacían un único espacio interior, desaparen.

Vuelve a recuperarse la vida monástica hasta el siglo XVIII, pero la guerra de la Independencia, le da otros usos muy diferentes, pasará por ser un fortín, y posteriormente un establo.

El valor artístico de Santa Lucía del Trampal se reconoció a finales del siglo XX, y entre 1984 y 1990 fue investigada y restaurada por Juan Rosco y su compañera Luisa Téllez, rescatandola de la ruina. En la actualidad se encuentra en un estado estupendo, que permite conocer su estructura original.

Además, en los alrededores se encontraron restos de carácter religioso anteriores a la romanización como lápidas y diferentes inscripciones dedicadas a Ataecina, deidad prerromana datadas en el siglo VI a. C. Algunas de ellas se pueden ver reutilizadas en la construcción de Santa Lucía.


Centro de Interpretación de Santa Lucía del Trampal

Nada más llegar al lugar hay un amplio aparcamiento para que puedas dejar tu coche sin problemas. Allí se encuentra el Centro de Interpretación de Santa Lucía del Trampal, en el que puedes conocer la historia, sus cambios y ver algunos los restos romanos y otros hallazgos de la zona. Es conveniente verlo primero y después pasar a ver la iglesia, cuya visita es gratuita.

Centro de Interpretación de Santa Lucía del Trampal

Centro de Interpretación de Santa Lucía del Trampal

Iglesia de Santa Lucía del Trampal

La iglesia de Santa Lucía del Trampal está situada junto a al Manantial del Trampal, del que lleva el nombre. Está en una zona protegida por el viento por lo que la zona tiene microclima, y se encuentra rodeada por naranjos y frutales.

La iglesia que vemos en la actualidad es tan solo el núcleo central de la inicial, ya que como ya te habíamos contado, desaparecieron dos estancias laterales que pudieron ser porches.

El templo está construido con sillarejo, mampostería y recia sillería en los ángulos. Las puertas son adinteladas y tienen arco de descarga de ladrillo al igual que las del prerrománico asturiano. Y sus ventanas se encuentran en el interior de cada ábside y en cada extremo del crucero.

Absides de Santa Lucía del Trampal

Absides de Santa Lucía del Trampal

Entrada de Santa Lucía del Trampal

Santa Lucía del Trampal

Entrada al ábside de Santa Lucía del Trampal

Santa Lucía del Trampal

Santa Lucía del Trampal

La estructura que nos ha llegado está formada por la nave, un pequeño espacio (que parece ser que era el coro) y la cabecera.

Plano de Santa Lucía del Trampal

El cuerpo de la iglesia actual es de una sola nave, con arcos fajones apuntados, era de tres naves separadas por dos arquerías longitudinales, aunque no ha llegado a nuestros días esta separación.

Interior de Santa Lucía del Trampal

Interior de Santa Lucía del Trampal

El crucero es transversal y cuenta con tres ábsides en la cabecera independientes, separados entre sí por muros. A ellas se accede por la nave principal y por dos puertas situadas a cada lado de esta. La cubierta tanto la nave como los ábsides con bóveda de cañón con forma de herradura.

Cuenta con doce columnas adosadas a los muros, de donde salen seis arcos transversales y una cubierta que por el exterior se ve como tres cimborrios de planta cuadrada con tejado de forma piramidal.

Podemos ver la decoración de algunas impostas de mármol con roleos, que todavía se conservan, ya que muchas de ellas fueron arrancadas.

Los tres ábsides de planta cuadrada cuentan con una ventana de arco de herradura cada una. Estas se encontraban cerradas con celosías de mármol, pero no han llegado a nuestros días. Esta estructura es similar a San Juan de Baños, y la división también tiene similitudes con San Miguel de Lillo de Oviedo, por su verticalidad interior y por la cabecera triple.

El espacio interior estaba delimitado con canceles, estaban situados al final de la nave y en la entrada de los tres ábsides, no se conservan los originales, pero se pueden ver las hendiduras en el suelo y en los muros que los sujetaban.

Ábsides de la Cabecera de Santa Lucía del Trampal

Santa Lucía del Trampal

Santa Lucía del Trampal

Santa Lucía del Trampal

Horario de Santa Lucía del Trampal

Horario de Invierno (del 01/10 al 31/05)
De 10 a 14 y de 16 a 19
Horario de Verano (del 01/06 al 30/09)
De 10 a 14 y de 17 a 20
Cerrado lunes y domingos de tarde

Vídeo de Santa Lucía del Trampal


Más iglesias visigodas en España

La arquitectura visigótica o visigoda llega tras el Imperio Romano, los principales ejemplos que han llegado a nuestros días se encuentran en zonas rurales, ya que las construcciones de ciudades como por ejemplo Córdoba, Mérida o Toledo fueron destruidas en tiempos de los musulmanes para construir mezquitas y otros edificios.

Las iglesias que conservamos en España son:

Queda la estructura de San Pedro de la Mata, Casalgordo, (Toledo), y restos arqueológicos de la basílica de Cabeza de Griego de Saelices, Segóbriga (Cuenca), y la Iglesia de Recópolis de Zorita de los Canes (Guadalajara). En Portugal, concretamente en Braga, podemos ver San Fructuoso de Montelios.


Qué ver cerca

Puedes aprovechar tu visita a Santa Lucia del Trampal para conocer Cáceres, una bellísima ciudad con muy buen ambiente y con un patrimonio histórico artístico extraordinario.

Y por supuesto te recomendamos descubrir todo lo que ver en Mérida, una ciudad que conserva en un estado maravilloso su patrimonio de tiempos romanos.


Dónde dormir

Si te decides por visitar Mérida, te recomendamos el el Hotel Vettonia, un alojamiento situado muy cerquita de la plaza de toros y a unos 200 metros del Museo de Arte Romano y del teatro. Muy céntrico, la calidad relación precio y la atención del personal extraordinarias.

Y si duermes en Cáceres, nosotros nos alojamos en el Barceló Cáceres V centenario, situado a las afueras de la ciudad, con una estupenda piscina al aire libre y una estupenda relación calidad-precio.


Y hasta aquí nuestra visita a Santa Lucía del Trampal la primera iglesia que se conoce en Extremadura con características de la arquitectura prerrománica hispánica. A pesar de que el templo que ha llegado a nuestros días no es como era en sus orígenes, merece la pena descubrirla y ver cada una de sus características.