Ermita de San Baudelio, la Capilla Sixtina del mozárabe español

En la provincia de Soria, muy cerca de Berlanga de Duero, entre las localidades de Casillas de Berlanga y Caltojar, se encuentra la Ermita de San Baudelio, conocida como la Capilla Sixtina del mozárabe español.

Nada nos hace presagiar al ver el exterior de esta solitaria ermita situada en un pequeño valle, el tesoro que vamos a encontrar en su interior. La ermita guarda recelosa una original joya del prerrománico con influencia mozárabe.

Ermita de San Baudelio, Exterior

La Ermita de San Baudelio fue declarada Monumento Nacional, según real orden de 24 de agosto de 1917

Como llegar a la Ermita de San Baudelio

Para llegar, tomamos la N-122 que une Aranda de Duero con Soria. A la altura de El Burgo de Osma cogemos la CL-116 en dirección a Berlanga de Duero, y desde allí la SO-152. Pasado Casillas de Berlanga, poco antes de llegar a Caltojar, encontramos el desvío que nos lleva directamente a la ermita.

Visita a la ermita de san Baudelio

El exterior de la Ermita de San Baudelio es muy sencillo, lo componen dos partes: la principal tiene forma cuadrada y un tejado a cuatro aguas. Adosado se encuentra el pequeño ábside, también cuadrado, con tejado a dos aguas.

Exterior de la Ermita de San Baudelio

abside de la Ermita de San Baudelio

Los muros son de mampostería, gruesos y sin apenas ornamentación, lo que le da ese aspecto austero y casi fortaleza que llama la atención nada más llegar. En ellos se abren dos estrechas ventanas con arco de herradura que, desde fuera, apenas dejan intuir lo que hay dentro.

Ermita de San Baudelio, Exterior

Para entrar hay dos puertas: una de medio punto, la más discreta, y otra de doble arco de herradura, que es la principal y la que da acceso al interior. Este segundo arco ya adelanta el protagonismo que el arte mozárabe tiene en todo el edificio.

Puerta de entrada a la Ermita de San Baudelio

Interior de la ermita San Baudelio

El interior es increíble, la unión del diseño de la nave con las extraordinarias pinturas al temple que recubren sus paredes, hace del templo cristiano con mezcla oriental algo mágico.

La pequeña nave tiene en el centro un único pilar de la que salen ocho arcos de herradura como si fuesen las ramas de una palmera, símbolo de unión entre lo celestial y lo terrestre.

Si nos fijamos bien en el centro bajo sus "ramas", hay un pequeño hueco, una linterna que sujeta una cupulilla, es en este lugar en el que cuentan fueron escondidas las reliquias de San Baudelio, santo galorromano del siglo IV al que está dedicado el templo.

Palmera del techo de San Baudelio

Detalles del interior de San Baudelio

Detalles del interior de San Baudelio

El expolio de las pinturas de San Baudelio

Las paredes de la ermita de San Baudelio, estuvieron revestidas completamente de pinturas al temple, que fueron pintadas en dos fases, la primera en el siglo XI y la segunda del siglo XII.

Por desgracia vemos muchos espacios en blanco ya que el tiempo, el desconocimiento y sobre todo el espolio, hicieron el resto.

Restos de pinturas de la Ermita de San Baudelio

Pinturas de San Baudelio recogidas en el museo de Prado

Parte de las pinturas de la ermita de San Baudelio fueron arrancadas en 1922 y se encuentran repartidas en colecciones privadas y en museos americanos.

Podemos ver en el Museo del Prado seis fragmentos que llegaron en 1957. No son una donación, sino un depósito indefinido del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que a cambio recibió el ábside de San Martín de Fuentidueña, en Segovia. Estas pinturas pertenecen a la decoración de la franja inferior de los muros.

Pinturas de San Baudelio recogidas en el museo de Prado

Pinturas de San Baudelio recogidas en el museo de Prado

Tras la columna, a los pies de la nave, hay una bonita mezquitilla formada por columnas y arcos de herradura que sujetan el piso superior.

Estas esconden la entrada a una cueva en la que seguramente vivió un ermitaño y sobre la que el edificio se construyó. Esta cueva no tiene nada que ver, hay varios pasillos con estancias de origen visigodo pero todo está vacío.

Ermita de San Baudelio, Soria

Al piso superior de la Ermita de San Baudelio en el que se encuentra la tribuna, se accede por una pequeña escalera adosada al muro.

Columnas de la tribuna de San Baudelio, Soria

Tribuna de San Baudelio, Soria

Al fondo, tras un bello arco de herradura y unos escalones, se llega a la cabecera, donde se sitúa el altar bajo una pequeña ventana.

Arco de herradura de acceso al ábside de San Baudelio

Altar del ábside de San Baudelio

ábside de San Baudelio

Si giras en redondo, la vista no puede ser mas bonita, no nos podemos imaginar cómo podría ser con las pareces repletas de pinturas de vivos colores.

Arco de herradura de la Ermita de San Baudelio

Necrópolis

Rodeando la ermita se extiende una necrópolis rupestre medieval formada por unas 20 tumbas vacías, talladas directamente en la roca entre los siglos XI y XIII, aunque el lugar siguió utilizándose con posterioridad.

Necrópolis junto a San Baudelio, Soria

Las vistas

Si subimos a la parte trasera del templo, las vistas merecen la pena: se abre ante nosotros un paisaje de cerros rojizos y laderas pedregosas, con campos de cultivo en el valle y alguna mesa de roca caliza recortada en el horizonte. La carretera serpentea entre las tierras de labor y a lo lejos el verde de los chopos contrasta con los ocres y pardos de la tierra soriana. Un paisaje bonito que acompaña muy bien a un sitio como este.

Paisaje que rodea la Ermita de San Baudelio

Paisaje que rodea la Ermita de San Baudelio

Horario de la Ermita de San Baudelio

Invierno (de octubre a marzo) De martes a sábado: de 10 a 14 h y de 16 a 18 h Domingos y festivos: de 10 a 14 h.

Verano (de abril a septiembre) De martes a sábado: de 10 a 14 h y de 16 a 20 h Domingos y festivos: de 10 a 14 h.

Lunes cerrado (excepto festivos y vísperas de festivos). Un cuarto de hora antes del cierre no se permiterá el acceso. Por posibles cambios consulta la web de Museos Castilla-y-León


Qué ver cerca de la Ermita de San Baudelio

Te recomendamos que visites la localidad de Berlanga de Duero, donde está el centro de interpretación de esta mágica ermita para saber más de ella y así de paso conocer este bonito pueblo que conserva un envidiable patrimonio monumental formado por una de las fortalezas más espectaculares de la provincia de Soria y una interesante Colegiata.

También puedes aprovechar el viaje para visitar Almazán, con su recinto amurallado y su plaza porticada; Burgo de Osma, una de las ciudades más bonitas de Soria, con su catedral gótica y su casco histórico bien conservado; Aranda de Duero puerta de entrada a la Ribera del Duero y conocida por su cochinillo y sus bodegas subterráneas; o la propia Soria capital, todas merecen la pena.

La Ermita de San Baudelio de Berlanga es uno de esos sitios que sorprenden de verdad. Por fuera no promete mucho, un edificio pequeño y austero en medio de la llanura soriana, pero en cuanto entras entiendes por qué atrae a viajeros de todo el mundo.

Es una pena que sus pinturas estén repartidas entre museos de medio planeta, pero lo que queda dentro sigue siendo extraordinario. Si viajas por esta zona de Soria, no te la puedes perder.