Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

La iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán es una de esas visitas que nunca decepcionan. Situada en la Montaña Palentina, a apenas 14 kilómetros de Aguilar de Campoo, este templo está considerado uno de los máximos exponentes del románico palentino gracias a la extraordinaria calidad de su escultura.

A primera vista puede parecer una iglesia sencilla, propia de una pequeña localidad rural, pero basta detenerse unos minutos para descubrir que cada rincón guarda auténticas obras maestras. Su espectacular portada románica, la riqueza iconográfica de los capiteles, los numerosos canecillos que recorren el exterior y las pinturas murales del ábside convierten la visita en una experiencia imprescindible para cualquier amante del patrimonio.

Además, la iglesia conserva parte de un interesante conjunto de pinturas murales atribuidas al Maestro de San Felices, un pintor anónimo o, más probablemente, un taller de pintura mural activo a finales del siglo XV entre el norte de Palencia y el sur de Cantabria. Aunque parte de estas pinturas desaparecieron durante el siglo XX, los restos conservados permiten hacerse una buena idea de la calidad artística que debió tener el conjunto original.

Si estás recorriendo el románico palentino, esta es, sin duda, una de las iglesias que no deberían faltar en tu itinerario.


Historia de la iglesia de San Cornelio y San Cipriano

El edificio que contemplamos en la actualidad es el resultado de varias fases constructivas que abarcan distintos siglos.

La parte más antigua corresponde al siglo XII, momento en el que se levantaron la nave de planta rectangular y la cabecera semicircular, que constituyen el núcleo románico del templo.

Exterior de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Con el paso del tiempo la iglesia fue ampliándose. Durante el siglo XVI se añadieron el pórtico que hoy protege la magnífica portada románica y la sacristía, mientras que en el siglo XX se colocaron las campanas en la espadaña.

Su extraordinario valor artístico fue reconocido oficialmente en 1993, cuando fue declarada Bien de Interés Cultural, una distinción que pone de manifiesto la importancia de uno de los templos más destacados de toda la Montaña Palentina.


Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán - Exterior

Aunque desde la distancia presenta una apariencia sobria, basta acercarse a sus muros para descubrir la enorme riqueza escultórica que conserva la iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán.

Fachada lateral de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

El ábside semicircular concentra algunos de los elementos más interesantes del exterior. En su parte central se abre una elegante ventana de doble abocinamiento, decorada con columnas cuyos capiteles representan una pareja de aves afrontadas y dos leones. Sobre ellos, los cimacios muestran delicados motivos vegetales que completan el conjunto.

En el lado meridional aparece una segunda ventana mucho más sencilla, también decorada con capiteles vegetales que mantienen la armonía del edificio.

Ábside de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Ventana de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Uno de los elementos que más llama la atención son los 57 canecillos que sostienen la cornisa. Todos ellos forman un extraordinario repertorio escultórico donde encontramos músicos, personajes leyendo, guerreros, animales fantásticos, mascarones, figuras humanas y distintos motivos geométricos, una decoración muy característica del románico palentino.

Canecillos de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Alero de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Dos curiosos canecillos de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Canecillos de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

detalle de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

La espadaña románica, de un solo cuerpo, presenta dos vanos de medio punto decorados con chambranas, impostas y columnas adosadas rematadas por capiteles vegetales, completando un conjunto de gran equilibrio y belleza.

Espadaña románica de detalle de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

La espectacular portada románica de San Cornelio y San Cipriano

Sin embargo, una de las auténticaa protagonistas de la iglesia se encuentra protegida bajo el pórtico renacentista construido durante el siglo XVI.

La portada de San Cornelio y San Cipriano está considerada una de las más bellas del románico palentino y una de las obras maestras de la escultura medieval de toda la provincia.

Formada por seis arquivoltas profusamente decoradas con boceles, dientes de sierra y abundantes motivos escultóricos, su calidad ha llevado a relacionarla con los talleres que trabajaron en el cercano monasterio de San Andrés de Arroyo.

Portada románica de detalle de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

La arquivolta más espectacular representa la Última Cena. En la clave aparece Cristo bendiciendo mientras los doce apóstoles se distribuyen de forma simétrica a ambos lados. Uno de ellos puede identificarse gracias a la inscripción con su nombre: "BARTOLOME".

Arquivoltas de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Ultima cena de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

detalle de arquivolta de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Uno de los detalles más curiosos de toda la portada es la presencia de la inscripción "MICAELIS ME FECI", interpretada como la firma del escultor. Este tipo de inscripciones son muy poco frecuentes en el arte románico, por lo que constituye un elemento realmente excepcional.

firma del autor de arquivolta de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Los capiteles de la portada de la Iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Si la portada impresiona por sus arquivoltas, los capiteles no se quedan atrás. Constituyen uno de los mejores conjuntos escultóricos del románico palentino y merecen observarse con calma para descubrir la cantidad de escenas y personajes que esconden.

En el lado izquierdo encontramos una sucesión de escenas protagonizadas por animales fantásticos y pasajes bíblicos. Destacan una pareja de grifos afrontados, Sansón desquijarando al león acompañado por un dragón, un centauro tensando su arco frente a un león rampante, distintas parejas de grifos, arpías y dragones, además de un guerrero protegido con cota de malla luchando contra un león.

Capiteles portada Iglesia de San Cornelio y San Cipriano

Detalle de capiteles Iglesia de S. Cornelio y S. Cipriano de Revilla de Santullán

En el lado derecho aparecen representadas las Tres Marías ante el sepulcro vacío de Cristo, dos capiteles decorados con motivos vegetales, un infante enfrentándose a un dragón y otra escena en la que un león es atacado por una serpiente y un dragón.

Capiteles de la portada de la Iglesia de S. Cornelio y S. Cipriano de Revilla de Santullán

vista de la portada de la Iglesia de S. Cornelio y S. Cipriano de Revilla de Santullán

Románico palentino de los Capiteles de la Iglesia de S. Cornelio y S. Cipriano

Maravilloso capitel de S. Cornelio y S. Cipriano de Revilla de Santullán

Todo el conjunto refleja el extraordinario nivel de los talleres escultóricos que trabajaron en la Montaña Palentina durante el siglo XII. Esta portada es sin duda una lección de iconografía románica.


El interior de la iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

El interior mantiene la sencillez característica de muchas iglesias rurales del románico castellano. La nave única conduce hasta un presbiterio rectangular que da paso al ábside semicircular, donde se concentran algunos de los elementos más interesantes del templo.

interior de la iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

El acceso al presbiterio se realiza a través de un gran arco triunfal apoyado sobre capiteles historiados. En ellos podemos contemplar la escena de Daniel en el foso de los leones y la figura de un ángel, dos representaciones que enriquecen aún más el programa escultórico de la iglesia.

Capiteles historiados interior de la Iglesia de S Cornelio y S Cipriano, Revilla de Santullan

Al fondo de la nave se conserva una pila bautismal románica de piedra arenisca realizada durante la primera mitad del siglo XIII. Su decoración, basada en sencillos motivos vegetales y geométricos, mantiene la sobriedad y armonía que caracteriza al conjunto.

Coro de S Cornelio y S Cipriano, Revilla de Santullan

Pila bautismal de S Cornelio y S Cipriano, Revilla de Santullan

Las pinturas murales del Maestro de San Felices

Aunque la escultura románica suele acaparar todas las miradas, otro de los grandes tesoros de la iglesia se encuentra en el interior del ábside, donde aún se conservan importantes restos de las pinturas murales realizadas durante el siglo XV.

Estas pinturas se atribuyen al denominado Maestro de San Felices, nombre con el que los historiadores del arte identifican a un pintor anónimo o, más probablemente, a un taller de pintura mural activo a finales del siglo XV entre el norte de Palencia y el sur de Cantabria.

Pinturas murales goticas de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Lamentablemente, una parte muy importante del conjunto desapareció durante la década de 1920, cuando varios fragmentos fueron arrancados y vendidos al extranjero, una práctica que afectó a numerosas iglesias españolas y que supuso una enorme pérdida para nuestro patrimonio.

A pesar de ello, los restos conservados permiten apreciar la calidad de este magnífico programa iconográfico. En la zona central del ábside destaca la imagen del Salvador rodeado de ángeles y, a su alrededor, diferentes escenas de la vida de Cristo como la Anunciación, la Visitación, la Adoración de los Reyes Magos, la Huida a Egipto, la Matanza de los Inocentes o la Presentación en el Templo.

En la parte superior de la bóveda se representa la Ascensión, completando un interesante ciclo dedicado a la vida de Jesús.

Programa iconográfico de pinturas del maestro de San Felices

Detalle de pinturas de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Las pinturas de Revilla de Santullán forman parte del conjunto de iglesias decoradas por el Maestro de San Felices repartidas entre el norte de Palencia y el sur de Cantabria. Todas comparten rasgos estilísticos que permiten relacionarlas con un mismo taller artístico.


Vídeo de la iglesia de San Cornelio y San Cipriano


Qué ver cerca de la iglesia de San Cornelio y San Cipriano

La iglesia de San Cornelio y San Cipriano se encuentra en un entorno privilegiado para descubrir algunos de los mejores ejemplos del románico palentino.

Muy cerca se encuentra Aguilar de Campoo, una localidad imprescindible para cualquier amante del patrimonio, donde además de recorrer su casco histórico podrás visitar numerosas iglesias románicas y contemplar el castillo que domina la villa.

Si estás siguiendo la ruta de las pinturas del Maestro de San Felices, también merece la pena acercarse a otras iglesias de la comarca que conservan obras atribuidas a este mismo taller, un itinerario que iremos completando poco a poco en el blog.


Dónde dormir para ver San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán

Si quieres descubrir con tranquilidad la iglesia de San Cornelio y San Cipriano y el resto del patrimonio de la Montaña Palentina, en los alrededores encontrarás una buena oferta de casas rurales, apartamentos turísticos y alojamientos particulares.

Nosotros elegimos hacer base en Aguilar de Campoo, una de las localidades más importantes de la comarca y un excelente punto de partida para recorrer sus iglesias románicas, castillos y paisajes naturales. Nos alojamos en el Hotel Marqués de Aguilar, un hotel de tres estrellas con habitaciones climatizadas, baño privado, wifi gratuito, bar y aparcamiento privado, una opción muy cómoda para explorar la zona.

La iglesia de San Cornelio y San Cipriano de Revilla de Santullán demuestra que algunos de los mayores tesoros del románico palentino se esconden en pequeños pueblos. Su extraordinaria portada, y las pinturas murales atribuidas al Maestro de San Felices hacen que la visita sea una de las más interesantes de toda la Montaña Palentina.

Si estás recorriendo esta comarca o descubriendo el extraordinario patrimonio medieval del norte de Palencia, te recomendamos reservar tiempo para visitar este magnífico templo. Estamos convencidos de que, igual que nos ocurrió a nosotros, saldrás con la sensación de haber descubierto una de las grandes joyas del románico castellano.