Qué ver en Edimburgo: guía completa de imprescindibles

Llevábamos mucho tiempo queriendo viajar a Edimburgo y, la verdad, no nos defraudó en absoluto. Es una de esas ciudades que tienen algo especial que te enamora. Sus edificios de piedra oscura, las callejuelas, el castillo dominando la ciudad desde lo alto... todo tiene algo que engancha.

Aunque no es una ciudad muy grande, hay muchísimo que ver en Edimburgo. Cada rincón tiene una historia, cada pub parece esconder una leyenda y siempre hay algún mirador desde el que la ciudad se ve todavía más bonita.

Te vamos a contar la visita a Edimburgo por zonas, como hicimos nosotros durante los días que pasamos en la ciudad. Además, también te contaremos las excursiones que hicimos desde allí, una forma estupenda de descubrir otros lugares increíbles de Escocia sin necesidad de cambiar de alojamiento.

Edimburgo, vistas desde el monumento de Scot

Índice del artículo
  1. Cómo llegar a Edimburgo desde España
  2. Qué ver en Edimburgo (organizado por zonas)
    1. Calton Hill: la mejor panorámica de Edimburgo
    2. New Town y Princes Street: la cara más elegante de Edimburgo
    3. West y East End: el Edimburgo más tranquilo y elegante
    4. Dean Village: uno de los rincones más pintorescos que ver en Edimburgo
    5. Old Town: el corazón histórico de Edimburgo
  3. Vídeo de Edimburgo
  4. Excursiones desde Edimburgo
  5. Dónde dormir

Cómo llegar a Edimburgo desde España

Hay muchos aeropuertos en España con vuelos directos a Edimburgo de diferentes compañías, nosotros salimos de Santander. Si encuentras vuelos desde Glasgow, no te preocupes: las dos ciudades están a menos de una hora en tren.

El aeropuerto de Edimburgo (EDI) está a unos 13 km del centro. La forma más rápida de llegar es el autobús Airlink 100, que funciona las 24 horas con frecuencias de entre 10 y 20 minutos y te lleva al centro. Se encuentra justo a la salida del aeropuerto, no hay pérdida, recuerda sacar el billete de ida y vuelta para ahorrar (open return). También puedes llegar en tranvía o en taxi.

Airlink al aeropuerto de Edimburgo

Qué ver en Edimburgo (organizado por zonas)

Edimburgo no es una ciudad para ver en línea recta ni en un solo día. Es una ciudad de contrastes, donde cada zona tiene su propia personalidad. Por eso, en este artículo te contamos qué ver en Edimburgo por zonas, tal y como la recorrimos nosotros.

Si te gustan las visitas guiadas, tienes un interesante free tour por Edimburgo o una visita guiada a Edimburgo, para conocer lo principal de la ciudad de mano de un experto.

También tienes un tour de Edimburgo al completo con entradas al castillo, con la que visitaras los monumentos más importantes de la ciudad.


Calton Hill: la mejor panorámica de Edimburgo

Comenzamos nuestra visita en Calton Hill, uno de los miradores más espectaculares que ver en Edimburgo. Desde aquí se obtiene una de las mejores vistas de Edimburgo: el castillo dominando el casco histórico, Arthur’s Seat al fondo, la New Town perfectamente trazada y el estuario del Forth en el horizonte.

En la cima destaca el National Monument, un conjunto de columnas inspirado en el Partenón de Atenas que se construyó como homenaje a los soldados escoceses caídos en las guerras napoleónicas.

Muy cerca se encuentra el Nelson Monument, una torre en forma de catalejo dedicada al almirante Horatio Nelson, desde la que también se puede subir para disfrutar de aún más altura.

El paseo se completa con el City Observatory, hoy convertido en espacio cultural, y el monumento a Dugald Stewart, uno de los rincones más bonitos para ver el atardecer en Edimburgo.

Calton Hill, Edimburgo

New Town y Princes Street: la cara más elegante de Edimburgo

Bajamos desde Calton Hill hacia Princes Street, una de las avenidas principales de la ciudad. Es una calle muy animada, con tiendas, transporte y movimiento constante, pero lo realmente especial está justo enfrente.

Los Princes Street Gardens ocupan el antiguo lago Nor’ Loch, que en su día formaba parte del sistema defensivo de la ciudad. Hoy es un gran parque en pleno centro, con una de las mejores vistas hacia el castillo.

Princes Street Gardens, Edimburgo

Dentro destaca el impresionante Scott Monument, con sus más de 60 metros de altura. Fue levantado en homenaje al escritor escocés Sir Walter Scott, autor de novelas tan conocidas como Ivanhoe o Rob Roy. En la base puedes ver la estatua de Walter Scott acompañado de su inseparable perro Maida.

Scott Monument, Edimburgo

Tuvimos la suerte de llegar en la última visita del día y tener a la guía solo para nosotros. Hay que subir 287 escalones hasta arriba, pero merece muchísimo la pena.

Vistas desde el Scott Monument, Edimburgo

Panoramica desde el Scott Monument, Edimburgo

Vistas desde el monumento Scott de Edimburgo

Muy cerca se encuentra la Ross Fountain, una de las postales más bonitas de la ciudad con el castillo de fondo, y el monumento a los Royal Scots, que recuerda al regimiento de infantería más antiguo de Escocia.

Ross Fountain y castillo de Edimburgo

En The Mound, justo entre Princes Street y la Old Town, está la National Galleries of Scotland, la pinacoteca nacional del país. El edificio, de estilo neoclásico y se inauguró en 1859.

Dentro encontrarás una colección que va desde el Renacimiento hasta el Postimpresionismo, con nombres como Tiziano, El Greco, Velázquez, Rembrandt, Van Gogh o Monet.

La entrada es gratuita y el edificio está conectado bajo tierra con el de al lado, la Royal Scottish Academy, así que puedes visitar los dos sin ni siquiera salir a la calle.

National Galleries of Scotland, Edimburgo

National Galleries of Scotland, Edimburgo

National Galleries of Scotland, Edimburgo

West y East End: el Edimburgo más tranquilo y elegante

Un poquito alejado del centro, se encuentra el West End, una zona más tranquila y menos turística, donde Edimburgo cambia completamente de ritmo.

Aquí encontramos la impresionante St Mary’s Episcopal Cathedral, reconocible por sus tres agujas góticas, que forman parte del skyline más característico de la ciudad.

La primera piedra se colocó en 1874 y no se completó del todo hasta 1917, cuando se añadieron las dos torres occidentales.

St Mary’s Episcopal Cathedral, Edimburgo

En el extremo de Princes Street está St John’s Episcopal Church, que por fuera pasa desapercibida, pero sorprende por las bonitas vidrieras de su interior.

St John’s Episcopal Church, Edimburgo

Muy cerca se encuentra la National Galleries Scotland: Portrait, una de las sedes más interesantes de la National Galleries of Scotland. Está dedicada a la historia del país a través de sus personajes más relevantes, representados en retratos que recorren siglos de cultura escocesa.

Pero más allá de la colección, nos encantó el edificio en sí. Es neogótico de finales del siglo XIX, y el vestíbulo con su escalera central ya impresiona por sí solo antes incluso de empezar la visita. Además, como ocurre con muchos museos en Edimburgo, la entrada es gratuita.

National Galleries Scotland: Portrait, Edimburgo

Interior de National Galleries Scotland: Portrait, Edimburgo

Muy cerca se encuentra St Mary's Cathedral, en el East End, es la catedral católica de Edimburgo y sede del arzobispo de St Andrews y Edimburgo.

Aunque desde el exterior pasa bastante desapercibida, merece la pena entrar para descubrir su elegante interior, mucho más luminoso de lo que imaginábamos. En su interior se encuentra el National Shrine of Saint Andrew, dedicado al patrón de Escocia, donde se conserva una reliquia del santo.

St Mary's Cathedral, catedral católica de Edimburgo

Dean Village: uno de los rincones más pintorescos que ver en Edimburgo

Muy cerca del West End hicimos una parada en Dean Village, uno de los lugares más especiales de la ciudad. Durante siglos fue una zona de molinos junto al río Water of Leith, y todavía conserva ese aire de pequeño pueblo dentro de la ciudad.

El paseo por Damside, junto al río, es uno de esos momentos del viaje que se disfrutan sin prisa: casas de piedra, puentes pequeños y silencio a pocos minutos del centro. El edificio rojizo es el Well Court, construido en el siglo XIX como vivienda social para los trabajadores del pueblo.

Parece que estas en otra ciudad, es uno de los rincones más fotogénicos que ver en Edimburgo y merece muchísimo la pena incluirlo en la ruta.

Damside y el río Water of Leith de Edimburgo

Old Town: el corazón histórico de Edimburgo

Aquí empieza la parte más importante de la visita a Edimburgo. La Old Town es donde nació Edimburgo y donde se concentra toda su historia medieval, sus calles más emblemáticas y sus monumentos más conocidos.


Castillo de Edimburgo

En la parte más alta se encuentra el gran protagonista es el Castillo de Edimburgo, construido sobre Castle Rock, una antigua roca volcánica que domina toda la ciudad. Es uno de los lugares más visitados de la ciudad y uno de los lugares imprescindibles que ver en Escocia.

Su historia es larguísima y las primeras referencias escritas datan del siglo VII, aunque la construcción más antigua que se conserva hoy en pie es la Capilla de Santa Margarita, del año 1130.

Nosotros hicimos la entrada completa y dedicamos varias horas a recorrerlo, porque hay mucho que ver: el Palacio Real con las Joyas de la Corona, el Gran Salón, el Museo Nacional de la Guerra, las antiguas prisiones y las baterías de artillería, entre otras muchas cosas. Como da para mucho, vamos a dedicarle un artículo aparte solo al castillo, donde te lo contaremos todo con calma. Si puedes, compra la entrada online con antelación, porque las colas en taquilla son largas.

Castillo de Edimburgo

Castlehill es el tramo que conecta la explanada del castillo con la Royal Mile. Aquí se concentran varias de las paradas interesantes.

Verás en esta zona varios edificios interesantes, como el Tartan Weaving Mill, antiguo depósito de agua reconvertido en tienda de productos escoceses.

Al fondo asoma The Hub, un edificio neogótico con la aguja más alta de todo el centro de Edimburgo. Se construyó hacia 1845 para albergar la Asamblea General de la Iglesia de Escocia. En este punto siempre encontrarás gaiteros.

Castlehill, Edimburgo

Justo enfrente The Scotch Whisky Experience, la atracción dedicada al whisky escocés más conocida de la ciudad. Se fundó en 1988 y ocupa un antiguo edificio de estilo victoriano.

Nosotros no hicimos el tour, pero sí entramos en la tienda, que merece la pena solo para ver la cantidad de botellas que tienen expuestas, desde las más asequibles hasta auténticas rarezas para coleccionistas.

The Scotch Whisky Experience, Edimburgo

También en Castlehill está el edificio Camera Obscura & World of Illusions. Hoy el edificio combina una cámara oscura original, que proyecta una imagen en directo de la ciudad sobre una mesa circular, y varias plantas de ilusiones ópticas.

Camera Obscura & World of Illusions de Edimburgo

Antes de continuar, nos metemos por una calle frente al de la Cámara Oscura para bajar a uno de los edificios más interesantes que ver en Edimburgo, el New College. Además, desde este punto también se obtienen unas bonitas vistas de Edimburgo.

Construido entre 1846 y 1850, fue diseñado como sede para la formación de ministros de la Iglesia de Escocia y hoy alberga la Escuela de Divinidad de la universidad.

Su patio interior, rodeado de galerías es espectacular, en un lado esta el John Knox Monument, erigido en honor al reformador escocés del siglo XVI, fundador de la Iglesia de Escocia. La silueta de New College, con sus torres, pináculos y patios de piedra, recuerda inevitablemente a Hogwarts.

New College y John Knox Monument, Edimburgo

Los rincones con más encanto de la Old Town: los closes, Victoria Street…

Continuamos la bajada del castillo para disfrutar en Lawnmarket. Allí podrás ver algunos de sus famosos "closes", esos callejones estrechos tan característicos del Old Town, cada uno con su propia historia. Vale la pena meterse en alguno, aunque sea sin rumbo fijo, es una de las mejores formas de descubrir Edimburgo.

Lawnmarket. Edimburgo

Escondido en uno de los “closes” concretamente el Lady Stair's Close, está uno de los rincones más bonitos de la zona, The Writers' Museum.

Se aloja en Lady Stair's House, de 1622 que fue donado a la ciudad de Edimburgo. El museo está dedicado a tres de los escritores escoceses más importantes: Robert Burns, Walter Scott y Robert Louis Stevenson. La entrada es gratuita.

Lady Stair's Close, The Writers' Museum de Edimburgo

Y aquí otro desvío obligatorio hacia Victoria Street. Es una de las calles más fotografiadas de Edimburgo, con sus fachadas de colores y su característica forma curvada. La calle siempre tiene ambiente y está llena de tiendas independientes, por lo que merece la pena el paseo.

En lo alto de los edificios hay una terraza peatonal, Victoria Terrace, que recorre casi toda la calle por arriba y ofrece otra perspectiva distinta de la calle.

Es muy conocida también porque se la considera una de las posibles inspiraciones reales para el Callejón Diagon de Harry Potter.

Victoria Street, Edimburgo

Cerca de Victoria Street, en pleno corazón del Old Town, está uno de los cementerios más famosos y visitados de Edimburgo: Greyfriars Kirkyard.

Su residente más famoso es Greyfriars Bobby, un perro que pasó 14 años junto a la tumba de su dueño hasta su propia muerte, en lo que se convirtió en una de las historias de lealtad más queridas de Escocia. Su estatua, a las puertas del cementerio, es una de las paradas obligadas de cualquier visita a Edimburgo.

Greyfriars Bobby, Edimburgo

En Chambers Street, muy cerca de Greyfriars, está el National Museum of Scotland, uno de los museos más visitados de todo el Reino Unido y no nos extraña porque es increíble, te da para estar allí un día entero y no te esperas en ningun momento lo que vas a encontar en el interior.

Lo forman dos edificios, el antiguo Royal Museum, con su gran sala victoriana, tiene un enfoque más universal y de historia natural, mientras que el edificio nuevo se centra en la historia de Escocia. La entrada es completamente gratuita.

National Museum of Scotland de Edimburgo

Interior del National Museum of Scotland de Edimburgo

La Royal Mile, de St Giles' a Holyrood

Aquí destaca la St Giles’ Cathedral, una de las construcciones más reconocibles de toda la Royal Mile. Realmente no es una catedral, pero el nombre se le quedó y así es como la conoce todo el mundo.

La iglesia original la fundó el rey David I en 1124, aunque el edificio actual, en estilo gótico, data principalmente de los siglos XIV y XV. La distintiva torre coronada se añadió hacia 1500 y es uno de los símbolos más fotografiados de Edimburgo

St Giles' tuvo un papel central en la Reforma escocesa: en 1559 John Knox se convirtió en su ministro y predicó desde aquí para impulsar la revolución protestante que transformó Escocia.

No te vayas sin ver la Thistle Chapel, en la esquina sureste del edificio. Se terminó en 1911, y alberga los asientos de los caballeros de la Orden del Cardo. Es una pequeña joya de talla en madera, con detalles tan curiosos como ángeles tocando la gaita en el techo.

St Giles’ Cathedral, Edimburgo

St Giles’ Cathedral, Edimburgo

Justo en el suelo a la entrada oeste de St Giles', hay un pequeño mosaico de adoquines con forma de corazón: el Corazón de Midlothian. Marca el lugar exacto donde estuvo la antigua cárcel de la ciudad.

La costumbre local es escupir sobre el corazón al pasar por encima, como gesto de buena suerte y de desprecio hacia el antiguo lugar de castigo. Es el único sitio de toda la ciudad donde escupir en plena calle está bien visto. Lo que no debes hacer bajo ningún concepto es pisarlo, porque la leyenda dice que trae mala suerte.

El lugar tiene también su rincón literario: Walter Scott lo inmortalizó dándole nombre a una de sus novelas, "The Heart of Midlothian".


High Street y Canongate

Dentro de este tramo final de la Royal Mile, justo en el punto donde High Street se convierte en Canongate, está una de las casas más antiguas que se conservan en Edimburgo: John Knox House. El edificio se construyó a partir de 1470 y conserva una galería de madera y techos pintados a mano.

Hight Street de Edimburgo

John Knox House de Edimburgo

Pasado el cruce con St Mary's Street, la Royal Mile cambia de nombre y de carácter: empieza Canongate, el tramo final antes de llegar a Holyrood. Durante siglos fue un burgo completamente independiente, y no se incorporó formalmente a la ciudad hasta 1865.

Canongate de Edimburgo

En Huntly House, una hilera de propiedades que datan de los siglos XVI al XVIII, se encuentra el Museo de Edimburgo. El edificio en sí ya merece la visita y su interior cuenta la historia de Edimburgo desde sus orígenes.

Museo de Edimburgo

Uno de los edificios más llamativos de esta parte de la Royal Mile es la Canongate Tolbooth, fácilmente reconocible por su característica torre con reloj sobresaliendo sobre la calle. Construido en 1591, fue durante siglos el ayuntamiento, tribunal y prisión del antiguo burgo independiente de Canongate.

En la actualidad alberga el People 's Story Museum, dedicado a la vida cotidiana de los habitantes de Edimburgo. En los bajos del edificio se encuentra además la histórica Tolbooth Tavern, una acogedora taberna tradicional escocesa para hacer una parada en el camino.

Canongate Tolbooth de Edimburgo

Ya casi llegando al Palacio de Holyrood, en su misma entrada, está The King's Gallery. El edificio que la alberga se construyó originalmente en la década de 1840 como iglesia y escuela.

Se reabrió como galería en 2002, para conmemorar el Jubileo de Oro de la reina Isabel II. Tras la subida al trono de Carlos III en 2022 lleva el nombre de King's Gallery.

Kings Gallery, Edimburgo

Palacio de Holyrood y Salisbury Crags

Al final de la Royal Mile se encuentra el Palacio de Holyroodhouse, la residencia oficial de la monarquía británica en Escocia.

Levantado junto a una antigua abadía fundada en el siglo XII, alcanzó gran protagonismo durante el reinado de María Estuardo, que vivió aquí entre 1561 y 1567. Sus elegantes fachadas barrocas y las ruinas de la abadía medieval forman uno de los conjuntos monumentales más bellos de Edimburgo.

Palacio de Holyrood, Edimburgo

Nosotros no visitamos el interior, pero merece la pena acercarse hasta sus puertas para contemplar el edificio y el entorno, especialmente con Salisbury Crags elevándose justo detrás.

Estos impresionantes acantilados volcánicos forman parte de Holyrood Park y constituyen uno de los paisajes más característicos de la ciudad. Su origen geológico y las vistas que ofrecen convierten este lugar en el broche perfecto para terminar el recorrido por la Royal Mile, con Arthur's Seat dominando el horizonte.

Salisbury Crags, Edimburgo

Vídeo con los 15 imprescindibles que ver en Edimburgo


Dónde dormir en Edimburgo

Encontrar un buen alojamiento en Edimburgo no siempre es fácil. Es una ciudad muy turística y, especialmente en verano o durante el Festival de Edimburgo, los precios suelen ser elevados y los hoteles se llenan con mucha antelación. Por eso, si ya tienes claras las fechas de tu viaje, te recomendamos reservar cuanto antes.

Nosotros nos alojamos en el Motel One Edinburgh-Princes, una elección que no pudo salir mejor. Está situado en pleno centro, a pocos minutos a pie de la Royal Mile, la estación de Waverley y Princes Street, por lo que pudimos recorrer prácticamente toda la ciudad caminando. Además, el trato fue excelente y tuvimos la suerte de encontrar una muy buena tarifa.

La oferta de alojamientos en la ciudad es muy amplia y hay opciones para todos los presupuestos y estilos de viaje. Para ayudarte a encontrar el hotel que mejor se adapte a tus necesidades, te dejamos a continuación un mapa con todos los alojamientos disponibles en Edimburgo para que puedas comparar ubicaciones, precios y servicios antes de reservar.


Las mejores excursiones desde Edimburgo

Si dispones de varios días, te recomendamos reservar tiempo para descubrir algunos de los lugares más fascinantes de Escocia. Desde la capital se pueden hacer excursiones tanto por libre como organizadas, y nosotros tuvimos la oportunidad de combinar ambas opciones.


Capilla de Rosslyn

A tan solo unos kilómetros de Edimburgo se encuentra la enigmática Capilla de Rosslyn, uno de los monumentos más sorprendentes de Escocia. Famosa por aparecer en El Código Da Vinci, destaca por la increíble riqueza de sus esculturas, los misterios que la rodean y las leyendas relacionadas con los templarios y el Santo Grial. Nosotros fuimos por libre en transporte público y te contamos paso a paso cómo organizar la visita en nuestro artículo sobre la Capilla de Rosslyn.


Stirling y Glasgow en un día

Otra excursión muy sencilla es viajar en tren hasta Stirling, una de las ciudades con más historia de Escocia. Nosotros madrugamos y le dedicamos la mañana a recorrer su impresionante castillo y su casco antiguo. 

Y por la tarde continuamos en tren hasta Glasgow, donde disfrutamos de su ambiente, su arquitectura victoriana y la animada zona comercial antes de regresar por la noche a Edimburgo. Si quieres copiar nuestro itinerario, puedes leer las guías de qué ver en Stirling y qué ver en Glasgow.


Excursión a las Highlands

Si hay una excursión imprescindible desde Edimburgo, esa es la de las Highlands. Nosotros optamos por un tour organizado que nos llevó a recorrer algunos de los paisajes más espectaculares del país, pasando por castillos, lagos, montañas y pequeños pueblos llenos de encanto y el lago Ness. Fue, sin duda, una de las mejores experiencias del viaje y una forma muy cómoda de conocer la Escocia más salvaje.

Puedes ver nuestro artículo sobre las Highlands con el lago Ness, y también reservar la misma excursión que hicimos nosotros.


Tour de Outlander

Los seguidores de la serie Outlander también encontrarán numerosas excursiones desde Edimburgo que recorren algunos de los escenarios más emblemáticos del rodaje. Nosotros realizamos una de ellas y muy pronto publicaremos un artículo con todos los detalles del recorrido y nuestra experiencia. Si quieres ir echándole un vistazo esta es exactamente la ruta de Outlander que hicimos con civitatis.


Esperamos que esta guía sobre qué ver en Edimburgo te ayude a preparar tu viaje y a descubrir todos los rincones imprescindibles de la capital escocesa. La ciudad combina historia, cultura y naturaleza como pocas en Europa.

Nosotros disfrutamos de varios días recorriendo sus barrios, visitando sus monumentos y haciendo algunas excursiones por los alrededores, y nos quedó claro que Edimburgo es un destino al que siempre apetece regresar. Si dispones de tiempo, no dudes en completar tu viaje con alguna escapada a las Highlands, Stirling o la misteriosa Capilla de Rosslyn para conocer una Escocia aún más auténtica.