Una de las visitas imprescindibles de la bella ciudad de Brescia es el Museo Santa Giulia, situado en un complejo monástico de origen lombardo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En él puedes ver una extensa colección de obras y objetos desde la prehistoria hasta el presente, bellas domus romanas y también iglesias como la de San Salvatore con el Coro de las Monjas, Santa María in Solario y la de Santa Giulia. Si visitas la ciudad no te dejes esta visita porque estamos seguros de que te dejará con la boca abierta.


Complejo monumental de San Salvatore y Santa Giulia de Brescia


El museo de Santa Giulia, junto con el área arqueológica del Capitolio, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Visitando el Museo de Santa Giulia


Quizás la definición de Santa Giulia como museo no es correcta, ya que no es solo un grupo de estancias en las que poder admirar obras de arte colocadas en estanterías. Santa Giulia es un complejo construido en un área arqueológica que existía en el lugar, unido a los antiguos monasterios de Santa Giulia y San Salvatore, que se encuentran integrados maravillosamente en el circuito del museo.

Museo de Santa Giulia de Brescia

Museo de Santa Giulia de Brescia

La visita al museo se comienza en orden cronológico por salas “normales”. En ellas podrás ver miles de objetos y obras de arte, que van desde la prehistoria hasta el siglo XIX, y que provienen de Brescia y de la provincia. Seguro que en muchas de las obras tendrás que detenerte unos minutos para admirarlas, quizás otras no te interesen y te las pasarás de largo. Hagas como lo hagas, para visitarlo todo, necesitarás como mínimo dos horas.

Museo de Santa Giulia de Brescia

Museo de Santa Giulia de Brescia

Capiteles del Museo de Santa Giulia de Brescia

Museo de Santa Giulia de Brescia

Una de las obras que destaca es la Vittoria Alata, escultura alada que se encontró bajo las ruinas del templo capitolino. Aunque no se sabe exactamente su origen, se sitúa aproximadamente a mediados del siglo III a.C. en Grecia. Parece ser que llegó a Roma como botín de guerra, se le añadieron las alas y el emperador Vespasiano se la regaló a la ciudad de Brescia. Esa que ves en la foto es una copia, una pena, pero la original estaban restaurándola.
También llaman la atención, los seis bustos en bronce de emperadores romanos, encontrados también bajo el Capitolium. Y tantas cosas nos gustaron y podríamos poner aquí que si te hablase de todas, sería interminable.

Victoria alada (copia) siglo III aC.

Retrato de un miembro de la familia Augusto, siglo I
Retrato de un miembro de la familia Augusto, siglo I

Domus dell'Ortaglia

Nos sorprendió encontrar incorporadas dentro del museo las Domus dell'Ortaglia, un grupo de antiguas casas romanas, halladas en los huertos (ortaglia) del monasterio de Santa Giulia. Un complejo residencial romano en el que podemos admirar la Domus de Dioniso y la Domus de las fuentes.
También podemos ver una sección del museo que está dedicada al mosaico, hay unos cuantos que están maravillosamente conservados. Nos acordamos de todos los que también se conservan en España, como las Villas Romanas de la Olmeda y la Tejada, de la provincia de Palencia, que son maravillosos también.

Domus dell'Ortaglia, museo santa Giulia de Brescia

Domus dell'Ortaglia, museo santa Giulia de Brescia

Domus dell'Ortaglia, museo santa Giulia de Brescia

Domus dell'Ortaglia, museo santa Giulia de Brescia

Entramos ahora en la parte de las iglesias y claustros del monasterio. Era benedictino femenino, y fue mandado construir por el duque de Brescia Desiderio (posteriormente rey lombardo) y su esposa Ansa en el 753, la hija de ambos fue la primera abadesa del convento.

La estructura del monasterio, se debe a la labor llevada a cabo a finales del siglo XV, momento en el que se reconstruyeron los claustros, se acabó el coro de las monjas y se les añadieron al norte los dormitorios. Un siglo después se terminó la iglesia de Santa Giulia.

Con el paso de los siglos, varios acontecimientos fueron cambiando su fisonomía y uso, tuvo importantes cambios en 1798 con las leyes revolucionarias jacobinas, incluso fue convertido en cuartel de caballería. Progresivamente llegó a un estado de semi-abandono y por suerte en 1966, el municipio de Brescia compró la propiedad e inició las obras de restauración arquitectónica creando el Museo de Santa Giulia.

Complejo monumental de San Salvatore y Santa Giulia de Brescia

Complejo monumental de San Salvatore y Santa Giulia de Brescia

Iglesia de San Salvatore

Es curioso porque accedes a la iglesia de San Salvatore de repente a través de una sala del museo. Tiene tres naves separadas por columnas romanas, debemos fijarnos en los bellos capiteles y arcos lombardos que las adornan. Sus muros estaban cubiertos con frescos, algunos datan de la época carolingia, por desgracia algunos están parcialmente desaparecidos.
Bajo ella se encuentra la antigua cripta de Santa Giulia construida entre los años 759 y 760 en la que se guardaron las reliquias de la Santa.

Iglesia de San Salvatore, Brescia

Iglesia de San Salvatore, Brescia

Iglesia de San Salvatore, Brescia

Iglesia de San Salvatore, Brescia

Iglesia de San Salvatore, Brescia

El Coro de las monjas

En el Coro de las monjas oían misa las componentes del monasterio sin ser vistas por los fieles. Se construyó a finales del siglo XV y está totalmente cubierto de bellos frescos de Floriano Ferramola, Paolo Caylina el joven y otros artistas del taller. Por suerte han sido recientemente restaurados.

En él hay algunos monumentos funerarios entre los que destaca el Mausoleo Martinengo y la tumba de Nicolò Orsini, de mármol de Botticino.

El coro de las Monjas, museo de Santa Giulia, Brescia

Iglesia de Santa María in Solario

Otra de las joyas que vimos fue la Iglesia de Santa María in Solario, construida a mediados del siglo XII como capilla del monasterio, para custodiar objetos sagrados y reliquias. Fue pintada al fresco por Floriano Ferramola a principios del siglo XVI.
Destacan dos piezas: la Cruz de Desiderio (fundador del monasterio) realizada en el período lombardo en plata, lámina de oro y piedras semipreciosas, gemas, y camafeos incrustados. Parece haber sido realizada entre los siglos VIII y IX y se cree que fue entregada al monasterio por el propio Desiderio. Se encuentra ubicada en una gran urna de cristal debajo de una bóveda decorada con un cielo estrellado.

Iglesia de Santa María in Solario de Brescia

Y el relicario de Brescia o Lipsanoteca, una caja de marfil del siglo IV con treinta y siete imágenes bíblicas, que nos enseñan la evolución de nuestra religión. Esta obra se atribuye a un taller del norte de Italia que era partidario de la ortodoxia del cristianismo contra el arrianismo. La cerradura de plata de la parte frontal es añadida en el siglo VIII.

Museo de Santa Giulia de Brescia

Iglesia de Santa Giulia

La iglesia de Santa Giulia fue construida entre 1593 y 1599 por el arquitecto Giulio Todeschini, no se puede ver en la visita al monasterio ya que se utiliza como sala de conferencias, pero luego cuando salgas puedes ver su fachada exterior por la Via Piamarta.
San Carlos Borromeo durante su visita a la diócesis de Brescia, visitó el monasterio de Santa Giulia. Borromeo pensaba que la antigua iglesia de San Salvador se encontraba muy dentro del complejo monástico, por lo que dio orden de hacer este.


INFORMACIÓN PRÁCTICA

¿Dónde está el Museo de Santa Giulia?


Horario de apertura y precio

De martes a viernes de 9 a 17
Sábado de 10 a 21
Domingos y festivos de 10 a 18
La taquilla cierra una hora antes del cierre del museo

El precio general de la entrada son 10€ pero si vas a recorrer la ciudad, te recomiendo que te hagas con la Brescia Card con la que, por 18€ para 24 horas, puedes ver además de este museo, el Parque arqueológico Brixia de la Brescia romana, el museo Mille Miglia y el museo Diocesano, y también está incluido el metro, el autobús, la bicicleta y además tienes descuentos en parkings.


¿Qué más ver en Brescia?

Te preguntarás si además de este maravilloso museo, Brescia tiene alguna otra cosa interesante que ver. Nosotros te decimos que si y además estamos seguros de que te van a gustar mucho, Puedes ver el resto de Brescia en este post. Esta bella población de la Lombardía italiana tiene un buen puñado de lugares maravillosos que visitar, la Zona Arqueológica Romana o sus dos catedrales por ejemplo, te sorprenderán.

¿Qué ver cerca de Brescia?

También en Lombardía y muy cerca, se encuentra Cremona, una localidad mucho menos turística que su vecina , pero con suficientes motivos para ser visitada y que nos pareció bien chula. También puedes ir a Verona, al lago di Garda o a Bérgamo, tienes muchas opciones.

Y hasta aquí nuestra visita al Museo de Santa Giulia, mucho más que un simple museo como habrás podido comprobar. ¿Qué te ha parecido? ¿Lo conocías? Déjame un mensaje comentando lo que quieras, y si te ha gustado este post, serías muy amable si lo compartieses en tus redes sociales de más abajo.