12/6/14

Descubriendo Bretaña: Josselin y Malestroit

Continuamos nuestro viaje por el corazón de la Bretaña francesa, hoy descubriremos Josselin, un pequeño pueblo de cuento, rodeado de frondosos bosques, con calles medievales y un castillo cuyas imponentes torres se reflejan en las aguas del río Oust. Y Malestroit, un coqueto pueblo medieval en el que parece que el tiempo se ha detenido. 


Josselin

Visitamos primero Josselin. Hay un gran aparcamiento al aire libre en la zona baja del pueblo junto al río Oust, el paseo a lo largo de la muralla, bajo las altas torres del castillo, no puede ser más bonito. Al fondo vemos el puente que cruza al otro lado del río, pero un poco antes de llegar, subimos por la derecha hacia su casco histórico. 

Josselin, Bretaña, Francia

Josselin, Bretaña, Francia

Su centro medieval es pequeñito, tiene preciosas plazas con las casas típicas de vigas de madera de los siglos XVI y XVII. Estas se construyeron gracias a la prosperidad económica producida por las fábricas textiles y curtidores. Gran parte de las casas están restauradas, la más antigua es de 1538. 

Tras una pequeña subida, nos sorprenden unas plantas con unas hojas gigantes que nos recuerdan a la película de "Parque Jurásico", en este punto hay que girar a la derecha junto a una fuente y entrar por un arco para llegar a la plaza de Place de la Congrégation, en ella hay una pequeña capilla y el portón de acceso al castillo, también bonitas casas con entramados de madera de tonos rojizos.

Josselin, Bretaña, Francia

Josselin, Bretaña, Francia

Josselin, Bretaña, Francia

Una estrecha callejuela nos conduce a la Plaza Notre Dame, centro neurálgico de Josselin, los bajos de las casas están repletos de tiendas de souvenirs, restaurantes y creperías con terrazas en las que disfrutar del soleado día.

Josselin, Bretaña, Francia

Josselin, Bretaña, Francia

Notre Dame du Roncier

A un lado de la plaza se encuentra la Basílica de Notre Dame du Roncier (Nuestra Señora del Zarzal) resultante de la mezcla de estilos, ya que se empezó a construir en el siglo XIII y tardaron más de tres siglos en acabarla. Entramos y admiramos las bonitas vidrieras que representan el descubrimiento de la virgen en una zarza y en otra la curación de la hija ciega del labrador que la descubrió. Hay que fijarse también en el techo de madera, al que llegan pilares románicos del siglo XII. 
Por la parte de atrás la basílica, hay una entrada para subir a la torre con un letrero que lo indica. Subimos la estrechísima escalera de caracol de 128 escalones, no te la recomiendo si tienes claustrofobia, la vista desde arriba merece mucho la pena. 

En la plaza donde se encuentra la subida a la torre se encuentra el Ayuntamiento, esta zona es un poquito más moderna, pero conserva el estilo del pueblo.

Josselin, Bretaña, Francia

Castillo de Josselin 

El Castillo de Josselin también llamado de Rohan, es de estilo gótico flamígero, un bello ejemplo de arquitectura feudal. Impresionan las tres grandes torres que resisten del conjunto original, que tenía ocho torres más la del homenaje, algo mayor. El Cardenal Richelieu fue el culpable de su destrucción. En 1832 la duquesa de Berry pidió a la familia Rohan, que lo restauraran siendo un discípulo de Viollet-le-Duc, el encargado de dejarlo ta y como vemos hoy en día.
Quizás hayas oído hablar de Viollet-le-Duc, y si no, te lo cuento yo. Fue el arquitecto que restauró ciudades medievales como Carcassonne o La basílica de Sainte Marie Madeleine de Vézelay
Hoy en día pertenece a los descendientes de la familia Rohan, sus fundadores, y se encuentra habitado por ellos. Hay visitas por las tardes, nosotros no pudimos entrar, pero ver su exterior, sus jardines y desde arriba de la torre de la basílica, resulta impresionante.

Josselin, Bretaña, Francia

Habíamos oído y visto mil veces los famosos macarons, son una especie de galleta hecha con clara de huevo, almendra molida y azúcar, rellena de varios sabores. Paseando por Josselin, nos llamó la atención el escaparate de una panadería/pastelería en la que los vendían. Ya no pudimos dejar de comerlos en todo el viaje. Incluso hemos buscado la receta y los hemos hecho en casa a la vuelta, aunque no es lo mismo. 

    Malestroit   

Nuestro siguiente destino fue Malestroit, otra pequeña y pintoresca localidad de Bretaña. No tuvimos problemas para aparcar en el centro. Estamos teniendo un tiempo excelente y hoy nos apetece comer de picnic, preguntamos y nos recomiendan unas mesas junto al canal y allí nos dirigimos antes de recorrer el pueblo.
Este canal une Brest y Nantes y a su paso por la localidad hay algunas esclusas para facilitar el paso de un lado a otro. Encontramos el sitio perfecto, una mesa con vistas del lugar donde confluye el río Oust con el canal. Es un lugar precioso y aunque hace fresquito, de vez en cuando vemos pequeños grupos de monjas Agustinas que tienen un hospital allí cerca, paseando al sol.

Canal de Malestroit, Bretaña, Francia

Canal de Malestroit, Bretaña, Francia

Canal de Malestroit, Bretaña, Francia

Después de la agradable comida caminamos junto al canal y llegamos hasta el Puente nuevo, subimos por la Rue du General du Gaulle y contemplamos preciosas casas bretonas, al final de la calle vemos dos casas que llaman mucho la atención: La truie qui file y la Pélican.

Malestroit, Bretaña, Francia

Malestroit, Bretaña, Francia

Malestroit, Bretaña, Francia

Llegamos así a la plaza Bouffay con la iglesia de Saint Gilles a la derecha construida en varias etapas, tiene parte románica y parte gótica. En ella hay bonitos edificios, uno de ellos es el auditorio, y el Ayuntamiento de Malestroit, en el centro un pozo.


Merece la pena echarle un vistazo a la calle de los ingleses, que sale de la plaza. En la fachada de algunas de las casas se ven mostradores para vender mercancía.


Justo donde tenemos aparcado el coche, en la plaza del Dr. J. Queinecc, hay un carrefour city en el que hicimos acopio de galletas, mermeladas y productos bretones para llevarnos a casa, a un precio muy bueno, ya que en las tiendas de souvenirs a veces abusan un poco.

¿Sabes dónde están Josselin y Malestroit?



Hay muchísimos lugares que ver por los alrededores de estas dos preciosas localidades de Bretaña. Nuestro siguiente destino fue Rochefort en Terre, considerado uno de los pueblos más bonitos de Francia. También puedes conocer Vannes y su muralla, que seguro que te va a encantar. El pequeño Auray con un puerto por el que parece que van a entrar de un momento a otro los piratas. O los misteriosos alineamientos megalíticos de Carnac
Como ves, tienes para escoger 😄

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1 comentario:

  1. Sencillamente precioso, casi uno contenplando tu reportaje, puede sentirse en la edad media entre castillos , iglesias y casas medievales, parece que has parado el tiempo para hacer este reportaje,
    Precioso Carmen.
    Un Saludo
    Luis.

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