El castillo de Châteaudun es considerado el primero de los Castillos del Loira. No en tamaño ni en espectacularidad, sino en el tiempo. Aquí, a mediados del siglo XV, empezó a gestarse todo lo que luego convertiría al Valle del Loira en el lugar más lleno de castillos de Europa.
Châteaudun merece más atención de la que recibe, porque tiene algo que escasea en los grandes monumentos: una historia de verdad.
Lo primero que lees, antes incluso de cruzar la puerta, es que gran parte de este castillo lo construyó alguien conocido como «el bastardo de Orleans». Compañero de armas de Juana de Arco, hijo ilegítimo de la realeza francesa y, aparentemente, con mucho que demostrar. La historia ya te atrapa.
Dónde está el castillo de Châteaudun
El castillo se encuentra en la localidad de Châteaudun, en el departamento de Eure-et-Loir, a unos 45 kilómetros al sur de Chartres y a poco más de una hora en coche desde París. Está en el corazón de la región del Loira, aunque algo alejado del circuito turístico más transitado, lo que lo convierte en una visita tranquila y sin aglomeraciones.
Historia del castillo de Châteaudun
El castillo de Chateaudun se asienta sobre un promontorio rocoso en una posición estratégica sobre el río Loir. Desde el año 911, justo después de las invasiones normandas, Teobaldo el Tramposo, conde de Blois, mandó construir aquí una fortaleza. En el siglo XII uno de sus descendientes le añadió una imponente torre del homenaje, y así fue creciendo durante generaciones.
Pero el personaje que realmente le da forma y alma al castillo es Jean de Dunois, hermanastro bastardo de Carlos de Orleans, compañero de armas de Juana de Arco y que parece salido de una novela. En 1439 su hermano le regala los condados de Blois y Dunois, y a partir de 1452 transforma el castillo añadiéndole una Santa Capilla y una residencia que todavía hoy llevan su nombre. Sus descendientes, los duques de Longueville, continuarán las obras durante generaciones.
A principios del siglo XVIII, extinguida la familia Longueville, el castillo pasó a los duques de Luynes y quedó medio abandonado.
Durante la Revolución la capilla fue saqueada y la residencia se convirtió en cuartel. No fue hasta 1938 cuando el Gobierno lo compró y el arquitecto Jean Trouvelo llevó a cabo una restauración ejemplar.
El castillo de Châteaudun: arquitectura
El castillo de Châteaudun se asienta sobre un promontorio rocoso que cae en vertical sobre el río Loir. Esas paredes parecen estar fundidas con los muros construidos. Esto te da una pista de por qué este lugar fue elegido como fortaleza desde el año 911. Desde la orilla del río, el conjunto resulta imponente e intimidador.
4Qué ver en el castillo de Châteaudun: el recorrido paso a paso
La visita media dura aproximadamente una hora y media. El recorrido pasa por tres zonas bien diferenciadas alrededor del patio de honor, la torre del homenaje el ala Dunois y el ala Longueville.
El patio de honor
Tras pasar por la taquilla y la tienda, lo que te encuentras es un lugar completamente diferente al de la fachada eque habíamos visto desde el río. Porque Châteaudun es el primer castillo de la región donde se produce la transición de pasar de fortaleza medieval puramente militar a residencia noble.
En el patio de honor conviven tres escaleras de caracol que resumen cuatro siglos de arquitectura. La primera, de 1460, sobresale del edificio en una torre poligonal de tradición francesa.
Las otras dos son interiores y cuentan historias distintas: la del ala Dunois, de 1470, es una obra maestra del gótico flamígero; la más reciente, de principios del siglo XVI, que ya tiene una decoración interior del Renacimiento italiano.
La torre del homenaje
La torre del homenaje cilíndrica es lo que queda del castillo medieval original del siglo XII. Treinta y un metros de altura, tres plantas. Es curioso saber que, la entrada original estaba a diez metros del suelo, así se protegían en caso de asedio. Para acceder había que subir con una escalera exterior que luego se retiraba.
A su izquierda se encuentra un pequeño jardín de inspiración medieval, organizado en cuadrados con rosales y 150 especies de plantas conocidas durante la Edad Media.
La capilla
El templo que podrás ver fue construido entre 1451 y 1493 como Santa Capilla en 1468 por decisión del propio Papa. Esto sucedió tras recibir Dunois del rey Carlos VII una reliquia de la Pasión de Cristo.
El interior tiene bóvedas ojivales, ventanales con tracería flamígera. De toda la decoración original quedan quince estatuas del siglo XVI y un mural de 1468 que representa el Juicio Final.
El ala Dunois
El ala Dunois, fue construida entre 1459 y 1468 en cinco niveles que bajan por el desnivel de la ribera del Loir. Cada sala tiene su propia personalidad.
Las cocinas se encuentran en el subsuelo, están cubiertas con bóvedas ojivales sostenidas sobre dos grandes chimeneas, con su horno de pan y sus letrinas en los extremos.
Y el espacio privado de Jean de Dunois que en el siglo XVII fue convertido en calabozo. Todavía conserva la habitación donde estaban la bañera y el baño turco. En las prisiones podemos ver grabados en las paredes los mensajes políticos en piedra eran el X de la época.
Por una puerta podrás salir al jardín suspendido fue el primero construido en Francia siguiendo los modelos italianos, un espacio privado de relajación para Dunois y su familia, colgado sobre el vacío del acantilado.
La sala de justicia conserva su decoración del siglo XVII y es uno de los pocos ejemplos que quedan de jurisdicción del Antiguo Régimen, aunque en 1793 sirvió como tribunal revolucionario, que es una de esas ironías que la historia se permite de vez en cuando.
La cámara tiene un artesonado pintado con motivos fúnebres del siglo XVI que no pasa desapercibido. Podrás ver mas espacios como el comedor, grandes chimeneas y ventanas muy altas con poyos para poder sentarse y ves comodamente el exterior, todo parece que se ha quedado detenido en el tiempo.
La gran escalera gótica recuerda a la desaparecida grand vis del Louvre. En su base, los tragaluces están decorados con flores de lis que indican que el propietario es descendiente de Carlos V.
El ala Longueville y la colección de tapices
El ala Longueville, construida a partir de 1510 por François II de Longueville, nieto de Dunois, es donde el castillo da el salto definitivo al Renacimiento. Dos niveles con la misma distribución: gran sala de gala, habitación y salita. Y un recorrido en el que podrás ver los tapices.
Los apartamentos del duque albergan las siete piezas de un tapiz del Antiguo Testamento tejido en París entre 1640 y 1650, diseñado por Simon Vouet.
Los apartamentos de la duquesa, en el primer piso, muestran las siete piezas del tapiz de Tancredo y Clorinda, tejidos en París en la segunda mitad del siglo XVII según diseños de Michel Corneille.
La gran escalera Renacentista que comunica estas estancias está decorada con motivos italianos sobre los dinteles, los capiteles y el núcleo: es el momento en que el gótico ha quedado definitivamente atrás.
Para terminar el recorrido, la terraza marca el lugar donde en el siglo XVIII se derrumbaron una habitación, una capilla y un gabinete que nadie reconstruyó.
Vídeo del castillo de Châteaudun
Horarios de del castillo de Châteaudun
Los horarios habituales del Château de Châteaudun son:
Del 5 de septiembre al 30 de abril, de 10:00 a 12:30 y de 14:00 a 17:30.
Del 2 de mayo al 4 de septiembre, de 10:00 a 13:00 y de 14:00 a 18:00.
Ten en cuenta que la última entrada al monumento es una hora antes de la hora de cierre.
Cerrado el 1 de enero, el 1 de mayo y el 25 de diciembre.
No obstante consulta horarios en la web oficial del Castillo de Chateaudun por posibles cambios.
Qué ver en Chateaudun (pueblo)
Después de visitar el impresionante Château de Châteaudun, merece la pena dedicar un rato a recorrer con calma el casco histórico de la ciudad. Es un paseo muy agradable, lleno de rincones con encanto y edificios históricos.
Muy cerca del castillo encontramos los restos de la Ancienne église Saint-Lubin, un templo medieval del que hoy apenas quedan algunas estructuras, pero que conserva un aire muy evocador.
Desde aquí continuamos caminando hacia el centro histórico hasta llegar a la Église de la Madeleine, una iglesia de origen medieval.
Justo frente a ella se encuentra el antiguo Hôtel-Dieu, un edificio histórico que durante siglos funcionó como hospital y que hoy forma parte del patrimonio más interesante de la ciudad.
Mientras seguimos paseando por las calles del centro aparecen algunas de las construcciones más pintorescas: varias casas de entramado de madera perfectamente conservadas. Entre las más conocidas destacan la Maison de la Vierge y la Maison de Louis Esnault, dos ejemplos magníficos de arquitectura tradicional que aportan mucho encanto al recorrido.
Otro lugar interesante del paseo es el Musée des Beaux-Arts et d'Histoire Naturelle de Châteaudun, y que conserva colecciones de arte y de historia natural.
Caminando sin prisa por las calles y plazas del centro histórico descubrimos pequeñas fachadas antiguas, rincones tranquilos y mucho ambiente local.
El paseo termina junto a lo que queda de la antigua Ancienne église Notre-Dame du Champdé, de la que hoy solo se conserva una pared en pie, testigo de la historia medieval de la ciudad.
Nuestro consejo es reservar un rato para recorrer el pueblo tranquilamente, ya sea antes o después de visitar el Château de Châteaudun.Incluso es buena idea comer allí o pasar la noche.
Dónde dormir
Châteaudun Es una localidad pequeña, así que las opciones de alojamiento en Chateaudun son limitadas pero suficientes para una noche. A las afueras tienes un Ibis Budget Chateaudun o un
Si prefieres algo con más oferta, Chartres está a 45 minutos y tiene hoteles para todos los gustos y presupuestos.
Nosotros nos alojamos en Chartres en el Campanile PRIME - Chartres Centre Gare Cathédrale, nos encantó porque no es como otros campaniles en los que hemos estado, este era superior sin duda y el precio estupendo. Está a 10 minutos de la catedral y además por tan solo 7€ (2026), pudumos aparcar el coche en sus instalaciones. Un hotel muy recomendable:
Otros castillos del Loira cercanos que puedes ver
Si estás en la zona, Châteaudun funciona muy bien combinado con otros castillos del Loira. Estos son los más cercanos:
Castillo de Blois — A unos 50 kilómetros, es uno de los más importantes de la región y tiene una conexión histórica directa con Châteaudun, ya que Luis de Orleans compró ambos condados en 1391.
Castillo de Chambord — A unos 70 kilómetros, el más espectacular en tamaño y el más fotografiado del Loira, con una escalera interior que te alucinará. Si solo puedes ver uno más, que sea este.
Castillo de Cheverny — A unos 65 kilómetros, famoso por su interior completamente amueblado y por haber inspirado el castillo de Moulinsart en Tintín.
¿Merece la pena visitar el castillo de Châteaudun?
Sí quieres hacer una ruta por los grandes castillos del Loira, merece la pena incluir Châteaudun. No intenta impresionarte con dimensiones descomunales ni jardines a la francesa. Te cuenta una historia concreta, la de un bastardo que lo convirtió en algo hermoso a través de las piedras, las escaleras, los tapices y los jardines que él mismo ordenó construir.
Eso, más la tranquilidad de una visita sin masificaciones, lo convierte en uno de esos lugares que se recuerdan mucho después de haber olvidado los nombres de los castillos más
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