Abadía de Saint-Savin: la Capilla Sixtina del románico francés

Llevábamos tiempo queriendo visitar la Abadía de Saint Savin sur Gartempe. Habíamos leído sobre ella, la habíamos visto en fotos, y aun así no estábamos del todo preparados para lo que encontramos al entrar.

Levantas la vista y te enamoras: una bóveda entera cubierta de frescos de hace casi mil años. La llamaron la Capilla Sixtina del período románico, y después de verla, entiendes perfectamente por qué.

Más de 400 metros cuadrados de pinturas murales románicas, en una iglesia abacial de un pueblo pequeño del que probablemente nunca habías oído hablar. Eso es Saint Savin.

En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber antes de visitar la abadía: su historia, su arquitectura, sus pinturas y cómo organizar la visita.


Dónde está Saint Savin

Saint Savin es un pequeño pueblo que se encuentra en Francia, en el departamento de Vienne, en la región de Nueva Aquitania. Se encuentra a unos 40 kilómetros al este de Poitiers.

Abadía de Saint-Savin, vista general

Una historia de mil años: de Carlomagno a Prosper Mérimée

La historia de Saint-Savin arranca en el siglo V con dos hermanos, Sabino y Cipriano, que según la tradición vivieron y murieron martirizados a orillas del río Gartempe. Fueron enterrados en el mismo lugar donde siglos después se levantaría la abadía.

El monasterio como tal nació en época de Carlomagno, y se organizó según la Regla de San Benito. Bajo protección real, la abadía creció hasta convertirse en una de las más influyentes de Poitou, llegando a reformar comunidades tan importantes como Vézelay. En 1010, la condesa Almodis de Aquitania financió la construcción de la nueva iglesia románica, que es esencialmente la que vemos hoy.

Los edificios del convento fueron arrasados durante las guerras de Religión en el siglo XVI. La comunidad no se recuperó hasta 1641, cuando se incorporó a la Congregación de Saint-Maur, que reconstruyó las dependencias monásticas entre 1682 y 1692. La Revolución Francesa puso fin a la vida monástica, y fue en el siglo XIX cuando Prosper Mérimée, Inspector General de Monumentos Históricos, redescubrió las pinturas murales e impulsó su conservación.

En 1840 la iglesia entró en la primera lista de Monumentos Históricos de Francia, y en 1983 fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Visita a la Iglesia de la Abadía de Saint Savin

Pero vamos a lo más interesante de la visita, la impresionante iglesia de Saint Savin. Es románica del siglo XI y presenta tres naves de nueve tramos, con crucero y ábside central con deambulatorio y cinco capillas radiales.

La fachada occidental está precedida por un pórtico y un alto campanario. Está rematado con una aguja de piedra de más de 80 metros de altura, añadida en el siglo XIV. Esa esbelta silueta gótica contrasta con la solidez románica del cuerpo de la iglesia y se ve desde kilómetros a la redonda.

Vista general de la abadía de Saint Savin

Tiene 42 metros de largo y 17 de ancho, la nave impresiona por sus proporciones antes incluso de que la vista alcance las pinturas. Está cubierta con bóveda de cañón y se apoya sobre columnas de escala magnífica cuyos capiteles merecen una atención especial.

Interior de la iglesia de la abadía de Saint Savin

Los capiteles están decorados con hojas de acanto y cabezas de león, pero lo que los hace realmente singulares es que ninguno es igual al otro: cada capitel es una pieza única, diferente al anterior y al siguiente. Y por si fuera poco, también están pintados.

Columnas de la abadía de Saint Savin

Es fácil pasar por alto este detalle cuando tienes la bóveda llamando la atención, pero vale la pena fijarse en ellos. También las columnas son diferentes y están pintadas.

Columnas de la abadía de Saint Savin

Sorprende la altura de las naves laterales: lejos de ser simples pasillos, sitúan a esta iglesia dentro de la categoría de las llamadas iglesias de salón. Gracias a eso, la luz entra por los altos ventanales de arco de medio punto de las paredes laterales.

Pasillos laterales de la iglesia de la abadía de Saint Savin

Las pinturas murales de Saint-Savin, únicas en el mundo

Y llegamos a lo que de verdad os queremos contar, las pinturas murales de la Abadía de Saint Savin. Un total de 460 metros cuadrados y 168 metros de franja narrativa a 17 metros de altura.

Te pasarán un buen rato torciendo el cuello para no perderte ningún detalle.Y también intentando seguir el hilo de una historia que alguien pintó hace novecientos años.

Las pinturas fueron realizadas directamente sobre las paredes mediante un método intermedio entre el fresco y el temple. Hay poca gama de colores, pero la combinación es perfecta: ocre amarillo, ocre rojo y verde, mezclados con blanco y negro. Lo que asombra es el estado de conservación de esos pigmentos después de casi mil años.

Cada parte de la iglesia conserva su propio ciclo de imágenes, y juntos conforman uno de los programas pictóricos más completos y coherentes del románico europeo.

La bóveda de la nave central es, por sí sola, uno de los conjuntos pictóricos más importantes del arte medieval europeo. Sus 412 metros cuadrados están enteramente cubiertos de escenas del Génesis y del Éxodo, con personajes de casi dos metros de altura.

Bóveda de la nave central con las pinturas de la Abadía de Saint Savin

El programa se lee como un gran libro: una franja central divide la bóveda a lo largo, y dos registros a cada lado siguiendo un orden narrativo.

Las escenas van desde la Creación de los astros y el pecado original, pasando por Caín y Abel, Enoc invocando a Dios con los brazos alzados, Dios anunciando el diluvio a Noé, el Arca de Noé, la Torre de Babel, la vocación de Abraham, la historia de José vendido por sus hermanos, hasta los grandes episodios de Moisés: la Travesía del mar Rojo y la entrega de las Tablas de la Ley.

pinturas de la Abadía de Saint Savin

Cúpula de la nave central con las pinturas de Saint Savin

pinturas de la Abadía de Saint Savin

Cúpula de la nave central iglesia de la Abadía de Saint Savin

Iglesia de Saint Savin, boveda pintada

El presbiterio

El presbiterio está iluminado por una hilera de ventanas algo poco habitual en la zona y se eleva gracias a la cripta que hay bajo él. Lo rodean diez columnas decoradas con imitación de mármol que completan la armonía del conjunto.

Presbiterio de la abadía de Saint savin

Detalle del Presbiterio de la abadía de Saint savin

El ábside tiene forma semicircular con un deambulatorio en el que hay cinco capillas radiales. Fue pensado originalmente para facilitar la peregrinación y la veneración de reliquias.

Sus bóvedas y paredes forman parte del mismo programa de frescos románicos que cubre la nave, con escenas del Antiguo Testamento que continúan el relato iniciado arriba: Noé, Caín y Abel, y otros episodios del Génesis.

Capilla del deambulatorio de Saint Savin

Capilla del ábside de Saint Savin

Pinturas del deambulatorio de Saint Savin

Ventanas del ábside de la iglesia de Saint Savin

Capillas radiales de Saint Savin

Capilla radial de Saint Savin

La cripta: los santos Savin y Cipriano

Bajo la iglesia, la cripta de San Savin y San Cipriano está decorada con frescos que narran las vidas y el martirio de estos dos santos. Las pinturas cubren prácticamente todas las paredes, una pena, pero estaba cerrada, con lo que nos quedamos con las ganas de verla.

Cripta de la iglesia de Saint Savin

Antes de salir fíjate también en las pinturas de la puerta que da al atrio de entrada y a las cúpulas que la preceden. En esta zona están más deterioradas, pero también merece la pena pararse a verlas con calma.

Puerta del atrio de Saint Savin

Detalle de pinturas de las bóvedas de Saint Savin

La tribuna sobre el pórtico también conserva pinturas también deterioradas ya que las ventanas carecieron de vidrieras hasta el siglo XIX.

Y finalmente el pórtico, está dedicado al ciclo del Apocalipsis. Es una pena que aquí los frescos sufrieron grandes daños por la exposición a la intemperie. Si lo miras con detenimiento podrás ver Cristo en la Gloria, el Combate del arcángel y la bestia y la plaga de langostas.

Pórtico de la iglesia de Saint Savin

Detalle de las pintutas del Pórtico de la iglesia de Saint Savin

Pinturas del pórtico de Saint Savin

Pinturas murales del Pórtico de Saint Savin

Visita a la zona abacial de Saint Savin

Los edificios de Saint Savin sur Gartempe que vemos en la actualidad fueron construidos entre 1682 y 1692 con piedra caliza local. Incluían la sacristía, la sala capitular, el refectorio, las cocinas, el dormitorio y la residencia del abad. Los anteriores no resistieron las guerras de Religión.

La visita recorre parte de esos edificios, tras pasar por la tienda podrás ver una gran sala en cuyo suelo había restos arqueológicos hallados en el lugar, que no logramos identificar.

sepultura de la abadia de Saint Savin

Abadía de saint savin, refectorio

En la planta superior, las antiguas celdas de los monjes rehabilitadas para convertirse en espacios destinados a la interpretación de los murales de Saint-Savin a través de pantallas táctiles y vídeos.

Cuando nosotros visitamos, estaban preparando una nueva muestra que no pudimos ver, aunque sí se notaba el movimiento. También hay un documental en la planta superior que vale la pena no saltarse. Y una maqueta en la que podrás ver la disposición de las pinturas de Saint-Savin, que complementa bien lo que luego verás en la bóveda.

También podrás salir al jardín, a orillas del río Gartempe desde el que podrás admirar el ábside del templo. Está compuesto por senderos bordeados de arbustos frutales. Un lugar muy agradable en el que podemos imaginar el ir y venir de los monjes.

Ábside de la iglesia de la abadía de Saint Savin

jardines de la abadía de Saint Savin

Patrimonio de la Humanidad desde 1983

La iglesia fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1983, siendo uno de los primeros monumentos franceses en recibir esta distinción. La UNESCO la considera "una obra maestra del genio creativo humano y un testimonio extraordinario de una civilización desaparecida".


Vídeo de la Abadía de Saint-Savin


Datos prácticos para visitar la Abadía de Saint-Savin

Puedes hacer la visita a la Abadía de saint savin por libre o la visita autoguiada con tableta digital disponible en español, inglés, neerlandés, alemán, italiano, chino y lengua de signos. También hay una visita guiada de 1 hora, con guía en francés (inglés en verano).

Para los niños tienen preparada una experiencia de dibujos animados con el pequeño Hugues, un monje aprendiz de artista.

Puedes ver los precios y horarios actualizados en la web oficial de la Abadía de Saint Savin.


Dónde dormir cerca de la Abadía de Saint-Savin

Si queréis estar más cerca imposible de la abadía, la opción es Le Logis de l'Abbaye de Saint-Savin. Literalmente pegado a los edificios monásticos, se trata de un bed & breakfast instalado en un edificio de 1600 con jardín, terraza y restaurante. Una opción con encanto para quien quiera quedarse en el pueblo y disfrutarlo con calma.

Si preferís tener cocina propia, Le Gîte des Fresques es un apartamento de un dormitorio con sala de estar, TV, cocina totalmente equipada con nevera y horno, y baño con ducha. Cómodo y práctico para estancias más largas.


Dónde comer

Para cenar os recomendamos sin dudarlo L'Improbable!, en el número 40 de la Place de la République, en pleno centro del pueblo. Nosotros pedimos pasta y una pizza enorme que estaba deliciosa. La dueña un encanto y el servicio perfecto. De los sitios en los que repites sin pensarlo.


Qué ver cerca de la Abadía de Saint-Savin

Saint-Savin forma parte de lo que en la región llaman el Triángulo de Oro del Vienne, un circuito entre tres destinos excepcionales que se complementan perfectamente.

Chauvigny está a solo 17 kilómetros y es una visita que no podéis perderos. Ciudad única en Europa, se asienta sobre un promontorio rocoso y reúne en su parte alta nada menos que cinco castillos medievales en el mismo emplazamiento. Además de los castillos, tiene una colegiata románica del siglo XII con unos capiteles esculpidos extraordinarios que os recordará mucho a Saint Savin. Si queréis saber más, tenemos una guía completa de Chauvigny en el blog.

Angles-sur-l'Anglin es uno de los Pueblos Más Bonitos de Francia y está a unos 20 kilómetros. Construido sobre una formación rocosa, el pueblo se asoma a las tranquilas aguas del río Anglin. Su castillo medieval domina el valle y sus calles adoquinadas se recorren a pie sin encontrar apenas un coche. Un sitio muy tranquilo y con mucho encanto.

Montmorillon, a unos 20 kilómetros al sur, es conocida como la ciudad del libro y la escritura. Su iglesia de Notre-Dame esconde en su cripta unas pinturas murales del siglo XII dedicadas a la vida de Santa Catalina de Alejandría — un complemento perfecto para quienes llegan con el ojo entrenado en los frescos de Saint-Savin.

Y a solo 40 kilómetros está Poitiers, que bien merece una jornada completa. La iglesia de Notre-Dame-la-Grande es una de las joyas del románico francés, con una fachada esculpida del siglo XII que no deja indiferente a nadie. Además, tiene una catedral gótica, el Baptisterio de San Juan, uno de los monumentos cristianos más antiguos de Europa, y un centro histórico que se recorre perfectamente a pie. Tenemos una guía completa de Poitiers en el blog.

Si os ha gustado Saint-Savin, en el blog tenéis también nuestras guías de la Abadía de Fontevraud y la Abadía de Moissac, dos visitas imprescindibles si seguís explorando el patrimonio medieval francés.


Salimos de la Abadía de Saint-Savin con esa sensación que tienen pocos sitios: la de haber visto algo que no se puede explicar del todo bien con palabras. No es un lugar espectacular en el sentido moderno del término — no hay colas, no hay tiendas, no hay montones de autobuses en el aparcamiento. Es simplemente una iglesia en un pueblo pequeño, con una bóveda pintada que lleva casi mil años mirando hacia abajo.

Si estás recorriendo la región de Vienne o el Valle del Loira, no lo dejes para otra vez. Este es de los que merece la pena desviarse.

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