Hoy te llevamos a la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz es uno de esos lugares que sorprenden mucho más de lo que imaginas antes de cruzar su puerta. Desde el exterior parece un sencillo templo románico, pero en su interior esconde uno de los conjuntos de pinturas murales medievales más importantes de Cantabria.
El templo fue declarado Bien de Interés Cultural en 1993 y conserva buena parte de su estructura original, aunque a lo largo de los siglos fue ampliándose y adaptándose a las necesidades de cada época.
Dónde está la iglesia de San Juan Bautista
La iglesia de San Juan Bautista se encuentra en el pequeño pueblo de Mata de Hoz, perteneciente al municipio de Valdeolea, al sur de Cantabria. Se llega fácilmente por carretera desde Mataporquera o Matamorosa y hay espacio para aparcar junto al templo.
Si estás recorriendo la ruta del románico de Valdeolea, esta visita encaja perfectamente con otros templos históricos de la comarca.
Un excepcional legado medieval
Durante la Baja Edad Media era habitual decorar con pintura mural el interior de las iglesias cántabras. Sin embargo, con la llegada de los grandes retablos renacentistas y barrocos muchas de estas obras quedaron ocultas o desaparecieron para siempre.
Por eso, contemplar hoy las pinturas de la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz supone una oportunidad excepcional para conocer cómo lucían originalmente muchos de los templos medievales del norte de España.
Visita a la Iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz
Su origen se remonta al románico, aunque incorpora elementos protogóticos del siglo XIII y reformas realizadas entre los siglos XV y XVIII. Sin embargo, si hoy es una visita imprescindible es gracias a las extraordinarias pinturas murales que decoran el presbiterio, una auténtica joya del arte medieval que ha llegado hasta nuestros días en un magnífico estado de conservación.
Si estás recorriendo el valle de Valdeolea o siguiendo una ruta por el románico del sur de Cantabria, te recomendamos reservar un rato para conocer este pequeño tesoro artístico, porque estamos convencidos de que te sorprenderá tanto como a nosotros.
Exterior de la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz
Antes de entrar merece la pena dedicar unos minutos a recorrer el exterior de la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz. Aunque de pequeñas dimensiones, conserva numerosos elementos originales que permiten apreciar perfectamente su origen románico.
En el ábside destaca especialmente una pequeña, pero elegante, ventana decorada con una chambrana ajedrezada, uno de los elementos ornamentales más bonitos de todo el edificio.
Uno de los detalles que más llaman la atención son los canecillos que sostienen la cornisa. Algunos representan animales afrontados, águilas o una curiosa cabeza de lobo, mientras que otros muestran sencillos motivos geométricos como rollos, bolas y dobles cilindros, muy habituales en este estilo arquitectónico.
La espadaña que vemos actualmente no es la original. Fue levantada durante una reforma posterior, sustituyendo a la primitiva que coronaba el hastial occidental.
También merece la pena detenerse frente a la portada de acceso. Sus arquivoltas ligeramente apuntadas anuncian ya la transición hacia el gótico, mientras que los capiteles muestran una decoración vegetal y geométrica bastante sencilla, pero muy elegante.
Interior de la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz
Al cruzar la puerta encontramos un espacio sencillo, luminoso y muy bien conservado. La iglesia mantiene la estructura habitual de los templos románicos rurales, con una única nave que desemboca en un ábside semicircular. A pesar de esta sencillez, el primer vistazo ya impresiona.
El arco triunfal que comunica con el presbiterio se apoya sobre columnas cuyos capiteles están decorados con animales y figuras humanas esculpidas, formando un interesante programa iconográfico.
Entre las piezas más interesantes del interior destaca también la pila bautismal románica, realizada en arenisca. Sorprende por su sencillez, ya que apenas presenta decoración y conserva una característica forma casi cilíndrica.
Si observas el suelo y algunos muros de la nave descubrirás varias lápidas sepulcrales medievales. En ellas puede verse el escudo de los Cossío, un importante linaje de la zona estrechamente relacionado con la cercana casona solariega. Hemos visto importantes casas de la familia Cossío en algunos de los pueblos más bonitos de Cantabria, como Carmona o Santillana del Mar.
Las pinturas murales de la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz
Si hay un motivo por el que esta iglesia es conocida dentro del patrimonio cántabro, son las magníficas pinturas murales que cubren el presbiterio de la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz.
Realizadas durante el siglo XV, ocupan tanto los muros como la bóveda del ábside y constituyen uno de los conjuntos de pintura mural medieval mejor conservados de Cantabria. Su estilo combina las últimas influencias románicas con el primer gótico lineal e incorpora ya algunos rasgos propios del realismo hispano-flamenco que comenzaba a extenderse por Castilla.
La técnica de las pinturas
Los murales fueron ejecutados utilizando una combinación de fresco y temple. Primero se preparaba el muro con varias capas de mortero de cal y arena y, una vez seco, el artista dibujaba las figuras con carbón para comenzar después a aplicar los pigmentos.
La paleta de colores es bastante reducida. Predominan los tonos ocres y rojizos obtenidos de pigmentos naturales, mientras que los azules y verdes apenas aparecen debido al elevado precio de estos materiales durante la Edad Media.
El Maestro de San Felices
Aunque se desconoce quién fue el autor de estas pinturas, los especialistas las atribuyen al denominado Maestro de San Felices, un pintor que trabajó en numerosos templos del norte de Palencia y del sur de Cantabria.
Su mano también puede apreciarse en iglesias como Valberzoso, San Felices de Castillería, San Cebrián de Mudá, Barrio de Santa María o Matamorisca, formando uno de los talleres pictóricos medievales más destacados de esta zona.
Las escenas representadas en la Iglesia de san Juan Bautista de Mata de la Hoz
Las pinturas se distribuyen en tres registros horizontales perfectamente adaptados a la forma semicircular del ábside.
En el friso inferior se narra la vida de San Juan Bautista. A un lado aparece predicando y anunciando la llegada del Mesías antes de ser encarcelado por orden de Herodes.
En el lado opuesto se representa el banquete de Herodes, donde Salomé recibe la cabeza del santo. Entre todos los personajes destaca un juglar tocando una vihuela, probablemente una de las figuras más expresivas y mejor conservadas del conjunto.
Los registros superiores están dedicados a la infancia de Cristo. En ellos podemos contemplar la Anunciación y la Visitación.
Más abajo aparecen la Adoración de los Reyes Magos, el Nacimiento de Jesús y la Circuncisión, formando un completo ciclo iconográfico de enorme interés.
Dónde dormir para visitar la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz
La mejor opción es alojarse en Reinosa, donde encontrarás una mayor oferta de hoteles y apartamentos. También existen varias casas rurales repartidas por el valle de Valdeolea, ideales si buscas tranquilidad y quieres recorrer con calma todo el patrimonio románico de la zona y las iglesias del maestro de San Felices.
Qué ver cerca de la iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz
Muy cerca de Mata de Hoz, en el mismo valle de Valdeolea, está Santa Olalla de la Loma. Las dos iglesias forman un conjunto que puedes recorrer en la misma tarde, ya que están a pocos minutos en coche. Santa Olalla conserva otro de los ciclos pictóricos más completos del Maestro de San Felices, con un Calvario que merece la pena ver con calma.
Si seguimos ruta por Valdeolea, también podemos acercarnos a Las Henestrosas de las Quintanillas. Allí, en la iglesia de Santa María la Real, hay otro conjunto de pinturas del mismo taller. Es una parada más que completa este pequeño itinerario por las huellas del Maestro de San Felices en tierras cántabras.
También puedes visitar el Centro de Interpretación del Románico de Valdeolea o acercarte al nacimiento del río Ebro, en Fontibre.
Si dispones de más tiempo, también merece mucho la pena recorrer Reinosa, el castillo de Argüeso o el cercano embalse del Ebro, algunos de los lugares más interesantes de esta zona de Campoo.
La iglesia de San Juan Bautista de Mata de Hoz demuestra que, muchas veces, los mayores tesoros se esconden en los pueblos más pequeños.
Su cuidada arquitectura románica ya merece una visita, pero son las extraordinarias pinturas murales del siglo XV las que convierten este templo en una auténtica joya del patrimonio de Cantabria. Si estás recorriendo el valle de Valdeolea o realizando una ruta por el románico o viendo las iglesias con pinturas del Maestro de San Felices, no dudes en acercarte hasta aquí.
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