Qué ver en Beaune: ruta por la ciudad del vino

Hoy te queremos enseñar qué ver en Beaune, una bonita localidad francesa que merece la pena incluir en una ruta por Borgoña. Nosotros llegamos hasta aquí atraídos por la fama de sus vinos y por la importancia histórica, y durante nuestra visita descubrimos un lugar con mucho patrimonio.

Durante nuestra visita recorrimos sus calles y vimos algunos de sus rincones más interesantes, desde la basílica de Notre-Dame y el famoso Hôtel-Dieu hasta antiguas torres, puertas de la ciudad, bodegas, museos y rincones curiosos.

En este artículo te contamos el recorrido que hicimos durante nuestra visita, para que puedas organizar fácilmente tu visita a Beaune y recorrer la ciudad a tu ritmo. Al final también te hablaremos de algunos lugares que puedes visitar en los alrededores para completar una ruta por esta zona de Francia.

Índice del artículo
  1. Dónde está Beaune
  2. Qué ver en Beaune
    1. Hôtel-Dieu y Hospices de Beaune
    2. Basílica de Notre-Dame
    3. Musée du Vin
    4. Otros lugares del centro histórico
    5. Las antiguas murallas de Beaune
  3. Video de Beaune
  4. Dónde dormir en Beaune
  5. Qué ver cerca de Beaune

Dónde está Beaune

Beaune se encuentra en el este de Francia, en la región de Borgoña-Franco Condado y dentro del departamento de Côte-d'Or. La localidad está situada al sur de Dijon y es uno de los lugares más conocidos de la zona por su relación con los grandes vinos de Borgoña.

Puedes llegar a Baune en tren, ya que Beaune cuenta con estación de ferrocarril y está conectada con ciudades como Dijon, Lyon o París.

Nosotros llegamos a Beaune en coche, una opción que nos resulta especialmente cómoda para recorrer esta zona de Francia y combinar la visita con otros lugares de Borgoña.


Qué ver en Beaune

El centro histórico reúne muchos lugares interesantes. Durante nuestro recorrido fuimos encontrando antiguas fortificaciones y puertas de acceso, iglesias, plazas, calles, bodegas y edificios históricos que nos ayudaron a conocer mejor la historia de Beaune.

Nosotros hicimos todo el recorrido a pie y fuimos descubriendo estos lugares poco a poco. A continuación, te contamos qué ver en Beaune.


Hôtel-Dieu y Hospices de Beaune

Si hay un lugar imprescindible que ver en Beaune, ese es el Hôtel-Dieu de los Hospices de Beaune, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y cuya imagen, con sus característicos tejados de tejas vidriadas de colores, se ha convertido en uno de los símbolos de Borgoña.

El Hôtel-Dieu fue fundado en 1443 por Nicolas Rolin, canciller del duque de Borgoña, y su esposa Guigone de Salins. Se creó para atender y alojar a personas enfermas y sin recursos tras la Guerra de los Cien Años.

El antiguo hospital estuvo en funcionamiento hasta 1971 y actualmente se puede visitar. No te puedes perder la gran Sala de los Pobres, la capilla, la cocina o la farmacia.

Y disfrutar de sus colecciones de mobiliario, objetos y obras de arte como el famoso Políptico del Juicio Final, del pintor flamenco Rogier van der Weyden.

Hotel Dieu de Beaune

Calle del Hôtel-Dieu de Beaune

Hôtel-Dieu, fachada más conocida de Beaune

Sala de los Pobres del Hotel Dieu de Beaune

Políptico del Juicio Final, del pintor flamenco Rogier van der Weyden.

Cocina del Hotel Dieu de Beaune

Los Hospices de Beaune también están estrechamente relacionados con el vino. A lo largo de los siglos. Muchas fueron las parcelas de viñedo recibidas como donaciones, dando origen a uno de los patrimonios vitivinícolas más importantes de Borgoña.

De ahí nace también la famosa Venta de Vinos de los Hospices de Beaune, que se celebra cada año y es uno de los acontecimientos más importantes del mundo del vino.


Basílica de Notre-Dame de Beaune

La Basílica de Notre-Dame de Beaune es uno de los grandes ejemplos del patrimonio religioso de la ciudad y otro de los imprescindibles que ver en Beaune. El templo comenzó a construirse en el siglo XII siguiendo el modelo de la arquitectura cluniacense, aunque a lo largo de los siglos fue incorporando elementos de diferentes épocas.

Fachada principal de la Basílica de Notre-Dame de Beaune

Torre de la Basílica de Notre-Dame de Beaune Abside de la Basílica de Notre-Dame de Beaune

El interior conserva otros elementos de interés, como una capilla renacentista y diferentes obras y piezas que se han ido incorporando al templo a lo largo de su historia.

Interior de la Basílica de Notre-Dame de Beaune

Vidrieras de la Basílica de Notre-Dame de Beaune

Capilla de Basílica de Notre-Dame de Beaune

Claustro de la Basílica de Notre-Dame de Beaune

Pero su mayor tesoro es una colección de cinco grandes tapices de Tournai del siglo XV. Estos últimos representan diferentes escenas de la vida de la Virgen y destacan por sus delicados detalles y por el fondo de flores y plantas que los caracteriza, conocido como mille fleurs.

Los tapices, de unos dos metros de alto por seis de largo, llegaron a la colegiata alrededor del año 1500. Merece la pena que dediques unos minutos a observar no solo las escenas religiosas, sino también los personajes, vestimentas y pequeños detalles que nos enseñan como era la vida y la sociedad de aquella época.

tapices de Tournai de Notre dame de Beaune

Vida de la Virgen, tapices de Tournai

tapices de Tournai de Notre dame de Beaune

Notre dame de Beaune, tapices

Parte de los Tapices de Tournai de Notre dame de Beaune

La circuncisión, tapices de Tournai

tapices de Tournai de Notre dame de Beaune

tapices de Tournai de Notre dame de Beaune

tapices de Tournai de Notre dame de Beaune

Hemos tenido la oportunidad de contemplar otras grandes colecciones de tapices durante nuestros viajes, como los impresionantes Tapices de Pastrana, en Guadalajara. Ambos tienen una curiosa conexión: ambos conjuntos fueron realizados en Tournai, uno de los grandes centros europeos de producción de tapices durante la Edad Media.

Los Tapices de Pastrana, narran las conquistas de Arcila y Tánger por Alfonso V de Portugal en 1471, mientras que los de Beaune, también de finales del siglo XV, representan diferentes episodios de la vida de la Virgen. Dos colecciones de la misma época y con un origen común, pero con historias completamente diferentes.


Musée du Vin de Beaune

El Musée du Vin de Beaune está dedicado a la historia y la cultura del vino en Borgoña y permite conocer mejor la importancia que ha tenido la viticultura en esta región a lo largo de los siglos.

El museo se encuentra en el antiguo Hôtel des Ducs de Bourgogne, un bonito edificio histórico situado en el corazón de Beaune. A través de sus salas podemos acercarnos al mundo del vino de Borgoña, desde el cultivo de la vid y los trabajos de los viticultores hasta las diferentes tradiciones relacionadas con su producción y comercialización. La visita también ayuda a entender por qué el vino está tan presente en Beaune y en su patrimonio.

Musée du Vin de Beaune

Exterior del Musée du Vin de Beaune

Interior del Musée du Vin de Beaune

Un paseo por el centro histórico de Beaune

En nuestro paseo sin rumbo por el centro pudimos ver varios lugares interesantes. Uno de ellos fue el Beffroi de Beaune o Tour de l'Horloge, se encuentra en la Place Monge y sus orígenes se remontan a la Edad Media. La torre, de 41 metros de altura, fue adquirida por la ciudad en 1395, y poco después se instaló el reloj que podemos ver en la actualidad.

Beffroi de Beaune

También nos llamó la atención la Place Carnot, uno de los espacios más animados del centro histórico. En el centro de la plaza se encuentra una fuente y alrededor podemos encontrar terrazas, comercios y diferentes casas medievales.

Place Carnot, Beaune

También el Ancien Carmel, un antiguo convento de las Carmelitas, cuya presencia está documentada en la ciudad desde el siglo XVII.

Ancien Carmel de Beaune

Uno de los rincones más curiosos que podemos encontrar en Beaune es el mural dedicado a La Grande Vadrouille, la popular película francesa de 1966 protagonizada por Louis de Funès y Bourvil.

La película tuvo varias localizaciones en Borgoña y este mural recuerda precisamente la relación de la ciudad con la película.

Mural de la La Grande Vadrouille, Beaune

Otro de los edificios que nos llama la atención es el Hospice de la Charité, otro de los antiguos establecimientos hospitalarios de Beaune. Fue creado en el siglo XVII para atender a personas pobres y necesitadas y estuvo vinculado a la tradición asistencial de la ciudad.

Aunque no tiene la fama del Hôtel-Dieu, forma parte de la historia de los Hospices de Beaune y nos permite conocer otra parte de la importante labor hospitalaria que se desarrolló en la ciudad durante siglos.

Hospice de la Charité de Beaune

El Hôtel de Ville, o Ayuntamiento de Beaune, es otro de esos edificios que podemos encontrar durante nuestro paseo por el centro histórico y que merece la pena observar, aunque no entremos en su interior.

Hôtel de Ville, o Ayuntamiento de Beaune

Otra de las casas que más nos llamaron la atención del centro histórico de Beaune, es la Maison du Colombier. Este antiguo palacio particular fue construido en 1572 y conserva una bonita torre octogonal cubierta con las características tejas vidriadas de Borgoña, además de una pequeña torrecilla en una de sus esquinas. Actualmente el edificio alberga una bodega y restaurante.

Maison du Colombier de Beaune

Las antiguas murallas de Beaune

Beaune conserva buena parte del trazado de sus antiguas fortificaciones, con torres, bastiones y puertas que todavía podemos encontrar alrededor del centro histórico. Existe incluso un recorrido autoguiado por las murallas que permite descubrir 17 puntos de interés relacionados con las antiguas defensas de la ciudad.


Tour des Filles

La Tour des Filles, también conocida como Torre del Oratorio, es una torre defensiva de planta redonda construida entre 1519 y 1524.

Con el paso del tiempo perdió su función militar y terminó vinculada al mundo del vino. Actualmente sus cuatro niveles todavía conservan barricas pertenecientes a Domaine Chanson, una muestra más de la estrecha relación entre las antiguas fortificaciones de Beaune y la viticultura.

Tour des Filles de Beaune

Durante nuestro paseo por las murallas de Beaune encontramos también la Bodega Chanson Père et Fils, una de las históricas casas de vino de la ciudad. Su historia está vinculada a las antiguas fortificaciones, ya que la familia Chanson llegó a ser propietaria de la Tour des Filles, donde todavía se conservan barricas de Domaine Chanson.

Bodega Chanson Père et Fils, Beaune

Bastion des Hospices y Grosse Tour

El llamado Bastion des Hospices es en realidad la Tour des Cordeliers, una de las grandes torres construidas a comienzos del siglo XVI. Su nombre está relacionado con los Hospices de Beaune y actualmente también tiene un vínculo con la famosa Venta de Vinos de los Hospices, ya que aquí se celebra su cena de gala.

Bastion des Hospices de Beaune

Otra de las grandes torres de las fortificaciones es la Grosse Tour, construida a comienzos del siglo XVI para defender la ciudad y vigilar la llanura y la ruta hacia Verdun. Todavía podemos ver en uno de sus lados el escudo de La Trémouille, gobernador de Borgoña.

Grosse Tour de Beaune

Porte Saint-Nicolas

La Porte Saint-Nicolas es una de las antiguas puertas de acceso a Beaune y otro de los elementos que nos permiten reconocer el trazado de las antiguas murallas. La puerta actual sustituyó a una entrada medieval anterior y hoy podemos contemplarla integrada en el centro histórico.

Puerta San Nicolás de Beaune

Antiguo lavadero de Saint-Jacques

Junto a las antiguas murallas encontramos también el lavadero de Saint-Jacques, construido en 1887 en el punto donde reaparece el río Bouzaize después de pasar bajo el Hôtel-Dieu.

Al otro lado del bulevar se encontraba el antiguo barrio de los curtidores, donde se trabajaban y secaban las pieles.

Antiguo lavadero de Beaune

Video de Beaune

Si quieres ver cómo fue nuestra visita a Beaune, hemos preparado un video en el que recorremos la ciudad y algunos de sus lugares más interesantes. Acompáñanos a descubrir sus calles, el Hôtel-Dieu, la basílica de Notre-Dame, el Musée du Vin y las antiguas fortificaciones.


Qué ver cerca de Beaune

Si disponemos de algo más de tiempo, podemos aprovechar nuestra estancia en Beaune para conocer otros lugares interesantes de Borgoña y sus alrededores. Nosotros visitamos Dijon y Dole, dos ciudades muy diferentes entre sí que completan muy bien una ruta por esta zona de Francia.

A unos 45 kilómetros de Beaune se encuentra Dijon, capital de Borgoña y una ciudad con un importante patrimonio histórico. Su centro histórico conserva palacios, iglesias, casas medievales y bonitas plazas que podemos descubrir tranquilamente paseando.

A unos 50 kilómetros de Beaune, ya en el departamento del Jura, encontramos Dole, una ciudad que nos sorprendió por su bonito centro histórico. Sus calles, antiguas casas y canales junto al río Doubs hacen que sea muy agradable recorrerla a pie.

Dole también está relacionada con Louis Pasteur, que nació aquí, por lo que podemos seguir diferentes lugares relacionados con su vida durante nuestra visita.


Donde dormir en Beaune

Durante nuestra visita a Beaune nos alojamos en el Sure Hotel by Best Western Plus Au Grand Saint Jean, un hotel que elegimos principalmente por su ubicación céntrica, perfecta para recorrer la ciudad caminando, ya que pudimos dejar el coche en su aparcamiento privado.


Después de recorrer la ciudad, podemos decir que qué ver en Beaune va mucho más allá de sus famosos vinos. El Hôtel-Dieu y los Hospices de Beaune son, sin duda, sus grandes protagonistas, pero durante nuestro paseo también encontramos una bonita basílica, antiguos edificios, torres, puertas, murallas, museos y pequeños rincones que nos ayudaron a conocer mejor la historia de esta ciudad de Borgoña.

Si estás preparando una ruta por Borgoña, creemos que merece mucho la pena incluir Beaune en el recorrido. Y si dispones de más tiempo, puedes aprovechar para acercarte también a Dijon y Dole, dos ciudades que nosotros visitamos y que completan muy bien el viaje por esta zona de Francia.