Hoy te llevamos al Castillo de Almansa, una impresionante fortaleza, de la provincia de Albacete, que se alza sobre un cerro rocoso en el centro de la ciudad.

En este artículo te contamos todo lo necesario para visitar el Castillo de Almansa de forma práctica: dónde está, un resumen de su historia, cómo es su arquitectura, horarios y precios. Además, incluimos qué ver en Almansa además del castillo y algunas recomendaciones sobre dónde dormir, para que puedas organizar la visita y aprovechar al máximo la escapada.

Castillo de Almansa: guía completa para visitarlo

Dónde está el Castillo de Almansa

El Castillo de Almansa se encuentra en la localidad de Almansa, en la provincia de Albacete, dentro de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Está situado sobre el Cerro del Águila, un promontorio rocoso desde el que se obtienen unas vistas espectaculares de toda la ciudad y de los llanos que la rodean.

Llegar hasta él es muy sencillo. Se puede subir andando desde el centro histórico por una escalinata bien acondicionada o acceder en coche hasta una zona de aparcamiento cercana.

Justo a los pies del castillo se encuentra la Oficina de Turismo, donde se compran las entradas y se obtiene información práctica para la visita.

Castillo de Almansa

Un poco de historia del Castillo de Almansa

El origen del Castillo de Almansa se remonta a época medieval y gran parte de lo que vemos hoy fue construida entre los siglos XIII y XIV, ya en época cristiana.

Almansa fue durante siglos un punto estratégico de paso entre la Meseta y el Levante, lo que convirtió al castillo en una pieza clave para la defensa del territorio. A lo largo del tiempo fue reformado y adaptado a las nuevas necesidades defensivas.

Uno de los momentos históricos más importantes relacionados con la ciudad es la Batalla de Almansa (1707), durante la Guerra de Sucesión Española, que tuvo consecuencias decisivas para la historia del país. Aunque la batalla no se desarrolló dentro del castillo, este sigue siendo el gran símbolo histórico de la ciudad.

En 1921 fue declarado Bien de Interés Cultural, lo que permitió su conservación y restauración.

Castillo de Almansa

Arquitectura y qué ver en el Castillo de Almansa

La arquitectura del Castillo de Almansa es uno de sus grandes atractivos. La fortaleza se adapta perfectamente al un terreno alargado, con murallas de mampostería reforzadas por torres cilíndricas en las esquinas y almenas a lo largo de todo el perímetro. La fortaleza mide aproximadamente 100 metros de largo, 30 metros de ancho y 73 metros de altura.

La visita lleva un orden, que te indican en la taquilla, y no tiene pérdida. Se organiza en varios recintos a distintas alturas: desde la barbacana defensiva, situada en la parte más baja, hasta la imponente torre del homenaje, el punto más alto y emblemático del castillo.

La subida en zigzag y el día caluroso nos hace pensar lo duro que debía de ser asaltar esta fortaleza. El castillo contaba con distintos accesos, la puerta oeste permitía la entrada a pie o a caballo a través de la barbacana defensiva, diseñada en curva para dificultar el avance de los atacantes.

La puerta este, destinada a carros y carruajes, se ha perdido con el tiempo debido a la explotación de la ladera como cantera.

Castillo de Almansa

Entrada del Castillo de Almansa

Patio de armas

El patio de armas, aunque modificado con el tiempo, conserva su función de eje central del castillo, conectando las distintas zonas: restos de la fortaleza, la puerta norte, troneras para armas de fuego y acceso a las murallas.

Patio de armas del castillo de Almansa

Patio de armas del castillo de Almansa

Centro de Interpretación

Frente al patio de armas se encuentra el centro de interpretación al que se accede a través de una puerta moderna. Este espacio que alberga restos arqueológicos del castillo, y una maravillosa maqueta.

Centro d einterpretación del castillo de Almansa

Desde allí accedemos a la segunda planta, en la que se encuentra la terraza. Es la zona superior del centro de interpretación.

Terraza del Castillo de Almansa

Castillo de Almansa

Y en esta terraza de nuevo otra escalera que asciende hasta el tercer recinto, donde se encuentra la torre del homenaje, construida entre 1449 y 1454 por Don Juan Pacheco, II marqués de Villena.

Torre del Homenaje del Castillo de Almansa

Torre del Homenaje del Castillo de Almansa

Tiene planta cuadrada y mampostería reforzada con sillería, su interior se dividía originalmente en cuatro plantas: sótano, planta baja, planta intermedia desaparecida y terraza superior accesible por una bellísima escalera de caracol gótica.

La torre destaca por su bóveda de crucería gótica con los escudos heráldicos del marqués en sus muros.

Torre del Homenaje del Castillo de Almansa

La escalera de caracol del Castillo de Almansa es de ojo abierto sin husillo central o "de Mallorca". Y fue encargada construir por Juan Pacheco.

Escalera de caracol del Torre del Homenaje del Castillo de Almansa

Desde lo alto, a través de las ventanas y desde la terraza superior, hay unas vistas impresionantes del casco urbano de Almansa. También de un paisaje de cerros y campos manchegos, con suaves colinas y cultivos.

Desde aquí nos damos cuenta la importancia estratégica que tuvo este castillo, ya que desde aquí podían vigilar cualquier movimiento enemigo a kilómetros a la redonda. Desde la torre también se puede ver bien la propia estructura del castillo.

Vistas desde la Torre del Homenaje del Castillo de Almansa

Vistas desde la Torre del Homenaje del Castillo de Almansa

Vistas desde la Torre del Homenaje del Castillo de Almansa

Y tras ver la torre bajamos a la liza, un espacio rectangular a ras del suelo que formaba parte clave de la defensa del castillo. Esta zona servía como vía de paso para los soldados, permitiendo que la guarnición se moviera rápidamente de un punto a otro según lo exigiera la defensa.

Cualquier atacante que lograra superar la puerta, que se encontra en este lado, debía enfrentarse a un área abierta donde los defensores contaban con ventaja. Además, en la parte superior de la muralla que cierra este recinto hay un adarve elevado. Desde él, los soldados podían moverse y vigilar a los enemigos y reforzando cualquier punto en caso de ataque.

Liza del castillo de Almansa

Liza del castillo de Almansa

El conjunto de murallas y torres se adapta a la orografía del cerro, con almenas piramidales y torres semicirculares que rompen la uniformidad de la estructura y la barbacana por la que abandonamos el castillo.

Castillo de Almansa

Castillo de Almansa

Castillo de Almansa

Castillo de Almansa

Se conservan restos de dependencias interiores, y elementos desaparecidos como la torre de acceso original a la torre del homenaje, cuya función estratégica habría hecho casi inexpugnable la fortaleza superior.

Visitar el Castillo de Almansa: horarios

Pincha en el enlace de la web oficial del Castillo de Almansa para ver los horarios actualizados, conviene comprobar los horarios actualizados antes de ir. Ten en cuenta que normalmente cierra los lunes no festivos.

La visita suele durar entre una hora y una hora y media, dependiendo del tiempo que dediquemos a las vistas y a leer los paneles informativos.


Qué ver en Almansa además del Castillo

Hay varios lugares interesantes que ver en Almansa además del Castillo. Con ellos puedes complementar muy bien la visita ya que se pueden recorrer cómodamente en una mañana o una tarde.


Palacio de los Condes de Cirat

Tras la visita al Castillo de Almansa nos dirigimos al centro y justo antes de llegar a la Plaza de Santa María, vemos el Palacio de los Condes de Cirat.

Es un edificio civil de estilo renacentista construido a finales del siglo XVI por el noble almanseño Alfonso de Pina y, pasando por manos de distintas familias nobles, entre ellas el Conde de Cirat.

El edificio, del que destaca su portada monumental renacentista, tiene dos plantas y se organiza en torno a un patio interior con galerías.

En la parte trasera se accede a un jardín donde se encuentra el Museo al Aire Libre de Escultura Contemporánea José Luis Sánchez, con esculturas abstractas.

Palacio de los Condes de Cirat, Almansa

Palacio de los Condes de Cirat, Almansa

Allí mismo está la plaza de Santa María con la Fuente de los Patos, uno de los elementos más conocidos y queridos de Almansa. Es una fuente sencilla, pero con mucho encanto, formada por un pilón central y varias figuras de patos que le dan nombre.

Plaza de Santa María, Almansa

Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Asunción

La Iglesia de la Asunción se comenzó en 1524 y se extendió durante más de dos siglos, incluyendo la nave, las capillas laterales y la Capilla Mayor. Por eso combina varios estilos arquitectónicos de entre los siglos XVI y XIX: gótico, renacentista, barroco, rococó y neoclásico.

La fachada destaca por sus esculturas de la Asunción de María, ángeles y apóstoles. En el siglo XVIII se añadieron la Capilla de la Comunión y la torre de ladrillo, la única de las dos que se proyectaron en origen.

En el interior, la iglesia tiene una nave única con columnas corintias, capillas laterales con bóvedas góticas y una bella bóveda principal de cañón con lunetos.

Iglesia de la Asunción, Almansa

Iglesia de la Asunción, Almansa

Museo de la Batalla de Almansa

Puedes incluir en las cosas que ver en Almansa su museo dedicado a la Batalla de Almansa (1707), uno de los episodios más importantes de la Guerra de Sucesión Española. A través de paneles, maquetas y material audiovisual se entiende perfectamente la importancia histórica de este acontecimiento.


Recorre el Castillo de Almansa con nuestro vídeo

Descubre cada rincón del castillo: la barbacana defensiva, la zona de liza, el patio de armas y la imponente torre del homenaje, ¡como si estuvieras allí con nosotros!


Dónde dormir cerca del Castillo de Almansa

Si decides pasar la noche en la ciudad, Almansa cuenta con buenas opciones de alojamiento. Estas son algunas recomendables:

Blu Hotel Almansa, moderno y cómodo, ideal para una escapada urbana.

Encasa Hotel, muy buena relación calidad-precio y bien valorado.

Airam el desván, un apartamento de dos dormitorios en el centro de Almansa.

Dormir en Almansa permite disfrutar con calma del castillo iluminado por la noche, una imagen realmente bonita.

El Castillo de Almansa es una visita imprescindible si estás recorriendo Castilla-La Mancha o buscas una escapada cultural diferente. Su imponente silueta, su historia ligada a momentos clave y su buen estado de conservación hacen que la visita sea muy completa y agradable.

Además, es un castillo fácil de recorrer, con buenas vistas y mucha información para entender cada rincón. Sin duda, el Castillo de Almansa es uno de esos lugares que merece la pena conocer y que recomendamos incluir en cualquier ruta por la provincia de Albacete. ¿Lo conoces?