Qué ver en Saintes: monumentos romanos y otros imprescindibles

Si quieres saber qué ver en Saintes, aquí te mostramos sus principales monumentos, desde los vestigios de la antigua ciudad romana hasta sus iglesias, museos y calles del centro histórico.

Esta ciudad fue durante siglos uno de los principales centros de la Aquitania romana, antes de que Burdeos le quitara protagonismo, y todavía hoy podemos encontrar numerosos testimonios de aquella época.

Pero la antigua Mediolanum Santonum no es solo romana. Durante nuestro recorrido también descubrimos sus iglesias románicas, una catedral, museos, animadas calles en el centro histórico y el río Charente.

En nuestra visita a Saintes encontramos una mezcla muy interesante de patrimonio e historia, además de su vinculación con el Camino de Santiago. En este artículo te enseñamos los lugares más interesantes que visitar en Saintes siguiendo el recorrido que hicimos nosotros, para que puedas hacerte una idea de todo lo que encontrarás y organizarla sin dejarte ninguno de sus rincones imprescindibles.

Índice del artículo
  1. Dónde está Saintes y cómo llegar
  2. Qué ver en Saintes
  3. Dónde dormir en Saintes
  4. Qué ver cerca de Saintes

Dónde está Saintes y cómo llegar

Saintes está situada en el departamento de Charente-Maritime, en la región de Nueva Aquitania, en el suroeste de Francia. Se encuentra a orillas del río Charente y en el corazón de la antigua Saintonge, una zona próxima a la costa atlántica.

Llegar en coche es una opción cómoda si, como nosotros, estás haciendo una ruta por Francia y quieres ir enlazando diferentes lugares. La ciudad está comunicada por la autopista A10, y la salida que debemos tomar es la número 35.

Desde Burdeos, el trayecto ronda una hora y cuarto en coche, mientras que desde La Rochelle se tarda aproximadamente 50 minutos, aunque los tiempos pueden variar según el tráfico.

Una vez allí, tenemos diferentes posibilidades para dejar el coche, con aparcamientos de pago en el centro y otras zonas de estacionamiento en los alrededores.


Qué ver en Saintes

Antes de comenzar nuestro recorrido por sus monumentos, merece la pena conocer brevemente la historia de la ciudad. Saintes nació como Mediolanum Santonum y, durante la época romana, se convirtió en la capital de Aquitania.

Con el paso de los siglos, la ciudad fue cambiando y dejando atrás su pasado romano, aunque conserva numerosas huellas de las distintas etapas de su historia. El patrimonio medieval tiene también un gran protagonismo, especialmente a través de sus iglesias románicas y de la Abbaye aux Dames.

Todo esto, hace que recorrer Saintes nos permita descubrir diferentes épocas a través de sus monumentos. Y ahora sí, comenzamos nuestra visita para descubrir todo lo imprescindible que ver en Saintes.

Saintes

1. Basílica de Saint-Eutrope

La primera parada de nuestro recorrido por Saintes es la Basílica de Saint-Eutrope, uno de los monumentos religiosos más importantes de la ciudad. Su arquitectura románica, su imponente campanario y, sobre todo, su gran cripta, hacen de este templo un lugar muy especial.

La basílica está dedicada a San Eutropio, considerado el primer obispo y evangelizador de la región. Aunque no se conocen con certeza todos los detalles de su vida, su figura está muy vinculada a los primeros tiempos del cristianismo en esta región de Francia y a la historia de las peregrinaciones a Santiago de Compostela.

La construcción del templo comenzó en 1081, bajo el impulso de Guillermo VIII de Aquitania, y fue consagrada en 1096 por el papa Urbano II. Desde sus orígenes estuvo vinculada a la abadía de Cluny y al culto de las reliquias de San Eutropio. Su importancia como lugar de peregrinación explica también su relación con los caminos de Santiago, por los que fue reconocida como parte del patrimonio mundial de la UNESCO.

Basílica de Saint-Eutrope de Saintes

Al acercarnos a la basílica, lo primero que llama la atención es su aspecto monumental. El campanario gótico, que supera los 80 metros de altura, sobresale sobre los edificios de alrededor y constituye uno de los elementos más reconocibles del conjunto. La fachada también merece unos minutos de atención, especialmente después de las restauraciones realizadas en 2021 y 2022.

Basílica de Saint-Eutrope Basílica de Saint-Eutrope, campanario

Pero lo más interesante de esta visita está también en el interior, donde descubrimos una organización arquitectónica poco habitual: la iglesia alta y la cripta, con dos espacios de culto superpuestos.

Interior de la Basílica de Saint-Eutrope

La cripta de la Basílica de Saint-Eutrope, es uno de los grandes atractivos del conjunto. Con unos 35 metros de longitud, está considerada una de las mayores criptas románicas de Europa.

Aquí se veneraban las reliquias de San Eutropio, merece la pena observar sus columnas y los 53 capiteles, decorados principalmente con motivos vegetales, como hojas de acanto, palmetas y tallos entrelazados.

cripta de la Basílica de Saint-Eutrope

Interior de la cripta de la Basílica de Saint-Eutrope

2. Les Arènes de Saintes

Después de visitar la basílica, seguimos nuestro recorrido hasta el anfiteatro romano, conocido como Les Arènes. Es uno de los vestigios más importantes de la antigua Mediolanum Santonum y una de las mejores formas de imaginar cómo era la vida pública en la ciudad durante la época romana.

Su construcción comenzó durante el reinado del emperador Tiberio y terminó en tiempos de Claudio, en torno a los años 40 del siglo I. Se levantó aprovechando una depresión natural del terreno, una solución que permitía apoyar parte de las gradas en las laderas y reducir la necesidad de levantar toda la estructura desde cero.

El anfiteatro tenía unas dimensiones impresionantes: aproximadamente 126 metros en su eje mayor y 102 metros en el menor. Podía acoger unos 12.000 espectadores, una capacidad enorme para la ciudad de aquella época.

Hoy se conservan la arena, parte de los muros y las estructuras inferiores, además de algunos sectores de las gradas. El anfiteatro fue perdiendo su función original a medida que la ciudad romana entró en declive. Durante la Edad Media, parte de sus piedras se reutilizaron en otras construcciones, y el monumento quedó progresivamente apartado del núcleo urbano. Su recuperación y restauración han permitido conservar uno de los testimonios más destacados del pasado romano de Saintes.

Anfiteatro romano de Saintes: Arenes

3. El río Charente

El río Charente es otro de los elementos fundamentales para entender Saintes, ya que, desde la época romana, facilitó el transporte de mercancías entre el interior y la costa atlántica, siendo una importante vía comercial con productos como sal, cerámica, piedra y aguardiente.

La Charente recorre unos 381 kilómetros desde su nacimiento en Chéronnac, en la actual Haute-Vienne, hasta su desembocadura en el Atlántico, cerca de Port-des-Barques. En su trayecto atraviesa distintas localidades de la región, como Angouleme (Angulema) o Cognac.

El río Charente en Saintes

Vista del río Charente en Saintes

4. Museo arqueológico de Saintes

Nuestra siguiente parada es el Museo arqueológico de Saintes, situado en la plaza Bassompierre junto al paseo del río. Reúne piezas arqueológicas relacionadas con la historia de Saintes y su territorio.

La visita permite entender que la antigua Mediolanum Santonum no estaba formada únicamente por edificios monumentales. También era una ciudad habitada por personas que trabajaban, comerciaban, cocinaban, jugaban y practicaban sus creencias y de ellos se encontraron múltiples objetos.

Museo arqueológico de Saintes

5. El Arco de Germanicus

Allí también se encuentra el Arco de Germanicus, uno de los monumentos romanos más conocidos que ver en Saintes.

Se construyó entre los años 18 y 19 d. C. fue financiado por Cayo Julio Rufo, un personaje destacado de la antigua ciudad. Rufo pertenecía al pueblo de los santones, una tribu gala que habitaba esta región antes de la conquista romana. De hecho, el nombre actual de Saintes procede de este pueblo, mientras que en época romana la ciudad se conocía como Mediolanum Santonum.

En origen, el arco se encontraba junto al puente romano que permitía cruzar la Charente y entrar en la ciudad. No era un arco aislado como lo vemos hoy, sus dos pasos organizaban el tránsito de entrada y salida a la ciudad.

Arco de Germanicus de Saintes

6. La biblioteca de Saintes

Saintes cuenta con la Médiathèque François-Mitterrand, instalada en el antiguo convento de los Jacobinos o Dominicos.

La biblioteca pública se creó durante la Revolución francesa y recibió libros procedentes de conventos, abadías y colecciones privadas confiscadas en aquella época.

Su historia también estuvo marcada por un incendio accidental en 1871, que destruyó gran parte de los fondos: de los 22.300 documentos que había entonces, solo se recuperaron unos 7.000.

Biblioteca de Saintes

7. Musée de l'Échevinage

El Musée de l'Échevinage ocupa un antiguo edificio municipal situado en la rue Alsace-Lorraine es una de las calles peatonales más importantes del centro de Saintes. Fue el antiguo ayuntamiento y en él detaca un campanario del siglo XVI junto a una fachada del siglo XVIII.

En su interior se exponen colecciones de pintura, escultura y cerámica. La visita permite descubrir obras artísticas en un entorno que también tiene valor histórico por su antigua función municipal.

Musée de l'Échevinage de Saintes

Además de visitar los grandes monumentos, merece la pena pasear sin prisas por el casco histórico de Saintes y descubrir esos rincones que a veces pasan desapercibidos. Calles como la rue Urbain-Loyer y la rue Alsace-Lorraine nos permiten disfrutar del ambiente del centro, fijarnos en sus edificios y conocer otra cara de la ciudad, más allá de su importante patrimonio romano y religioso.

rue Alsace-Lorraine de Saintes

rue Alsace-Lorraine de Saintes

rue Urbain-Loyer de Saintes

8. Catedral de Saint-Pierre de Saintes, “la eterna inacabada”

Llegamos al principal templo que ver en Saintes: la Catedral de Saint-Pierre. La actual se levantó sobre el emplazamiento de un antiguo edificio cristiano del siglo VI, atribuido tradicionalmente a San Pallais, obispo de Saintes. El templo que vemos hoy es fruto de numerosas reconstrucciones y reformas realizadas especialmente entre los siglos XIII y XV.

Uno de los episodios más importantes de su historia ocurrió en 1568, durante las guerras de religión, cuando el edificio sufrió graves daños antes de estar terminado. La nave tuvo que reconstruirse en el siglo XVII. Por eso la catedral presenta una arquitectura compleja y conociéndose como la "eterna inacabada".

Catedral de Saint-Pierre de Saintes

Mercado frente a la Catedral de Saint-Pierre de Saintes

En el exterior destaca el portal occidental en el que podrás ver una rica decoración característica del gótico tardío, un trabajo muy diferente de la decoración románica que hemos visto en la Basílica de Saint-Eutrope.

Portada de la Catedral de Saint-Pierre de Saintes

El campanario también destaca en el conjunto, se eleva hasta unos 58 metros y está coronado por una cubierta metálica que se ve desde toda la ciudad. Quedó inacabada y este remate no corresponde al proyecto monumental.

Campanario de la catedral de Saintes Catedral de Saint-Pierre de Saintes

En el interior también se aprecian las distintas fases de construcción y reconstrucción. La nave central está cubierta por una estructura de madera, mientras que las naves laterales cuentan con bóvedas de crucería. A ambos lados se abren varias capillas interesantes que merece la pena recorrer, y también admirar el órgano, que fue instalado en 1626 y protegido como monumento histórico.

El altar mayor, decorado con una marquetería de mármoles de distintos colores que contrasta con la piedra del resto del edificio. Destaca el ciborio, una estructura sostenida por cuatro columnas de mármol rojo que cubre el altar. Según la información parroquial, procede de la Abbaye aux Dames y fue ofrecido por Napoleón.

Interior de la Catedral de Saint-Pierre de Saintes

El órgano está protegido como monumento histórico desde 1973 y constituye uno de los elementos artísticos más destacados del interior. Su posición elevada permite contemplarlo desde la nave y comprender el papel que la música ha desempeñado tradicionalmente en la liturgia.

Interior de lSaint-Pierre de Saintes

9. Museo Dupuy-Mestreau

El Musée Dupuy-Mestreau está instalado en el hôtel de Monconseil, una residencia señorial construida en 1738. En su interior conserva una colección reunida por Abel Mestreau, un apasionado del patrimonio regional, entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.

La casa reune objetos muy variados relacionados con el arte, la vida cotidiana y las tradiciones regionales. La colección incluye piezas que permiten acercarse a las costumbres y a la cultura material de otros tiempos.

Museo Dupuy-Mestreau de Saintes

10. Iglesia de Saint-Pallais

La iglesia de Saint-Pallais se encuentra junto a la Abbaye aux Dames y está construida sobre el lugar asociado al santuario funerario de Palladius, uno de los obispos de Saintes del siglo VI. 

Palladius, venerado posteriormente como San Pallais, aparece también relacionado con la tradición que atribuye a este obispo el redescubrimiento de la sepultura de San Eutropio. La iglesia tomó su nombre y quedó vinculada a la abadía vecina desde la fundación de esta en 1047.

El edificio actual es fruto de distintas fases de construcción desarrolladas entre los siglos XII y XV. Por eso combina elementos románicos con otros góticos, algo que podemos apreciar tanto en su estructura como en la decoración de la fachada.

Iglesia de Saint-Pallais de Saintes

11. Abbaye aux Dames

La Abbaye aux Dames es uno de los conjuntos históricos más importantes que ver en Saintes. Fue fundada en 1047 y se convirtió en el primer monasterio femenino de la región de Saintonge. Durante siglos estuvo habitada por monjas benedictinas y desempeñó un papel destacado en la vida religiosa, económica y cultural de la zona.

Hoy el conjunto tiene una nueva vida como Cité musicale, un espacio dedicado a la formación, la creación y los espectáculos musicales. La Abbaye aux Dames es, por tanto, una visita que une arquitectura románica, historia monástica y música.

Abbaye aux Dames de Saintes

exterior de la Abbaye aux Dames de Saintes

parte trasera de la Abbaye aux Dames de Saintes

La iglesia de Sainte-Marie de la Abbaye aux Dames, es uno de los edificios más representativos del románico de Saintonge.

La iglesia se levantó en el siglo XII y conserva los rasgos característicos de la arquitectura románica de la región, especialmente en su fachada y en la decoración escultórica. Uno de los elementos más reconocibles es el campanario con forma de piña, que se ha convertido en una imagen emblemática de la abadía.

iglesia de Sainte-Marie de la Abbaye aux Dames

La fachada principal también merece atención por su triple portara, ventanas y por sus esculturas. Como viene siendo habitual en el románico, transmitía enseñanzas religiosas.

Fachada de Sainte-Marie de la Abbaye aux Dames

Portada principal de Sainte-Marie de la Abbaye aux Dames

Portada de la iglesia de la Abbaye aux Dames de Saintes

Portada de la iglesia de la Abbaye aux Dames de Saintes

La iglesia tiene una amplia nave de una sola altura, dividida en dos grandes tramos, donde destacan los arcos de medio punto y los pilares robustos. En el crucero se levanta una cúpula sobre trompas, mientras que el coro termina en un ábside semicircular cubierto con una bóveda de cuarto de esfera.

También merece la pena fijarse en los capiteles esculpidos, decorados con motivos vegetales y palmetas. Esta arquitectura es fruto de distintas etapas constructivas y de transformaciones posteriores: las cúpulas originales de la nave desaparecieron tras un incendio en 1648 y fueron sustituidas por un techo de madera.

Interior de la iglesia de la abadia de las damas de Saintes

Interior de la iglesia de la abadia de las damas de Saintes

Dónde dormir en Saintes

Durante nuestra visita a Saintes nos alojamos en el Hôtel des Messageries, un hotel situado en pleno casco histórico, a unos diez minutos de la Abbaye aux Dames, por lo que resulta una opción interesante si queremos visitar los principales lugares de la ciudad sin depender del coche para cada desplazamiento.

El hotel cuenta con habitaciones insonorizadas, aire acondicionado y baño privado. Uno de sus rincones más agradables es su jardín interior. También ofrece un desayuno bufé casero para empezar el día con energía antes de salir a descubrir Saintes y sus alrededores.


Qué ver cerca de Saintes

Si cuentas con más tiempo para recorrer esta zona de Francia, podemos aprovechar nuestra visita a Saintes para conocer otras ciudades con un patrimonio muy interesante. Aunque algunas requieren algo más de desplazamiento, son buenas opciones para completar una ruta por el oeste del país.

La Rochelle

La Rochelle es una de las ciudades más conocidas de la costa atlántica francesa. Su puerto antiguo, las torres medievales que custodian la entrada y las calles del centro histórico hacen que merezca la pena dedicarle tiempo.

Desde Saintes, el trayecto en coche ronda una hora, aproximadamente, aunque puede variar según el tráfico. Si quieres descubrir todos sus atractivos, puedes leer también nuestro artículo sobre qué ver en La Rochelle.

Angouleme

Angouleme destaca por su casco histórico, sus murallas, la catedral de Saint-Pierre y su estrecha relación con el mundo del cómic. Es una buena opción si te gustan las ciudades con historia y quieres conocer otra localidad interesante de la región de Nueva Aquitania. Desde Saintes, calcula alrededor de una hora y cuarto en coche, dependiendo de la ruta.

Niort

Niort es otra posibilidad para seguir explorando el oeste de Francia. Entre sus principales atractivos se encuentran su torreón medieval, el centro histórico y los paseos junto al río Sèvre Niortaise. Está algo más alejada de Saintes, por lo que encaja mejor si estás organizando una ruta por varias ciudades y dispones de más días. Puedes completar la información con nuestro artículo sobre qué ver en Niort.


¿Merece la pena visitar Saintes?

Saintes merece un cierre que recoja lo que habéis visto durante vuestro recorrido: los vestigios de la antigua ciudad romana, las iglesias, la catedral, los museos y las calles del centro histórico. La conclusión debe incluir la palabra clave qué ver en Saintes de forma natural y animar al lector a descubrir la ciudad, sin repetir toda la introducción.