Iglesia de Santa Olalla de La Loma de Cantabria

La iglesia de Santa Olalla de La Loma se encuentra a las afueras de la pequeña localidad de La Loma, en el municipio de Valdeolea, al sur de Cantabria. Desde el exterior puede parecer una sencilla iglesia rural, una de tantas de este territorio, pero basta con cruzar su puerta para descubrir uno de los conjuntos de pinturas murales góticas más sorprendentes del norte de España.

Este es uno de esos lugares que nos recuerdan que, muchas veces, los mayores tesoros del patrimonio se esconden en los rincones más pequeños. Si estás recorriendo el románico de Valdeolea o siguiendo la ruta de las iglesias decoradas por el llamado Maestro de San Felices, esta visita es prácticamente obligatoria.

Exterior de la iglesia de Santa Olalla de La Loma

Visita a la Iglesia de Santa Olalla de La Loma

El origen del templo podría remontarse al año 1174, por una fecha que está grabada en la portada de la sacristía y que probablemente haga referencia a la construcción de la iglesia primitiva.

Más adelante, durante el siglo XIII, fue reformada siguiendo las nuevas corrientes góticas, mientras que el pórtico y la espadaña corresponden a reformas realizadas en época barroca. Su importancia histórica y artística hizo que en 1993 fuera declarada Bien de Interés Cultural.


Exterior de la iglesia de Santa Olalla de La Loma

La iglesia de Santa Olalla de La Loma ese un templo de una sola nave, rematada por un ábside rectangular y cubierta por un tejado a dos aguas. Sobre el conjunto se eleva una sencilla espadaña que refuerza ese aspecto humilde y rural que caracteriza a muchas iglesias del sur de Cantabria.

Vista de la iglesia de Santa Olalla de La Loma

Espadaña y entrada de la iglesia de Santa Olalla de La Loma

Aunque su arquitectura es bastante sobria, merece la pena detenerse unos minutos antes de entrar para fijarse en los canecillos que recorren la cornisa.

Estos canecillos románicos, pertenecientes a una fase avanzada del estilo, están decorados con figuras de animales y otros motivos figurativos que aún conservan buena parte de su encanto y constituyen uno de los elementos más interesantes del exterior.

Canecillos de la iglesia de Santa Olalla de La Loma

Canecillos en Santa Olalla de La Loma

Interior de la iglesia de Santa Olalla de La Loma

Nada más entrar a la Iglesia de Santa Olalla de La Loma comprobamos que el interior mantiene la sencillez propia de un templo rural.

La nave se comunica con el ábside mediante un arco apuntado apoyado sobre pilares lisos, una solución arquitectónica propia del periodo de transición entre el románico y el gótico.

El ábside se cubre con una bóveda apuntada en sillería, y arco triunfal doblado del mismo tipo, sobre cimacios biselados y pilastras sencillas, sin capiteles ni columnas.

Aunque lo que está claro es que una vez dentro, lo que llama la atención entre esta sobriedad arquitectónica es la decoración de sus paredes.

Vista general del ábside de Santa Olalla de la Loma

A su derecha, cuyo origen pudiera ser tardorrománico, hay una capilla cubierta con bóveda de cañón de medio punto, en sillería.

Capilla lateral de Santa Olalla de la Loma

Las pinturas murales góticas de Santa Olalla de La Loma

La verdadera joya de la iglesia de Santa Olalla de La Loma son las magníficas pinturas murales que cubren el ábside.

Se realizaron al fresco durante el siglo XV dentro del denominado gótico lineal y se atribuyen al conocido como Maestro de San Felices, un pintor, o probablemente un taller, del que apenas se conservan documentos.

Vista de las pinturas del ábside de Santa Olalla de La Loma

Lo que más llama la atención es su carácter narrativo. Las distintas escenas aparecen organizadas en compartimentos rectangulares, casi como si estuviéramos contemplando las viñetas de un gran cómic medieval.

Cada escena está separada por franjas decoradas con motivos geométricos y las figuras, planas pero muy expresivas, conservan una sorprendente viveza en sus colores.

pinturas de Santa Olalla de La Loma

Las escenas representadas

En uno de los muros del ábside encontramos una espectacular representación de Santiago Matamoros luchando contra las tropas musulmanas durante la legendaria Batalla de Clavijo.

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Santiago Matamoros

Junto a ella aparece el arcángel San Miguel venciendo al demonio.

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Arcangel San Miguel

Y también varias escenas dedicadas al martirio de Santa Olalla, patrona del templo.

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Martirio de Santa Olalla

Sobre todas ellas se desarrolla una gran representación de la Última Cena que ocupa buena parte del muro izquierdo.

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Última Cena

En la zona superior continúan diferentes episodios de la Pasión de Cristo, entre ellos el Prendimiento, Cristo atado a la columna y el Camino del Calvario.

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Prendimiento

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Cristo atado a una columna

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Camino del Calvario

En el lado opuesto aparecen la Piedad, el Santo Entierro y la Resurrección.

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: La Piedad

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: El Santo Entierro

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: La Resurrección

Mientras, en la parte inferior se representan el Descenso a los Infiernos y el Juicio Final, completando un amplio programa iconográfico dedicado a la vida, muerte y resurrección de Cristo.

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Descenso a los infiernos

La pared central está presidida por una magnífica Crucifixión situada sobre la ventana del ábside, una de las escenas más impactantes del conjunto. Debajo continúan otros episodios relacionados con el martirio de Santa Olalla.

Pinturas de Santa Olalla de La Loma: Crucifixión

Pinturas de Santa Olalla de La Loma

La pila bautismal

Otro de los elementos que merece una mirada es la pila bautismal, fechada probablemente en el siglo XIII y ubicada a los pies de la iglesia.

Está formada por una base cilíndrica decorada sobre la que descansa una copa cuadrada completamente lisa, una combinación poco frecuente que hace de esta pieza un elemento especialmente curioso dentro del templo.

Santa Olalla de La Loma

Pila bautismal de Pinturas de Santa Olalla de La Loma:

Dónde alojarse para visitar Santa Olalla de La Loma

Al ser una zona rural de Cantabria, encontrarás pequeños hoteles, alojamientos de particulares y casas rurales. Para facilitarte la búsqueda, te hemos preparado un mapa de alojamientos para que elijas el que mejor se adapta a tus necesidades.

Nosotros para conocer estas iglesias de Cantabria, y algunas de Palencia, nos alojamos en Aguilar de Campoo, en el Hotel Marqués de Aguilar. Un hotel sencillo, ubicado muy cerca del centro, con habitaciones amplias, cómodas y muy limpias con aire acondicionado.


Qué ver cerca

A pocos minutos de Santa Olalla, en el mismo valle de Valdeolea, está la iglesia de San Juan de Mata de la Hoz. Las dos pueden visitarse en la misma tarde, ya que están muy cerca. Es otro de los conjuntos más completos del Maestro de San Felices, con escenas del Nuevo Testamento que se conservan en buen estado. Puedes leer más en nuestro artículo sobre la iglesia de San Juan Bautista de Mata de la Hoz

Siguiendo la ruta por Valdeolea, merece la pena acercarse también a Las Henestrosas de las Quintanillas. En su iglesia de Santa María la Real hay otro conjunto pictórico del mismo taller, y completa muy bien este recorrido por las huellas del Maestro de San Felices en Cantabria.


La iglesia de Santa Olalla de La Loma es uno de esos lugares que demuestran que nunca hay que dejarse llevar por las apariencias. Desde fuera parece una pequeña iglesia rural sin grandes pretensiones, pero su interior guarda uno de los conjuntos de pintura mural gótica más importantes de Cantabria.

Si estás recorriendo el municipio de Valdeolea, siguiendo la ruta del Maestro de San Felices o simplemente descubriendo el románico del sur de Cantabria, te recomendamos hacer una parada aquí. Estamos convencidos de que, igual que nos ocurrió a nosotros, saldrás sorprendido por la riqueza artística que esconden sus muros.