Hoy vamos a visitar el Monasterio de Poblet y su Panteón Real, que forma parte, junto con Santes Creus y Vallbona de les Monges, de la Ruta del Císter, un recorrido en coche por Cataluña que une tres extraordinarios monasterios cistercienses de gran interés cultural, histórico y arquitectónico.
El monasterio se encuentra en la Conca de Barberà, en la provincia de Tarragona, y es el más visitado de los tres que forman la ruta. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991.
Un poquito de historia
La Orden del Císter nació en Francia en 1098 con la idea de recuperar una vida monástica más austera. Su gran impulsor fue San Bernardo de Claraval, responsable de su expansión por Europa.
En 1149, Ramón Berenguer IV donó estos terrenos a los cistercienses para fundar un monasterio en un entorno perfecto para su regla: aislado, fértil y con agua cercana. La construcción comenzó en el siglo XII, pero fue Pere IV el Ceremonioso quien lo vinculó definitivamente a la Corona de Aragón, trasladando aquí el Panteón Real desde Santes Creus.
Durante la Edad Media, Poblet se convirtió en un centro de poder con granjas, molinos, enfermería, botica y cárcel, controlando buena parte del territorio. Tras la desaparición de la Corona de Aragón llegó la decadencia, y la desamortización de Mendizábal terminó por vaciarlo.
Los saqueos posteriores lo dejaron en ruinas hasta que, en 1940, una nueva comunidad cisterciense procedente de Italia devolvió la vida al monasterio. Hoy, una pequeña comunidad sigue habitándolo y manteniendo su tradición.
Qué ver en el Monasterio de Poblet
El conjunto monástico está protegido por una muralla imponente, construida para salvaguardar el Panteón Real. El primer punto de acceso es la Puerta de Prades, antigua portería del monasterio. Aquí vivían los albañiles, carpinteros y jornaleros que trabajaban para la comunidad.
La siguiente entrada es la Puerta Dorada, y justo a su derecha se encuentra la Capilla de San Jorge, construida en 1452. Es un pequeño templo gótico de planta cuadrada, financiado por Alfonso V de Aragón para conmemorar la conquista de Nápoles en 1442. Su portada apuntada, decorada con columnillas y pináculos, es uno de los detalles más elegantes del conjunto.
Tras esta zona se encontraban las antiguas dependencias del Palacio del Abad (hoy en ruinas), la Iglesia de Santa Catalina, utilizada por el pueblo, y el edificio que actualmente alberga la Hospedería.
Al fondo aparece la gran portada barroca de la iglesia, construida en 1670. Destacan sus columnas salomónicas, las dos ventanas ovaladas y la imagen de la Asunción de la Virgen María presidiendo el conjunto. Bajo ella se representan San Benito de Nursia, fundador de los benedictinos, y San Bernardo de Claraval, impulsor del Císter.
A la izquierda se abre la Puerta Real, el acceso principal al monasterio. Forma parte de la muralla, que mide 608 metros de longitud, 11,3 metros de altura y 2 metros de grosor, con 12 torres y un camino de ronda.
Por aquí comienza la visita guiada. Bajo su barbacana pueden verse las divisas de la Corona de Aragón, Sicilia y Castilla, correspondientes a Juan II y Fernando el Católico.
Un pequeño patio interior, con diversas dependencias, nos conduce al vestíbulo, en el que vemos una bonita puerta románica al fondo, que nos lleva directamente al claustro principal.
Claustro principal del Monasterio Real de Santa María de Poblet
El Claustro principal en el que se encuentran las estancias más importantes, se comenzó a construir en 1208, tiene ventanales románicos en uno de los lados y góticos en los otros tres y está decorado con hermosas y arquerías bien conservadas. El Monasterio de Poblet tiene dos claustros más: el de Sant Esteve y el del Locutorio, pero no son visitables.
Desde al claustro podemos apreciar el impresionante cimborrio gótico de la iglesia de Santa María de Poblet. Es del siglo XIV que cuenta ocho ventanales de arco ojival.
El templete del Monasterio de Poblet
Justo frente al refectorio se encuentra uno de los elementos más singulares del conjunto: el templete-lavabo, uno de los mejores ejemplos conservados de lavabos monásticos medievales en toda Europa.
Es una construcción de planta hexagonal cubierta con una bóveda de crucería. En su interior se conserva un surtidor con treinta y una fuentes, que formaban un auténtico lavabo monumental. Aquí los monjes se lavaban antes de entrar al comedor, siguiendo la estricta disciplina cisterciense de limpieza y purificación.
Dependencias del Monasterio de Poblet
En esta zona del monasterio podemos ver varias de las dependencias esenciales de la vida cotidiana del Monasterio de Poblet.
La antigua cocina, donde se preparaban las comidas comunitarias; el calefactorio, la única estancia calefactada del monasterio; y el refectorio, el gran comedor donde los monjes se reunían en silencio mientras escuchaban lecturas espirituales.
También se puede ver el locutorio y la biblioteca con el scriptorum medieval del siglo XIII, en el que se escribieron y copiaron importantes libros. En la actualidad cuenta con más de 100000 ejemplares.
La Sala Capitular, de planta prácticamente cuadrada de 15 metros de
lado, cuatro columnas centrales con bonitos capiteles, sujetan los nueve
tramos con bóvedas de crucero, sostenidos en el centro por cuatro
columnas.
Subiendo por una escalera llegarás al dormitorio monástico, una de las estancias más impresionantes del Monasterio de Poblet. Se trata de una nave inmensa de finales del siglo XIII, construida siguiendo la sobriedad característica del Císter.
Mide nada menos que 87 metros de longitud y 10 metros de anchura, lo que da una idea de la importancia que tenía la vida comunitaria para los monjes. Existía una escalera directa al templo, para que los monjes pudieran acudir a los oficios sin cruzar el claustro. Desde aqui puedes salir al exterior para ver el claustro desde arriba.
Iglesia del Monasterio de Poblet
Desde el claustro, dos puertas dan acceso a otra de las partes que más destacan del conjunto, la Iglesia del Monasterio de Poblet, de finales del siglo XII, en la que podemos ver las mezclas de estilo románico y gótico.
La componen tres naves de siete tramos, la central está cubierta por una bóveda de cañón y las laterales bóvedas de crucería. Posee crucero, ábside central, y capillas absidiales.
También has de fijarte en el maravilloso retablo que hay entre ellos en la capilla mayor, está hecho en 1529 durante el reinado de Carlos I también de alabastro, y este es también una fiel reconstrucción del original.
En el centro se encuentra la imagen de la Virgen María y podemos ver escenas de la vida de Jesús, santos, apóstoles y arriba del todo la Crucifixión.
Capilla Real
Y bajo el cimborrio, en el centro del crucero, se encuentra el elemento más distintivo de la iglesia, la Capilla Real con los dos grandes bloques de alabastro que forman los sepulcros reales. Éstos que vemos hoy en día están muy restaurados, las estatuas yacentes fueron reconstruidas en el siglo XX y son una copia fiel al original hecha con los miles de pedazos rescatados de la destrucción, el deterioro y el espolio.
Esta majestuosa obra se inició el rey Pedro IV el Ceremonioso en 1359 y fue continuada por sus sucesores. Se encuentran situados sobre arcos rebajados para facilitar el paso de los monjes bajo ellos. Aunque los restos del interior de los sarcófagos son los auténticos, es imposible determinar "qué es de quién" porque tras el expolio, se encontraba todo revuelto. Estos son los reyes y reinas que aquí están enterrados:
- Lado sur:- Alfonso el Casto
- Juan I
- Mata de Armagnac, primera esposa de Juan I
- Violantr de Bar, segunda esposa de Juan I
- Juan II
- Juana Enríquez, esposa de Juan II
- Jaime I
- Pedro III el Ceremonioso
- María de Navarra, esposa de Pedro III
- Leonor de Portugal, esposa de Pedro III
- Leonor de Sicília, esposa de Pedro III
- Fernando de Antequera
Aunque el Monasterio de Poblet es Panteón Real de los reyes de Aragón desde que Alfonso II el Casto lo ordenó. Hay otro monasterio que también tiene consideración de Panteón Real: San Juan de la Peña. Allí se encuentran las tumbas reales de los tres primeros reyes del Reino y de condes.
Información practica para visitar el Monasterio de Poblet
Antes de planificar tu visita, te recomiendo consultar los horarios oficiales, ya que pueden variar según la temporada, festivos o eventos especiales. En la web del Monasterio de Poblet encontrarás también los precios actualizados y toda la información necesaria para organizar tu recorrido.
Si tienes pensado visitar los tres monasterios de la Ruta del Císter, recuerda que existe un ticket combinado que resulta más económico que comprar cada entrada por separado y, además, incluye descuentos en algunos museos y monumentos. Puedes adquirirlo directamente en el primer monasterio que visites.
Para disfrutar al máximo de tu visita, aquí van algunos consejos prácticos:
- Reserva tiempo suficiente: la visita es amplia y merece la pena recorrerla con calma. Calcula entre 1,5 y 2 horas.
- Haz la visita guiada: es la mejor forma de entender la historia del monasterio y del Panteón Real.
- Lleva calzado cómodo: hay zonas de piedra y escaleras.
- No te pierdas el dormitorio: es una de las salas más espectaculares del conjunto.
Dónde dormir
Hay muchos lugares interesantes para relajarte tras la visita al Monasterio de Poblet, pincha en este enlace para ver el mapa con los alojamientos cercanos a Poblet, seguro que encuentras el que mejor se adapta a tus necesidades.
Qué ver cerca del Monasterio de Poblet
A muy pocos kilómetros del monasterio se encuentra Montblanc, uno de los pueblos medievales más bonitos de Cataluña y una visita perfecta para completar el día. Su recinto amurallado, sus puertas fortificadas y sus calles empedradas conservan intacto el encanto de la Edad Media. Además, la tradición sitúa aquí la famosa leyenda de Sant Jordi, lo que añade un toque mágico al recorrido.
Si quieres descubrirlo con más detalle, te dejo mi artículo completo sobre qué ver en Montblanc, donde encontrarás qué ver, rutas por el casco histórico y los lugares más fotogénicos.
Visitar el Monasterio de Poblet es adentrarse en uno de los conjuntos monásticos más impresionantes de Cataluña, un lugar donde la historia de la Corona de Aragón, la espiritualidad del Císter y la belleza arquitectónica conviven en perfecta armonía.
Poblet es un viaje al pasado que sigue muy vivo gracias a la comunidad de monjes que lo habita y lo mantiene con la misma serenidad que hace siglos. Una visita imprescindible en cualquier ruta por el interior de Tarragona.
1 Comentarios
Un buen paseo reviviendo lo visto hace muchos años, es precioso el retablo de la Virgen.
ResponderEliminarBesos
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