9/10/15

Cordes sur ciel, tan cerca del cielo

Nos acercamos hoy a Cordes Sur Ciel, imponente pueblo encaramado en una roca, cuyo origen medieval se respira paseando por sus estrechas callejuelas empedradas y en todas y cada una de sus esquinas. Con razón está catalogado como uno de los Grands Sites de Midi-Pyrénées y pueblo preferido por los franceses en 2014. Pertenece al departamento de Tarn y a la magnífica región de Midi-Pyrénées.

Cordes-sur-ciel

Originalmente, esta bonita bastida se llamaba Cordes, pero a finales del siglo XX el poeta y novelista Jeanne Ramel-Cals le puso el apelativo sur ciel, ya que la niebla a veces produce un efecto óptico casi mágico en el que parece que la parte alta de la ciudad, descansa sobre las nubes. Así fue como en 1993, sur ciel, se le añadió oficialmente a Cordes y por consiguiente se llamó: Cordes Sur Ciel.

Durante más de una década, los cruzados combatieron contra los albigenses transformándose poco a poco en una guerra de conquista. Esto llevó a Raymond VII, conde de Toulouse a crear la ciudad como bastión para defender su nuevo territorio y para alojar a los habitantes de un pueblo arrasado. Entre los siglos XIII y XIV se hizo muy famoso el comercio de paños, sedas y cuero y la ciudad prosperó rápidamente. Más tarde, las guerras de religión y la construcción del canal de midi, hicieron que el comercio entrase en declive. Pero este lugar tan pintoresco con una infranqueable red de murallas concéntricas que la rodean, y rebosante de hermosas residencias y palacios góticos, supo atraer a artistas y artesanos, produciendo el renacimiento de la ciudad.

Cordes-sur-ciel

Lo más recomendable para disfrutar plenamente de la ciudad es aparcar el coche en uno de sus muchos aparcamientos en la parte baja y recorrerla caminando, el pueblo está todo en cuesta, pero te aseguro que merece la pena el esfuerzo. En verano hay un trenecito que la recorre. Nosotros la visitamos una mañana muy temprano unos días antes de Semana Santa y estaba completamente vacía, incluso la mayoría de negocios estaban cerrados. Me encanta ver los pueblos así, sin la masificación lógica de verano. Eso sí, perdimos el encanto de poder ver las tiendas de artesanía y la ciudad en movimiento, pero no se puede tener todo, ¿verdad?

Cordes-sur-ciel

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Después de subir bastantes escalones de piedra y pasar por la Capelette Saint Jacques, pequeña capilla del siglo XVI, atravesamos la primera puerta, la del reloj: Porte de l`horloge, de entre los siglos XIV y XVI, formada por una arco de medio punto y como remate final una curiosa torre campanario, y la Porte de Rous. El suelo empedrado de la Grand Rue de la Barbacane nos conduce a la torre de la Barbacana: Tour de la Barbacane (XIII-XV) y a la Porte du Vainqueur y el Portail Pein ambas del siglo XIII. 

Cordes

Cordes

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Ya en la calle principal de la ciudad, la Rue Raymond VII y después de empaparnos de la arquitectura de Cordes, en la que predomina la piedra en sus fachadas, los entramados de madera y las contraventanas de madera, llegamos a la parte más alta en la que se abre una bonita plaza: Place de la Bride, con un mirador desde el que se contemplan unas vistas espléndidas de la zona y parte de la ciudad.

Cordes

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Cordes

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Unas maravillosas mansiones góticas se asoman a la plaza: la Maison Prunet y Carrié- Boyer (XIII) en donde se aloja el museo del azúcar  y la Maison du Grand Fauconnier (XIV) en donde se encuentra el Ayuntamiento, uno de los edificios más bonitos de la ciudad, que se caracteriza por hermosa fachada llena de leyendas y misterios con relieves y gárgolas de dragones y extraños animales.

Cordes sur ciel

Junto a ella, la plaza del mercado, otro de los lugares clave, con un Mercado cubierto del siglo una cruz del siglo XVI y un pozo del XIII. Y muy cerca otra puerta, esta del siglo XIV: Le Portanel.

Cordes

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Continuamos ahora y pasamos por la Maison Fonpeyrouse, edificio gótico del siglo XIII y después llegamos a la plaza de Saint Michel en la que contemplamos a un lado la impresionante mansión gótica du Grand Veneur del XIV, cuya maravillosa fachada principal de cuatro alturas, tiene grandes portadas apuntadas y ventanales góticos pareados.

Cordes

Y frente a ella la Iglesia de Saint Michel, patrón de la ciudad y construida entre los siglos XIII y XV en estilo gótico meridional en la que llama la atención la robustez y altura de su torre campanario. Continuamos el paseo y vemos más bellas mansiones, Maison Ladevèze y Maison Gaugiran, en donde se encuentra la oficina de turismo, ambas del siglo XIII.

Cordes

Saint Michel

Cordes

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La última puerta y una de las más bonitas es la Porte Ormeaux, delante hay una bonita placita frente a la que se bifurcan la rue Raymond VII y la rue Saint Michel.

Cordes sur ciel


Cordes

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Tras el paseo iniciamos el regreso por el mismo lugar, la ciudad va despertando poco a poco, y aunque seguían los locales cerrados, empiezan a verse las furgonetas de reparto y algún que otro turista que contempla embelesado la belleza del lugar.

Cordes

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Tras dejar el pueblo, nos encontramos esta bonita vista de Cordes Sur Ciel en una de las carreteras. Nuestro siguiente destino, el Castillo de Najac.

FUENTES: http://www.cordessurciel.fr/

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18 comentarios:

  1. Qué bonito!! Y qué suerte pillarlo sin turistas, aunque no pudiérais ver las tiendas de artesanía abiertas! Pero tuvo que ser una maravilla disfrutarl en soledad!!

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    1. Una verdaddera maravilla Mari Carmen, te lo aseguro! Un saludo!

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  2. Francia tiene pueblos muy bonitos de los que hay que ir visitando, sigue por las buenas rutas y allí los encontrarás.
    Me gusta mucho el de hoy, no lo conozco.
    Un abrazo.

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    1. Este es para anotar en la lista Pilar, merece mucho la pena!!

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  3. ¡Qué casas! ¡Qué edificios! Puesto que no se puede tener todo mejor poder disfrutarla a solas, con toda la tranquilidad del mundo.

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    1. Eso fué exactamente lo que hicimos, pasear por sus calles tan desiertas fue un verdaddero placer, casi daba pena hacer ruido con las pisadas ;)

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  4. Otro bonito pueblo francés como su propio nombre sugiere. Debe de ser un placer pasear por sus solitarias calles empedradas y casi oír tus propios pasos. Un lugar sugerente y evocador que nos gustaría visitar. Muchos saludos.

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  5. Es uno de los pueblos que más nos gustó de nuestro viaje por el Sur de Francia. Viajamos en febrero y visitarlo vacio es lo más que se puede pedir.

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    1. Si, es una gozada vacío la verdad, aunque me quedé con las ganas de ver alguna tienda abierta- Pero todo no puede ser...

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  6. Me encanta viajar en el tiempo con estos lugares. Un pueblo preciso y reconozco que al iniciar la lectura no pensé que tendría tantos rincones merecedores de visitar. Me ha encantado.

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    1. Muchísimos rincones y seguro que se nos pasó alguno ;)
      Un saludo

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  7. Me encantan esta clase de pueblos, soy una enamorada de las piedras, las imágenes son bellísimas Carmen. Que disfrutes en el castillo de Najac

    Un abrazo.

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  8. Wow, Wow!! Que hermoso lugar!!! Seguro fue como regresar al medievo, las calles, los edificios y en especial tus fotos que transmiten un encanto de paz y tranquilidad. Yo quiero estar ahí. Saludos ODV y RCL.

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    1. Mil gracias chicos!! Me alegro de que os haya gustado, un saludo!

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  9. Me encanta esta zona. Estuve hace varios años y, la verdad, es que tengo muchas ganas de volver. Saludos

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    1. Siii Miryam, merece mucho la pena. Un saludo!

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