La Catedral de Toledo es un viaje de ochocientos años condensado en piedra. Es la Catedral Primada de España, es decir, la catedral más importante del país.
Cuando entras en ella te das cuenta de que en el mismo espacio conviven estilos muy diferentes: gótico medieval, renacimiento, barroco en perfecta armonía.
La visitamos con calma, como se merece, y en cada rincón descubrimos algo extraordinario. El coro tallado con escenas de la Guerra de Granada, el Transparente barroco dentro de una bóveda gótica, las vidrieras que tiñen de colores el interior, el Expolio de El Greco en la Sacristía. Es un lugar donde cada capilla, cada retablo, cada rincón guarda una historia diferente.
Información práctica para visitar la Catedral Primada de Toledo
La Catedral está en el centro del casco histórico de Toledo. Es imposible que te la pierdas porque es el edificio más grande de la ciudad.
Está abierta de lunes a sábados de 10:00 a 18:30 horas, y los domingos a partir de las 14:00. La entrada es de pago. Puedes entrar gratis de lunes a viernes entre las 8:00 y las 9:30 de la mañana, pero solo para ver las naves principales sin acceso a las capillas laterales ni al museo. Por posibles cambios y días de cierre, consúltalo en la web de la catedral de Toledo.
Antes de visitarla, te recomendamos que leas nuestro artículo sobre qué ver en Toledo para que entiendas mejor el contexto de la ciudad.
Si quieres comprender de verdad se esencia, reserva una visita guiada a la catedral de Toledo. Descubrirás rincones especiales con esa fascinante mezcla de influencias cristianas y musulmanas que la hace única.
Historia breve de la Catedral de Toledo
El lugar donde está hoy la catedral ha sido sagrado durante muchos siglos. Se cree que en este lugar ya hubo un templo romano dedicado al dios Marte.
Cuando llegaron los visigodos en el siglo VI, transformaron ese templo en una iglesia cristiana. Y después, cuando los musulmanes conquistaron la península en 711, convirtieron la iglesia en mezquita. Durante más de quinientos años, ese edificio fue la mezquita mayor de Toledo, la aljama, hasta que Toledo fue reconquistada.
El Comienzo de la obra gótica y sus Maestros
En 1226, el rey Fernando III el Santo coloca la primera piedra de la Catedral de Santa María. El arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada es quien lidera este proyecto. El estilo que eligen es el gótico francés del siglo XIII, pero con una personalidad propia, adaptada al clima y a los gustos españoles de la época.
Al tardarse en construir 267 años, se sucederán los maestros: Martín, Alfonso, Alvar Martínez… En el siglo XV llega Hannequin de Bruselas, uno de los grandes maestros flamencos de la época. Con él vienen otros arquitectos importantes como Enrique Egas y Juan Guas, que trabajarán en la torre, portadas, capillas y esculturas. En 1493, bajo la dirección de Juan Guas, la catedral está lista.
En el siglo XVI llega el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, confesor de la Reina Isabel, inquisidor general y fundador de la Universidad de Alcalá de Henares, derriba una capilla antigua para ampliar el presbiterio. También impulsa la construcción de la Sala Capitular, que es una joya del renacimiento.
Tras él llegarían cardenales como Tavera, Sandoval y Lorenzana que irán añadiendo obras de arte y realizando reformas. En el siglo XVI también se cierran todas las vidrieras. Y finalmente entre los siglos XVII y XVIII, la catedral recibe los últimos cambios que siguen las nuevas modas artísticas de la época.
Arquitectura Exterior: El gótico en su máxima expresión
La Catedral de Toledo es muy grande, mide ciento veinte metros de largo y sesenta de ancho y la altura de las bóvedas es de cuarenta y cinco metros.
Es la segunda catedral más grande de España, solo Sevilla es mayor. Y es también la catedral más importante del país por su significado histórico.
La torre
Lo primero que ves cuando llegas a la Catedral de Toledo es la torre. Se alza en la esquina noroeste del edificio y mide unos noventa metros.
Su construcción comienza en el siglo XIV, y tras pasar por varios maestros, es rematada en el siglo XV por el flamenco Hannequin de Bruselas, con un estilo gótico flamígero. Dentro de la torre está el campanario, su campana más famosa es la Campana Gorda, que pesa diecisiete toneladas y fue instalada en 1755.
La fachada principal y sus portadas históricas
La fachada principal de la catedral está orientada hacia el oeste y da a la Plaza del Ayuntamiento. Aquí es donde ves el gótico en toda su expresión. Lo más destacado son tres grandes portadas.
La Puerta del Perdón es la que está en el centro. Es del siglo XV, y tiene un gran arco con seis arquivoltas góticas. En el tímpano está esculpida la Virgen imponiendo la casulla a San Ildefonso, el patrón de Toledo.
La Puerta del Juicio Final está a la derecha y es la más antigua de las tres Representa la escena del Juicio Final tal y como aparece en el Apocalipsis. En el tímpano está la figura de Cristo como Juez, rodeado de la Virgen y San Juan que interceden por los hombres.
La Puerta del Infierno está a la izquierda, tiene una decoración de tipo vegetal y a pesar de su nombre se cree que representa a los bienaventurados en el paraíso
Además de las tres portadas principales, hay otras entradas. En el norte está la Puerta del Reloj, que es del siglo XIV. En el sur está la Puerta de los Leones, también llamada Puerta Nueva, que se abre entre finales del XV y principios del XVI. En el siglo XVIII se abre la Puerta Llana, que es de estilo neoclásico.
Qué ver en el interior de la catedral de Toledo
Dentro de la catedral de Toledo podrás ver sus cinco naves principales, más el crucero y una doble girola rodeando al ábside. El edificio está sostenido por ochenta y ocho columnas y cubierto por setenta y dos bóvedas.
Tiene más de cien vidrieras que muestran historias bíblicas, vidas de santos y escenas religiosas. Es uno de los “efectos especiales” del espacio gótico.
El coro y la sillería
Cuando entras en la catedral y llegas a la nave central, lo primero que llama la atención es el coro. Es una estructura cerrada por rejas de hierro con una sillería dividida en dos cuerpos.
La parte baja del coro de la catedral de Toledo fue tallada por un maestro llamado Rodrigo Alemán. Hay escenas talladas de la Guerra de Granada con ciudades como Alhama, Alora y Ronda representadas.
La Virgen con el Niño que se ve en el primer plano de la foto es una talla del siglo XIV de estilo gótico francés ubicada sobre un altar.
La sillería alta es obra de dos maestros renacentistas, Alonso Berruguete y Felipe Bigarny de 1539. Berruguete talló la silla del arzobispo y la escena de la Transfiguración que va arriba de esta. Está maravilla está trabajada en alabastro y terminada en 1548. Es un adelanto de las formas barrocas que realizará Bernini en Roma. A ambos lados hay dos bellísimos órganos.
El coro está rodeado por una arquitectura gótica muy trabajada, construida en el siglo XV por Juan Guas y Martín Sánchez Bonifacio.
Está hecha con arcos góticos apuntados que descansan sobre columnas de mármol. Encima de esas columnas hay pilares góticos que dividen todo el frente en pequeños tramos.
En el segundo nivel hay escenas de historia sagrada, cada una bajo su dosellete gótico. En el tercer nivel hay un friso decorado con rosáceas. Originalmente había pináculos góticos en lo alto como remate, pero muchos se han perdido. Ahora hay una barandilla de hierro forjado que completa ese espacio superior.
El altar mayor el retablo gótico
El Altar Mayor está presidido por un retablo gótico encargado por el cardenal Cisneros que se ejecuta entre 1497 y 1504. Es una de las grandes joyas de la escultura y pintura gótica española.
Trabajaron en él los mejores artistas de la época. Enrique Egas y Pedro Gumiel hicieron el diseño. Felipe Vigarny, Diego Copín de Holanda y Rodrigo Alemán esculpieron. Francisco de Amberes y Juan de Borgoña pintaron y policromaron.
El retablo consta de cinco cuerpos, con catorce grupos escultóricos de madera tallada, dorada y policromada. Representa escenas de la vida de Jesús y de la Virgen María. Hay más de mil quinientas esculturas en total dentro del retablo.
El Transparente
Sobre del altar está el Transparente barroco de Narciso Tomé. Fue construido entre 1729 y 1732, abriendo un agujero en la bóveda gótica para que entre luz natural del exterior. Lo decora con mármoles de colores, bronces dorados y esculturas.
La luz cae directamente sobre un bellísimo retablo de la Virgen de la Buena Leche con el Niño, realizada en mármol blanco de Carrara. A ambos lados dos bronces fundidos por Marco Antonio Cosso, representan el encuentro de Abigail con David.
Las capillas laterales de la catedral de Toledo
La Catedral de Toledo alberga más de veinte capillas y salas laterales distribuidas a lo largo de las naves y la girola, cada una con su propia historia y significado.
Merece la pena recorrerlas con calma y descubrir también la decoración escultórica que rodea al altar mayor y al coro, los detalles arquitectónicos que revelan diferentes épocas y estilos. Desde el gótico tardío hasta el Renacimiento, cada rincón cuenta una parte de la historia de la Catedral.
A continuación, te mostramos algunas de las capillas y salas más importantes que no debes perderte.
La sala capitular: renacimiento puro
La Sala Capitular fue mandada construir por el cardenal Cisneros siguiendo la moda de los "studiolos" italianos. La sala tiene un artesonado mudéjar-plateresco maravilloso.
Las paredes de la antesala están cubiertas de pinturas al óleo hechas por Juan de Borgoña alrededor de 1510. Los fondos tienen arquitecturas romanas, pero también incluyen elementos mudéjares como los diseños típicos de las casas toledanas. Es un espacio que mezcla la Edad Media con el Renacimiento.
El techo de la antesala tiene un artesonado mudéjar de madera plana, obra de Francisco de Lara. Es un ejemplo del estilo del Cardenal Cisneros, un estilo decorativo que se desarrolló a finales del siglo XV y comienzos del XVI. Mezcla formas renacentistas y mudéjares.
Capilla de San Ildefonso
La capilla de San Ildefonso es octogonal , y está en el centro del ábside. En el centro reposa Gil Carrillo de Albornoz, el gran arzobispo del siglo XIV que fue legado pontificio y ministro del rey. Alrededor hay otros enterramientos de obispos y cardenales que recorren varios siglos.
También llama la atención es el sepulcro de Alonso Carrillo de Albornoz, a la derecha del altar: está labrado en mármol con una delicadeza que ya anticipa el Renacimiento. Lo hizo Vasco de la Zarza en 1515.
Capilla de Santiago
Entre 1435 y 1440, el maestro Hanequín de Bruselas levantó la capilla de Santiago. Es un ejemplo del gótico final castellano, con bóveda estrellada y decoración flamígera y ocupa tres tramos de la girola.
Fue encargo del condestable Álvaro de Luna, valido del rey Juan II y uno de los hombres más poderosos de Castilla, cuya residencia principal era el castillo-palacio de Escalona. Su nombre aparece vinculado a múltiples castillos y palacios en toda España.
Tras su ejecución en 1453, su esposa Juana Pimentel completó la obra como monumento a su linaje. En el centro están los sepulcros de Álvaro de Luna y Juana Pimentel, tallados en alabastro. A los lados hay otros enterramientos de la familia: arzobispos y parientes del condestable.
El retablo gótico del fondo, de 1488, combina trabajos de varios artistas: esculturas de Juan de Segovia y pinturas del Maestro de San Ildefonso.
Capilla de los Reyes Nuevos
Esta capilla es el Panteón de los reyes Trastámara. Fusiona tres capillas reales antiguas construidas entre los siglos XIV y XV y se reconstruyó en su forma actual entre 1531 y 1534 bajo la dirección de Alonso de Covarrubias.
La entrada es plateresca y el retablo mayor, neoclásico, encargado por Carlos IV en 1805 y representa la Imposición de la casulla a San Ildefonso.
Distribuidos por la capilla se encuentran los sepulcros de los reyes Enrique II, Enrique III, Juan I, Leonor de Aragón y Juan II.
La sacristía mayor y el Expolio de El Greco
La Sacristía Mayor de la Catedral de Toledo está cubierta por una bóveda con un fresco espectacular de Lucas Jordán: la Descensión de la Virgen en la imposición de la casulla a San Ildefonso. Es una escena llena de movimiento y luz, con un cielo abierto poblado de ángeles y telas que flotan por todas partes, llenando todo el espacio.
Además, está llena de cuadros muy valiosos. El que más destaca es el Expolio de El Greco, uno de sus cuadros más famosos, que muestra el momento en que despojan a Jesús de sus vestiduras antes de la crucifixión. Hay también obras de Goya, de Tiziano, de Van Dyck y de otros maestros.
La Capilla de la Concepción se accede por una interesante reja con el escudo
de la familia Salcedo. En el retablo hay pinturas de Francisco de Amberes, y
en un lateral está el sepulcro de Juan de Salcedo.
La Capilla de San Martín también tiene una reja bonita, firmada por Juan Francés. El retablo muestra a San Martín de Tours, en los lados hay dos sepulcros de canónigos de la catedral.
La Capilla Mozárabe y el rito hispano no es visitable. Pero es sin duda un espacio especial, ya que en ella aún se celebra el Rito Mozárabe o Rito Hispano, que es una forma de celebrar la misa muy antigua, todo es diferente.
La cripta de la catedral
Bajo el Altar Mayor, de la catedral de Toledo, se encuentra la cripta. Su altar central está presidido por la obra renacentista del Santo Entierro de Cristo. Una escultura de madera policromada tallada en 1514 por Diego Copín de Holanda, policromado por Juan de Borgoña.
A los lados dos altares laterales dedicados a San Sebastián y San Julián, con pinturas de Francisco Rizi (Ricci).
Claustro de la catedral de Toledo
El claustro se inició en 1389 bajo el cardenal Pedro Tenorio y se completó en el siglo XV. Tiene cuatro galerías abovedadas abiertas a un patio central.
Sus muros están llenos de sepulcros y lápidas de canónigos, arzobispos y benefactores. En una de sus esquinas está la Capilla de San Blas.
La Capilla de San Blas fue mandada construir a partir de 1397 por el arzobispo Pedro Tenorio como su lugar de enterramiento. Tiene bóveda octopartita. La entrada es una portada gótica con un grupo escultórico de la Anunciación.
En el centro están los sepulcros en alabastro de Pedro Tenorio y Vicente Arias de Balboa, obispo de Plasencia, tallados por Ferrán González.
Lo más importante son las pinturas murales de hacia 1400 que cubren todos los muros. Muestran la influencia del arte italiano, especialmente de Giotto. Probablemente fueron obra de Gerardo Starnina y Nicolás de Antonio, maestros documentados en Toledo en esa época.
La Custodia de Arfe: joya de la orfebrería universal
Para finalizar la visita nos dirigimos a un espacio que se encuentra bajo la catedral de Toledo. Es la sala del Tesoro y en ella se guarda la Custodia de Arfe.
Esta custodia monumental fue hecha por el orfebre Enrique de Arfe entre 1515 y 1523. Tiene más de tres metros de altura y usa dieciocho kilos de oro y ciento ochenta y tres de plata.
Dentro del primer cuerpo de la custodia está un ostensorio de oro aún más antiguo. El Cabildo lo adquirió en la almoneda de Isabel la Católica en 1505. Se atribuye al orfebre catalán Jaume Aimeric. Una vez al año, en la procesión del Corpus Christi, la Custodia sale a las calles de Toledo.
Dónde Dormir Cerca de la Catedral
Es una ciudad pequeña pero muy visitada y los hoteles de Toledo se llenan rápido, especialmente en fin de semana y en vacaciones.
Nosotros nos alojamos en el Abad Toledo, una antigua herrería del 1815 ubicada en el centro histórico, junto a la Puerta del Sol y la mezquita del Cristo de la Luz. Está a solo 450 metros de la plaza de Zocodover y tiene vistas increíbles al río Tajo. El hotel combina elementos originales como vigas de madera y paredes de piedra que conservan el carácter del edificio histórico.
Otra opción interesante es Casa Palacio Rincón de la Catedral, muy bien situado en el centro de Toledo. Ofrece wifi gratis en todo el alojamiento y tiene un salón de uso común, ideal para conocer a otros viajeros.
También hay muchos apartamentos y casas rurales disponibles. Es mejor que reserves con anticipación si viajas en fin de semana o en temporada de vacaciones escolares.
Catedrales imprescindibles en España
La Catedral de Toledo no es la única catedral importante de España. Si te gusta la arquitectura religiosa y el arte, hay otras que deberías visitar.
La Catedral de Sevilla es la más grande de España. La construcción tardó más de un siglo. Es un mix de gótico tardío con toque renacentista. La Giralda, que es el campanario, es uno de los símbolos de España.
La Catedral de Burgos es gótica pura. Está construida entre los siglos XIII y XVI. Lo más característico son sus dos torres puntiagudas que se ven desde lejos. El interior es igual de impresionante. La Capilla de los Condestables es un ejemplo de ornamentación gótica.
La Catedral de Santiago de Compostela, en Galicia, es uno de los lugares más importantes para los peregrinos cristianos. La fachada del Obradoiro es más moderna, pero adentro hay arquitectura románica y gótica muy hermosa.
La Catedral de León es otro ejemplo muy bueno del gótico español. Lo más impresionante son las vidrieras. Tiene más de cien vidrieras de diferentes épocas, algunas de la Edad Media. La luz que entra es especial.
La Catedral de Cuenca es una de las primeras catedrales góticas de España, levantada a finales del siglo XII sobre una antigua mezquita tras la reconquista cristiana. Destaca por su arquitectura de influencia francesa y normanda, convirtiéndola en un templo único .
Visitar la Catedral de Toledo es hacer un recorrido de ochocientos años de historia que vale la pena visitar más de una vez. Cada vez que entras ves algo diferente, cada rincón cuenta una historia. Es una de las grandes obras maestras de España.
0 Comentarios
Protección de datos: Según la nueva ley RGPD tenemos que informarte del uso que daremos a los datos personales que proporcionas. Tu e-mail será usado para enviarte las respuestas al comentario, en caso de que marques la casilla. El resto de datos (IP, país, navegador...) que recopila Blogger solo serán usados para las estadísticas internas de Blogger. Tus datos en ningún caso serán publicados ni cedidos a terceros.
Añadiendo tu comentario estás aceptando estos términos.