9/1/15

Sangüesa y Ujué, Navarra


Continuamos en la provincia de Navarra tras la visita del Monasterio de Leyre y el castillo de Javier, y nos dirigimos a conocer Sangüesa y Ujúe, dos preciosas localidades repletas de arte y rodeadas de leyendas.


SANGÜESA


Ahora nos dirigimos a  Sangüesa, hermoso pueblo bañado por las aguas del río Aragón, que constituía en la Edad Media una etapa importante del camino hacia Compostela. Este era el acceso a tierras navarras de los peregrinos que llegaban de Jaca por la carretera de Somport.

Aparcamos frente al convento de San Francisco de Asís (1), fundado en 1266 y entramos en la Calle Mayor, eje principal de la ciudad  en la que encontramos edificios tan bonitos como el palacio de París Íñiguez Abarca (2), edificio del siglo XVI de estilo renacentista en el que destaca el alero de madera que sobresale. Y el palacio de los Sebastianes (3), tardo gótico del siglo XV con dos portales gemelos apuntados y escudos en las claves. Continuando mas adelante a la derecha está el edificio del la Casa Consistorial (4) de 1570 con una sobria fachada renacentista pero con una bonita galería porticada de cuatro arcos rebajados, se conoce como Las Arcadas.



Atravesamos sus arcadas y pasamos por la plaza de los arcos, en donde se hace el mercado semanal y que fue antigua plaza de armas del palacio que vemos al fondo; el Palacio Príncipe de Viana (5). Actualmente este castillo-palacio, presenta un cuerpo central de dos pisos flanqueado por dos torres almenadas.


Regresamos a la Calle Mayor y continuamos nuestro camino, hay dos bonitos palacios a la izquierda, pero por desgracia en muy malas condiciones el de los Iñíguez- Abarca (6) de 1601. Y el palacio de Añués (7) gótico del siglo XV, con un gran portal apuntado y  arcos conopiales y tracerías flamígeras.




La Iglesia de Santa María la Real

La oficina de turismo está un poco más adelante y frente a esta la joya de Sangüesa: La Iglesia de Santa María la Real (8), (no la pudimos ver por dentro, no tiene horario de visitas, solo media hora antes del culto, por desgracia los sábados solo la abren a las 19:00). Su portada románica de finales del siglo XII es extraordinaria y la convierte en una de las obras más importantes de su estilo. en la parte alta, dedicada al Cielo, aparece Cristo rodeado de los símbolos de los evangelistas, la parte inferior está dedicada al Juicio Final, con Cristo juzgando a los hombres. En las arquivoltas está representada toda la sociedad medieval: guerreros, clérigos, peregrinos, músicos y artesanos.
Y a un lado entre otras representaciones; la famosa leyenda nórdica de Sigurd y el herrero Regín, con el dragón Fafner, testigo de la enorme influencia que el Camino de Santiago ejerció en Sangüesa.
En la Iglesia se aprecia la evolución del románico al gótico, su planta románica, tiene tres naves, mayor la central, sin crucero marcado y una triple cabecera de tres ábsides semicirculares. Destaca el retablo mayor, de estilo plateresco aragonés del siglo XVI con la imagen gótica de Nuestra Señora de Rocamador realizada en plata a finales del siglo XIII. Y la Custodia Procesional, realizada en plata parcialmente dorada en estilo gótico a finales del siglo XV.



Allí mismo junto a la Iglesia, se encuentra el río Aragón, el puente metálico que hoy en día vemos es de 1892 y sustituye a otro de finales del siglo XI que se construyó en tiempos de Sancho Ramírez como paso de Navarra hacia Aragón.


Retrocedemos y giramos a la derecha por la Calle de Alfonso el Batallador, vemos el palacio Vallesantoro (9), actual Casa de Cultura, con una espectacular puerta de entrada coronada por un gran alero de madera.


Y muy cerca de allí se halla la iglesia de San Salvador (10), gótica del siglo XIII-XIV fundada por Doce Caballeros de Sangüesa. Tiene fuertes muros de piedra con potentes contrafuertes y altos ventanales apuntados y un pórtico del siglo XVI que protege la portada que representa el juicio final.
En su interior, con planta de una única nave y cabecera poligonal, se aloja un retablo romanista del siglo XVII.



Subimos por la calle Fermina de Ripalda y llegamos a la Plaza de la Abadia en la que vemos la Iglesia de Santiago (11), en la calle del mismo nombre, destaca su torre almenada y su portada y en su interior podemos ver el retablo plateresco de San Eloy del siglo XVI y la estatua del apóstol Santiago.




Desde aquí callejeando un poco por la ciudad, regresamos a la Calle Mayor en donde ponemos fin a la visita a esta interesante ciudad.




Fuente principal: Panfleto de oficina de turismo y página del ayuntamiento de Sangüesa


UJUÉ



Tras dejar Sangüesa, nos dirigimos a Ujué. En este pequeño pueblo medieval de calles estrechas y empedradas, da gusto perderse para contemplar sus bonitas casas y plazas. Destaca en lo alto su imponente iglesia con aspecto de fortaleza. 

El origen de este pueblo está rodeado de la leyenda que nos cuenta que una paloma entraba y salía del agujero de una peña. Un zagal que pastoreaba, se acercó movido por la curiosidad y vio en el hueco por donde esta entraba, una bella imagen románica de la Virgen. Sobrecogido por el impacto de su ayazgo, avisó a la población, que se encontraba donde hoy se encuentra la ermita de la Blanca, y todo el pueblo cambia de lugar y de nombre Ujué, parece provenir del euskera uxue, que en castellano significa paloma. 

Santa María de Ujué

La villa fue un importante centro espiritual mariano de Navarra desde los siglos altomedievales. A finales del siglo XI, se construyó la iglesia románica de Santa María de Ujué de la que se conservan los tres ábsides, y la Virgen, de finales del siglo XII. En el siglo XIV se hizo una gran transformación y ampliación bajo el reinado de Carlos II, gran devoto de la virgen de Ujué. Las tres naves románicas se suprimieron y se reemplazaron por una única y amplia nave gótica, se construyó la gran portada sur, las torres almenadas, las galerías, el paso de ronda con el pórtico que la antecede y la muralla que la rodea. 
Esta construcción es muy curiosa, no podemos ver la cabecera de la iglesia desde el exterior, ya que la iglesia está rodeada de una muralla perteneciente a la fortificación del siglo XIV. Eso si, entre la muralla y la iglesia hay un pasillo y desde allí podemos contemplarla, a este se accede por el paso de ronda, bonito paso abovedado decorado con esculturas. El tímpano de la portada gótica del sur, está dedicado a la Adoración de los Reyes Magos, y debajo está la última Cena, ambas partes dotadas de gran dinamismo. 








Después de visitar con calma esta iglesia-fortificación paseamos por la calles de Ujué, merece la pena, vimos rincones y plazas con mucho encanto.






Contemplamos abajo en la zona sur, la iglesia de San Miguel del siglo XIII, por desgracia está en ruinas, de ella se conserva una bonita fachada románica con portada de arquivoltas de medio punto y espadaña.


De allí nos dirigimos en coche a un área recreativa que muy cerquita, desde la que obtuvimos estas maravillosas vistas del pueblo.


Nuestro siguiente destino: Artajona.


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7 comentarios:

  1. que preciosidad! y que ganas tengo de tener un poco más de tiempo y conocer esa zona! Parece que siempre queremos viajar a otros lugares y no nos damos cuenta lo que temos en nuestro país, feliz 2015!!!!!!!!!!1

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  2. Pues así como Sangüesa lo conocemos mucho (¡qué maravilla Santa María la Real, puedes estar horas contemplando su magnífica portada!), me ha sorprendido mucho Ujué con su trazado medieval y sus vistas, así es que tomo nota para visitarlo en cuanto la ocasión lo permita. Saludos viajeros.

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  3. Que dos pueblos Navarros mas interesantes, con sus monumentos arquitectonicos llenos de historia, que tu nos cuentas con tanta maestria. Que guapas fotos esa ultima de Ujué te ha quedado preciosa.
    Te ha faltado alguna de las dulces viandas que a veces nos enseñas, ?no las has probado¿ jajajj
    UN Abrazo Carmen.

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  4. Pues si en Sangüesa todo una preciosidad la Iglesia de Santa María la Real, el Palacio Vallesantoro , San Salvador, una ciudad en la que me quedaría a vivir me gusta el centro peatonal con los arcos. También Ujué está bien pero me tira menos.
    Un abrazo.

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  5. En Sangüesa he estado varias veces, pero Ujué no la conozco. Qué bonita es España y cuánto patrimonio tenemos. Eso sí, nunca entenderé que las iglesias estén cerradas.

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  6. Buenos soportales hay a plaza y la Iglesia de Santa María la real en su puerta tiene un verdadero zoo esculpido.
    Esos pueblos de piedra son preciososcon sus callejuelas empinadas y estrechas.
    Como siempre estupendas fotos y reportaje.
    Un beso.

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  7. Yo conozco muy bien esa zona, ya que veraneo en otro pueblo y hay que decir que tenemos mucha riqueza en pueblos .Si teneis oportunidad visitarlos.

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