26/2/18

Monasterio de Veruela, primer monasterio del Císter de Aragón

Hoy conoceremos un bello lugar de la provincia de Zaragoza, el Real Monasterio de Santa María de Veruela, situado en Vera de Moncayo, primer monasterio del Císter en Aragón y lugar de inspiración de Gustavo Adolfo Bécquer y de su hermano Valentín a mediados del siglo XIX. Si te gusta el cisterciense, este es tu lugar.

La orden del Císter

Ya hemos hablado en más ocasiones de la orden del Císter, cuya primera fundación fue creada en Francia en el año 1098 por un grupo de monjes benedictinos, queriéndose apartar del estilo cluniacense que les estaba alejando de sus orígenes austeros. San Bernardo Claraval, extendió este nuevo modelo de vida para los monjes que se expandió por toda Europa medieval. Hay bellos ejemplos repartidos por toda España, el otro día vimos Santes Creus, que junto con Poblet y Vallbona de les Monges, forman la Ruta del Císter Catalán.

Fundación del Monasterior de Veruela

Aragón fue de los primeros lugares españoles en los que el Císter se instalo favorecido por la corona aragonesa con numerosos privilegios y donaciones, haciendo posible con ello la colonización de territorios tras la reconquista. La primera fue la del Monasterio de Veruela en 1145, que es de la que vamos a hablar hoy, a esta le siguieron la de Rueda en 1153, Piedra en 1194, Fonclara en 1223 y Santa Fe del que no se sabe la fecha exacta de fundación.

Un terreno retirado en la Vera del Moncayo y junto a las aguas del río Huecha, fue el lugar elegido para la ubicación de este monasterio en 1145. A los monjes blancos se les llamó monjes roturadores, por lo bien que acondicionaban las tierras para su explotación, construyendo canales, acequias, presas y molinos, fueron determinantes para que los terrenos elegidos fuesen repoblados, desarrollaron cultivos y granjas ovinas, comercializando los productos obtenidos de su trabajo y haciéndose con un gran valor religioso, económico y político allá donde fundasen su Monasterio, como fue en el caso del Monasterio de Veruela.

Paisaje Moncayo

Su arquitectura sigue el mismo esquema que todos los del Císter, líneas sobrias y puras en sus orígenes, no exentas de grandeza y desnudez ornamental, con una cantería en un estilo que pasa del románico al gótico al que el paso de los siglos y las nuevas modas arquitectónicas dotaron decoraciones renacentistas y barrocas.

Recorriendo sus dependencias principales

El conjunto monástico se encuentra rodeado por una muralla hexagonal de un kilómetro de perímetro, rematada por almenas y once cubos cilíndricos, realizada entre 1541 y 1544. Frente a ella hay un gran aparcamiento gratuito en el que dejar tu vehículo.
Antes de entrar puedes acercarte a ver la Cruz Negra, o Cruz de Becquer que en 1561 mandó construir el abad Carlos Cerdan Gurrea, símbolo del poder del monasterio civil y criminal sobre su señorío. 

La entrada al recinto se hace atravesando un arco y tras él la Torre del Homenaje del siglo XIII, el acceso doble, uno peatonal y el otro para carros. A cada lado de la torre en los cubos que la protegen, podemos ver los escudos de Hernando de Aragón y Lope Marco. 

Torre del Homenaje, entrada al Monasterio de veruela

Monasterio-de-Veruela-escudos

torre del Homenaje de Veruela

Una vez dentro del recinto hay un jardín con árboles plataneros, a la derecha el lugar donde sacar el ticket, el aljibe medieval, el palacio abacial y la entrada al Museo del Vino de D.O Campo de Borja, que al finalizar visitaremos.

Palacio abacial, Monasterio de Veruela

Al fondo del paseo y antes de entrar en lo que son propiamente las dependencias claustrales, atravesando un pequeño jardín, encuentras la Iglesia Abacial, que data del s. XII, con una portada de medio punto y un rosetón románico.

Iglesia del Monasterio de Veruela

En  el exterior de la Iglesia abacial de Santa María de Veruela, destaca su portada románica del siglo XII compuesta por un guardapolvos, cinco arquivoltas abocinadas apoyadas en una imposta de ajedrezado jaqués y cinco columnas y un pilar a cada lado con capiteles bellamente decorados. También su bello rosetón románico y a un lado la torre campanario de Santiago, formada por cuatro cuerpos, los dos inferiores románicos, y los dos superiores de ladrillo de estilo mudéjar tan frecuente en Aragón.

 Iglesia abacial de Santa María de Veruela

 Iglesia abacial de Santa María de Veruela

 Iglesia abacial de Santa María de Veruela

Dentro del Monasterio

Entramos en el monasterio por la portería, nos recibe una preciosa portada y lo primero que vemos es la cilla, que se encuentra hoy en día habilitada para alojar el Espacio Bécquer, en el que podemos ver documentación sobre la estancia de Gustavo Adolfo Becquer y de su hermano Valentín en la posada que hubo en el monasterio.

Monasterio de Veruela

Monasterio de Veruela, espacio Becquer

Los hermanos Bécquer y el Monasterio de Veruela

Gustavo Adolfo Bécquer, estuvo en 1864 en la posada del monasterio intentando recuperarse de la tuberculosis con la que estaba aquejado con el aire sano y seco del Moncayo. En esa época escribiría "Cartas desde mi celda", nueve textos en los que habla de su viaje de Madrid a Veruela, su vida en el monasterio y la leyenda de la fundación de este. Junto con su hermano, el pintor Valeriano Béquer, también allí alojado, publicarían en la revista El Museo Universal, una obra con textos de Gustavo e ilustrada por su hermano.

Accedemos así al claustro del siglo XIV, que como viene siendo habitual en este tipo de monasterios, distribuye el resto de las dependencias a su alrededor. El que vemos en la actualidad es de estilo gótico de finales del siglo XIV, ya que el original románico tuvo que ser reconstruido casi en su totalidad tras la Guerra de los dos Pedros.

La Guerra de los Dos Pedros fue la guerra castellano-aragonesa de 1356-1369. Una serie de enfrentamientos entre Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón que finalizó sin un claro ganador, ya que las pretensiones de Pedro IV de Aragón no se llegaron a cumplir y Pedro I de Castilla fue asesinado y destronado por su hermanastro Enrique de Trastámara.



Las galerías del claustro se comunican con el patio por medio de arquerías apuntadas entre contrafuertes y tres óculos lobulados por tramo, que en la actualidad se encuentran cegados. Vemos las diferentes estancias alrededor del claustro, la cocina, el refectorio, el calefactorio, y la sala capitular entre otros. También hay que fijarse en los sepulcros del pasillo y la abundancia de gárgolas que hay en el patio.

Claustro del Monasterio de Veruela

Claustro del Monasterio de Veruela

Claustro del Monasterio de Veruela

Claustro del Monasterio de Veruela

El claustro superior es realmente bonito, se añadió en el siglo XVI y es de estilo plateresco, tiene abundante decoración en la que destaca en la parte más alta las cabezas de reyes y abades del monasterio.

Claustro superior del Monasterio de Veruela

Junto a la entrada del refectorio podemos ver el lavatorio con su fuente central, tiene planta hexagonal y bóveda de crucería con un medallón con un guerrero tallado como clave.

Monasterio de Veruela, Lavatorio

Monasterio de Veruela, Lavatorio

El refectorio es una gran sala rectangular, con estructura románica y una impresionante bóveda de nervaduras góticas estrelladas con escudos heráldicos de los abades Hernando de Aragón y Lope Marco en las claves, la parte gótica se construyó en el siglo XVI para dar más altura a la sala.

Refectorio del Monasterio de Veruela

La Sala Capitular es una de mis estancias favoritas de los monasterios. En ellas se reúne el abad con la comunidad y se tratan diferentes asuntos y en ellas se encuentran enterrados abades. Es de estilo románico con cuatro columnas centrales y cuatro apoyadas en los muros, que sujetan las bóvedas de crucería y tres ventanales al fondo. Destacan dos sepulcros góticos, el de Lope Ximénez, señor de Agón, del siglo XIII. Y en la pared contraria el del abad Sancho Marcilla de finales del siglo XIV.

Sala Capitular del Monasterio de Veruela

 Sepulcros de la Capitular del Monasterio de Veruela

Y llegamos a la Iglesia de Santa María, para entrar en ella hay dos puertas, la de los conversos y la de los monjes, las dos románicas.

Puerta de los Monjes, Monasterio de Veruela

Tiene tres naves separadas por pilares cruciformes, y una cabecera con una capilla principal con girola, deambulatorio y cinco absidiolos. La girola combina las bóvedas de crucería, arcos apuntados y columnas y los cinco absidiolos tienen forma románica, su planta es semicircular y bóveda de cuarto de esfera. La luz entra en de la nave central, más alta que las laterales, por grandes ventanales abocinados carentes de decoración. En la capilla mayor podemos ver una imagen del siglo XV de madera policromada, es Nuestra Señora de Veruela. 
A los pies del Altar Mayor protegidas por cristal hay lápidas de alabastro blanco, son enterramientos de abades de entre los siglos XVI al XVIII. También podemos ver una de alabastro negro es del noble Juan de Guerrea.

Iglesia del Monasterio de Veruela

Iglesia del Monasterio de Veruela

Iglesia del Monasterio de Veruela

Iglesia del Monasterio de Veruela

En la capilla de San Bernardo se encuentra el sepulcro en alabastro del abad Lope Marco, formado por un arcosolio con el sepulcro en su interior y la estatua yacente del abad vestido con hábito de la orden del cister. También podemos ver la lápida del sepulcro del infante Alfonso de Aragón hijo primogénito de Jaime I el Conquistador, muerto en 1260.

Sepulcros del Monasterio de Veruela

Sepulcros del Monasterio de Veruela

Al otro lado del transepto, encontramos una extraordinaria portada rococó del siglo XVIII, por la que se accede a la sacristía. Está decorada con músicos, ángeles y la imagen de la Inmaculada. La sacristía es una pieza de planta rectangular construida en 1664, en ella destaca una talla de la Virgen con el Niño y la pila lavamanos situada junto a su entrada de arco de medio punto decorada en estuco policromado.

Sacristía del Monasterio de Veruela

Sacristía del Monasterio de Veruela

El monasterio es abandonado en 1835 por la Desamortización de Mendizábal. Por suerte se mantuvo en buen estado gracias a la formación de una junta de conservación y por la creación de una hospedería a la que acudía la alta sociedad aragonesa y personajes como los hermanos Bécquer. En 1875 pasó a manos de los jesuitas hasta 1975 año en el que la Diputación de Zaragoza se hizo cargo del usufructo y su conservación. Fue declarado Monumento Nacional en 1919.

En la zona monástica que no se puede visitar, desde hace años se han estado haciendo obras de rehabilitación para la construcción de un Parador Nacional de Turismo. Parece ser que tras unos años de retrasos, su apertura es inminente.

Antes de irnos entramos al Museo del Vino de la Denominación de Origen Campo de Borja, en el que mediante paneles, maquetas y audiovisuales se recoge el cultivo del viñedo y la elaboración del vino, también máquinas y utensilios que se utilizaron hace muchos años. En el jardín exterior podemos ver cepas de diferentes tipos de uva.

Museo del Vino, Monasterio de Veruela

Puedes aprovechar la visita para hacer senderismo y recorrer la "Ruta de los Bécquer" que recorre los parajes por los que estuvieron Gustavo y Valeriano, y que sigue la Carta Tercera de las Cartas desde la Celda. Un camino poético parte del monasterio de Veruela que pasa por Trasmoz y llega a Litago. Un recorrido de 16 kilómetros entre ir y volver, en los que veremos unos carteles explicativos con textos de Gustavo y las ilustraciones de Valeriano.

Horarios y precios del Monasterio

Si quieres mirar los horarios de visita antes de ir a conocer esta maravilla cisterciense, mira la página oficial de la Diputación de Zaragoza y toma nota.

¿Donde está?



Y si nuestras fotos te han parecido poco, entra en esta estupenda página para tener una visión en 360º de todo el monasterio: Veruela en 360º

FUENTES Románico aragonés e información de la oficina de turismo de Zaragoza

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1 comentario:

  1. Vaya preciosidad de monasterio, se merece bien una sola entrada para él, precioso!!!
    Un abrazo

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