Castillo de Villena, la impresionante fortaleza de Alicante

El Castillo de Villena es uno de esos lugares que impresionan incluso antes de cruzar sus murallas. Esta imponente fortaleza de Alinante es visible desde prácticamente cualquier punto de la ciudad, dominando el corredor natural del Alto Vinalopó, un enclave estratégico que durante siglos fue clave para controlar las comunicaciones entre el Levante y la Meseta.

Nosotros lo visitamos en nuestra ruta de los castillos de Alicante y enseguida entendimos por qué está considerado uno de los castillos mejor conservados. Su origen musulmán, las ampliaciones realizadas tras la conquista cristiana y la espectacular Torre del Homenaje convierten la visita en un auténtico viaje por la historia medieval.

castillo de Villena y yo

Además de su importancia histórica, recorrer el Castillo de Villena resulta muy entretenido. Pasear por sus murallas, descubrir el patio de armas, adentrarse en las salas almohades o contemplar las vistas desde la terraza superior permite hacerse una idea de la gran importancia defensiva que tuvo esta fortaleza durante siglos.

En este artículo te contamos todo lo que ver en el Castillo de Villena, su historia cómo visitarlo y los rincones que no deberías perderte durante la visita.

Índice del artículo
  1. Historia del Castillo de Villena
  2. Visita al Castillo de Villena
  3. Información para la visita al Castillo de Villena
  4. Dónde dormir para visitar el Castillo de Villena
  5. El Tesoro de Villena
  6. Qué ver cerca del Castillo de Villena

Historia del Castillo de Villena

La historia del Castillo de Villena, conocido también como Castillo de la Atalaya, está estrechamente ligada a la posición estratégica que ocupó esta ciudad durante la Edad Media.

Sus orígenes se remontan a finales del siglo XII, cuando los almohades levantaron un castillo destinado a proteger a la población musulmana asentada en la zona. De aquella primera construcción todavía se conservan buena parte de la muralla interior y los dos niveles inferiores de la Torre del Homenaje, uno de los elementos más destacados del conjunto.

Tras el avance de los reinos cristianos, el castillo fue conquistado en 1240 por los caballeros de la Orden de Calatrava en nombre de Jaime I de Aragón, quedando durante un tiempo bajo la custodia de esta poderosa orden militar.

Vista del exterior del castillo de Villena con Torre del Homenaje

Poco después pasó a formar parte del señorío del infante Don Manuel de Castilla. Sin embargo, el gran momento de transformación del castillo llegaría durante el siglo XV, cuando la poderosa familia Pacheco, marqueses de Villena, acometió importantes reformas que dieron a la fortaleza buena parte del aspecto que conserva en la actualidad.

La influencia de esta familia también puede apreciarse en otros castillos de la zona, como el Castillo de Almansa, otra de las grandes fortalezas del sureste peninsular.

Durante la Guerra de Sucesión Castellana, Juan Pacheco apoyó la causa de Juana la Beltraneja frente a Isabel la Católica. Como consecuencia, los Reyes Católicos sitiaron y conquistaron el castillo en 1476 tras un duro enfrentamiento.

Muros del castillo de Villena

Durante las Revueltas de las Germanías sirvió de refugio a Diego Hurtado de Mendoza (del que vimos su castillo en Buitrago del Lozoya) tras ser derrotado en la Batalla de Gandía.

También tuvo un importante protagonismo durante la Guerra de Sucesión Española en la que Villena permaneció fiel a Felipe V siendo recompensada con el título de "Muy noble, muy leal y fidelísima".

Muro exterior del castillo de Villena

Después llegaron décadas de abandono y fue usado como cantera quedando prácticamente en ruinas. Afortunadamente, a partir de 1958 comenzaron importantes trabajos de restauración que permitieron recuperar gran parte de su aspecto original y convertirlo en el magnífico monumento que podemos visitar hoy.


Visita al Castillo de Villena

Aunque el origen del castillo es claramente islámico, gran parte de la imagen que contemplamos actualmente corresponde a las importantes reformas realizadas durante el siglo XV por los marqueses de Villena.

Uno de los aspectos que más nos llamó la atención durante la visita fue la diferencia entre los materiales utilizados en cada etapa constructiva. Mientras la parte inferior conserva el tradicional tapial empleado por los almohades, las ampliaciones cristianas recurren a la piedra, permitiendo distinguir con bastante facilidad ambas fases.

Como sucede en la mayoría de las fortalezas fronterizas, todo el conjunto fue diseñado pensando en la defensa. Aquí no encontraremos grandes estancias palaciegas, sino un castillo eminentemente militar, preparado para resistir largos asedios.

castillo de Villena, cubos y murallas

Las murallas y las torres

El Castllo de Villena se encuentra rodeado por un recinto de planta poligonal protegida por una doble línea de murallas que rodean la Torre del Homenaje, auténtico corazón defensivo de la fortaleza.

Murallas del castillo de Villena

La muralla exterior está reforzada por una docena de torreones semicirculares distribuidos por todo el perímetro. En la parte superior todavía puede recorrerse el camino de ronda, desde donde los defensores vigilaban cualquier movimiento en los alrededores. Desde aquí se domina buena parte del corredor del Alto Vinalopó.

adarve del castillo de Villena

El acceso principal al Castillo de Villena se abre en la fachada norte mediante una puerta de arco de medio punto protegida por dos robustas torres almenadas, una entrada diseñada para dificultar cualquier intento de asalto.

Además del acceso principal hay una poterna, es decir, un acceso secundario. Permitía salir o entrar del castillo de forma discreta durante un asedio, facilitando el envío de mensajeros o la búsqueda de suministros sin utilizar la puerta principal, mucho más expuesta al enemigo.

Acceso principal al castillo de Villena

El Patio de Armas

Tras atravesar el recinto interior llegamos al Patio de Armas, el auténtico centro de la vida cotidiana dentro del castillo. Aquí se encontraban algunos edificios militares y civiles, un molino, un horno, un abrevadero e incluso una ermita dedicada a la Virgen de las Nieves. En la actualidad solo permanecen el aljibe y la Torre del Homenaje.

patio de armas del castillo de Villena

Pasarela actual del patio de armas del castillo de Villena

El aljibe constituye uno de los elementos fundamentales para la supervivencia del castillo durante los asedios. Se trata de una estancia subterránea cubierta mediante una bóveda de cañón construida en ladrillo. Está conectada a un profundo pozo que formaba parte del sistema original de captación y almacenamiento de agua.

Todavía pueden apreciarse las paredes ennegrecidas por los fuegos que se encendieron en su interior durante los largos años de abandono.

Junto a la entrada del Patio de Armas se localizan los restos de la antigua Ermita de la Virgen de las Nieves. Esta capilla fue construida en el siglo XIV por la Casa de Manuel, el linaje del infante Don Manuel de Castilla y albergó a la primera patrona de Villena. En la actualidad únicamente se conservan los cimientos y los restos arqueológicos excavados.

Ermita d ela virgen d elas Nieves, Castillo de Villena

Torre del Homenaje: el imprescindible que ver en el Castillo de Villena

La Torre del Homenaje es, sin duda, el elemento más espectacular del castillo de Villena. Tiene planta cuadrangular, con 14,30 metros de lado, una altura cercana a los 30 metros y muros que alcanzan los tres metros de grosor.

Torre del homenaje del Castillo de Villena

Los dos primeros niveles corresponden a la construcción original almohade del siglo XII y están realizados mediante tapial de hormigón de cal.

Interior de la Torre del Homenaje del Castillo de Villena

Estas salas almohades conservan unas extraordinarias cubiertas islámicas consideradas únicas dentro de la arquitectura militar española, con la única excepción del cercano Castillo de Biar.

castillo de Biar
Castillo de Biar

La primera sala está cubierta por una impresionante bóveda nervada cuyos arcos forman una estrella de ocho puntas en el centro.

La segunda estancia conserva otra magnífica bóveda almohade y varios esgrafiados realizados por prisioneros durante la Guerra de Sucesión. Entre ellos pueden distinguirse representaciones del propio castillo, edificios palaciegos y algunas cruces.

Bóveda nervada del Castillo de Villena

Interior de la torre del Homenaje del Castillo de Villena

Graffitis del Interior de la torre del Homenaje del Castillo de Villena

Graffitis, torre del Homenaje del Castillo de Villena

En el interior hay una reproducción de la conocida Mano de Fátima hallada en el castillo. Este amuleto islámico de protección incorpora además un Nudo de Salomón, símbolo asociado tradicionalmente a la protección frente a enfermedades y malos augurios.

Mano d efátima y nudo de salomón, Castillo de Villena

Las plantas tercera y cuarta fueron construidas por orden de Don Juan Pacheco durante el siglo XV. Las ampliaciones cristianas, a diferencia de las salas almohades, se levantaron utilizando mampostería y sillería. La tercera planta presenta cubierta de madera mientras que la cuarta se cubre mediante una bóveda de cañón apuntada construida en ladrillo.

Ambas estancias reciben iluminación natural gracias a ventanas de arco rebajado abiertas en los muros. En ellas se aprecia la fusión de las culturas almohade y cristiana .

Interior de la torre del Homenaje del Castillo de Villena

Una empinada escalera nos conduce hasta la terraza superior de la torre del homenaje del Castillo de Villena, coronada por sus característicos torreones volados.

Escalera de subida a la azotea de la Torre del Homenaje de Villena

Azotea de la Torre del Homenaje del castillo de Villena

Como podrás imaginarte, desde aquí se obtienen unas magníficas vistas panorámicas de Villena, del corredor natural del Alto Vinalopó y de los paisajes que durante siglos justificaron la importancia estratégica de esta fortaleza.

Vistas de Villena desde su castillo

Vistas de Villena desde la torre del homenaje de su castillo

Información para la visita al castillo de Villena

La visita al Castillo de la Atalaya permite recorrer las murallas, el Patio de Armas, el aljibe y las diferentes plantas de la Torre del Homenaje. Puedes consultar sus horarios y precio en la página del Castillo de Villena para organizar tu visita.

castillo de Villena

Dónde dormir para visitar el Castillo de Villena

Echa un ojo a los alojamientos de Villena en este enlace. Nosotros no nos alojamos en la localidad, nos alojamos en Elda en el AC Hotel Elda by Marriott ya que es un hotel muy bueno con un precio competente y nos sirvió para conocer los castillos de la zona.


El Tesoro de Villena

Merece la pena que vayas a conocer el Tesoro de Villena, que actualmentese se exhibe en el Museo de Villena (MUVI).es una de las joyas arqueológicas más importantes de España y uno de los hallazgos de orfebrería prehistórica más espectaculares de toda Europa.

Fue descubierto en 1963 por el arqueólogo José María Soler en una rambla cercana a Villena. Estaban en el interior de una vasija cerámica enterrada, y estuvieron escondidas durante aproximadamente 3.000 años.

El conjunto está formado por 59 piezas elaboradas principalmente en oro, plata, hierro y ámbar. 28 brazaletes, 11 cuencos, varias botellas y diferentes adornos.

Su importancia es tal que está considerado el conjunto de vajilla áurea más importante de la península ibérica y el segundo mayor tesoro de oro de la Europa prehistórica, únicamente superado por las célebres Tumbas Reales de Micenas, en Grecia.

tesoro de Villena

Qué ver cerca del Castillo de Villena

La visita al Castillo de Villena puede completarse fácilmente con otros lugares muy interesantes de los alrededores.

Si te apasionan las fortalezas medievales, a pocos kilómetros encontrarás el Castillo de Biar, otra magnífica fortaleza de origen almohade. También merece la pena acercarse al Castillo de Almansa, una imponente fortaleza situada sobre un gran peñasco que domina toda la población y que está considerada una de las más impresionantes del sureste peninsular.

Y si dispones de más tiempo, Villena también puede ser un excelente punto de partida para descubrir la provincia de Alicante. En menos de una hora de viaje podrás acercarte a la ciudad de Alicante, donde te esperan lugares tan emblemáticos como el Castillo de Santa Bárbara, el paseo de la Explanada o sus playas.

El Castillo de la Atalaya de Villena pertenece a la Red de Patrimonio Histórico (REPAHIS). Para nosotros es un orgullo formar parte de esta iniciativa como embajadores y aportar nuestro granito de arena para que cada vez más viajeros descubran y disfruten de lugares tan especiales como este.