16/1/15

Tres imprescindibles de Navarra: Artajona, Olite y Tudela

Te propongo una escapada desde Pamplona en la que podrás descubrir las localidades de Artajona, Olite y Tudela, tres visitas imprescindibles de la Comunidad Foral de Navarra que no te dejarán indiferente.

Tres imprescindibles de Navarra: Artajona, Olite y Tudela

Qué ver en Artajona

Comenzamos por Artajona, un pequeño pueblo dominado con una fabulosa fortificación medieval conocida como "El Cerco". Tras aparcar el coche en el centro del pueblo junto a la Iglesia gótica de San Pedro, atravesamos las calles viendo casas y palacios de elegantes fachadas con escudos y portadas de arco apuntado o de medio punto, típicas del siglo XVI y ascendemos las empinadas calles que nos conducen hasta el Cerco.

Iglesia gótica de San Pedro, Artajona

El recinto tiene sus orígenes en el año 1085, y en ese momento contaba con catorce torreones rematados con almenas, en la actualidad solo quedan nueve.

Vista general de Artajona, Navarra

Estas torres son peculiares ya que son huecas y no tienen muro en la parte posterior, este tipo de construcción se denomina  bestorre y forman parte de la muralla que consta de paseo de ronda.

Torres de Artajona, Navarra


Todo ello protege a la iglesia-fortaleza de San Saturnino, construida en el siglo XIII sobre las ruinas de un templo románico, posee robustos muros y contrafuertes ya que su carácter fue defensivo.
Destaca especialmente su monumental portada gótica de finales del siglo XIII que consta de doce arquivoltas ricamente decoradas y un tímpano con las imágenes del martirio de San Saturnino, también está la reina Juana y su esposo Felipe el Hermoso. También vemos su torre del siglo XIV que fue utilizada como puesto de guardia en el siglo XV. En el interior hay un retablo gótico de 1515 con la talla sedente de San Saturnino.

El Cerco de Artajona

El Cerco de Artajona

Iglesia-fortaleza de San Saturnino, Artajona

Iglesia-fortaleza de San Saturnino, Artajona

El Cerco de Artajona

Qué ver en Olite

Las primeras noticias que se tienen de la bella localidad de Olite datan siglo I, tiempo en el que los romanos construyeron un recinto amurallado. Esta fisonomía cambió mucho con el paso de los siglos y en el año 1147, al concederle a la ciudad el fuero de Estella, el recinto se amplió. De la muralla romana tan solo quedan algunas torres y muro, de la medieval la Torre del Chapitel o del reloj y los cuatro portales.

En la ciudad destaca el Castillo-Palacio de Olite, pero no te dejes embrujar por sus encantos y después de visitarlo, no te olvides de dar un paseo por sus calles y disfrutar de ellas, ya que merece mucho la pena.

Desde el siglo XIII, el palacio de Olite
fue una de las sedes para los reyes navarros.

Comenzamos nuestra visita aparcando el coche en los alrededores de la Calle de la Estación, junto al Convento de San Francisco. Cuenta la leyenda que fue fundado por San Francisco de Asís en su paso hacia Santiago de Compostela.
El edificio que hoy en día vemos es una reedificación del siglo XVIII y en su fachada destaca la portada gótica con arco apuntado y tres arquivoltas. Y en el interior el retablo mayor con la imagen la Virgen del Cólera, patrona de la ciudad.

Convento de San Francisco de Olite

Si te diriges por la calle Ronda del castillo, que es la calle que rodeaba la muralla, verás la parte trasera de muchos edificios interesantes que luego veremos por el otro lado. El primero que aparece es el Palacio Viejo, flanqueado por dos robustas torres: la torre de la Prisión y la de San Jorge.

Palacio real y Palacio Viejo de Olite


Palacio Viejo o de los Teobaldos de Olite

Seguido a este se encuentra la Capilla de San Jorge, perteneciente al Palacio Real, y de la que tan solo quedan sus muros exteriores. Fue construida a finales del siglo XIV para ser utilizada por Leonor de Trastámara como capilla privada dentro del palacio.

Nos llama la atención en el jardín del paseo, una gran piedra en forma de huevo; se trata del pozo de hielo. Bajo él hay excavados ocho metros y se utilizaba para almacenar alimentos. Su conservación en esta gran nevera del siglo XVII, se conseguía cubriendo la nieve caída sobre el huevo con paja, haciendo así de aislante y consiguiendo que la comida durase fresca hasta después del verano. El acceso que comunicaba el depósito con el palacio ya no existe.

A su lado podemos ver la magnífica Torre ochavada o de las tres coronas que parece salida de un cuento de princesas, tiene tres alturas en sentido decreciente y su planta es como su nombre indica, de planta octogonal.

Torre ochavada y nevera medieval del palacio Real de Olite

La siguiente es la torre del Aljibe y la de los Cuatro Vientos, en la que se abre el Portal de Fenero por donde entramos.

Torre del Aljibe, de los Cuatro Vientos y Portal de Fenero

Llegamos a la Plaza de Carlos III el Noble. Allí se encuentra la entrada al Palacio, entramos al Patio de Armas donde está la taquilla, y comenzamos la visita. Las hay guiadas, pero ya se nos ha pasado la hora, no obstante, el panfleto que te dan con la entrada tiene un plano con el recorrido a seguir y unas breves explicaciones.


El Palacio Real es la obra cumbre del rey Carlos III "el Noble" (1387-1425) y su esposa doña Leonor, es un majestuoso conjunto de patios, jardines, torres, salas y galerías. Lo recorrimos con calma, subimos a todas sus torres, algunas con escaleras por las que mas vale no cruzarse con nadie en dirección contraria, y nos teletrasportamos a otras épocas imaginando como pudo ser la vida de Palacio viendo las cámaras del Rey y de la Reina. Poseía un complejo sistema hidráulico, que mediante unos mecanismos, el agua del río Cidacos llegaba a la torre del Aljibe y con tuberías de plomo se distribuía a las fuentes y jardines. 




sssssssssssssssssssssssssss






A través de los años fue sufriendo un abandono al pasar de mano en mano, y en 1813, en plena Guerra de la Independencia, se quemó y acabó semi-derriudo y se saquearon incluso muchas de sus piedras, hasta que la Diputación Foral de Navarra lo reconstruyó en 1937, estas obras duraron 30 años. En el interior podemos ver curiosas fotos de antes y del después.

Tras esta interesante visita de este palacio-castillo que nos recordó a los que hacíamos de pequeños con el Exin Castillos, regresamos a la plaza donde vemos la torre del Chapitel o del reloj, que se utilizó como torre de abastecimiento.



Atravesamos su arco y llegamos a la plaza Teobaldos en donde vemos la Iglesia de Santa María, edificio adosado al Palacio y utilizado por los monarcas navarros para las grandes festividades y actos solemnes.
Lo primero que vemos es un curioso atrio porticado gótico, parecido a un claustro, que da paso a una copiosa fachada presidida por un gran rosetón. La portada está formada por ocho arquivoltas con decoración vegetal, con las figuras de algunos reyes entre las hojas. En el tímpano, la Virgen con el Niño y diversas escenas de la vida de Jesús. Hay también esculturas de la vida de los apóstoles enmarcados por arquerías a los lados de la puerta.
En el interior, hay un magnífico retablo mayor de estilo renacentista, presidido por una talla gótica de la Virgen con el Niño del siglo XIV. Y también, el Cristo de la Buena Muerte, obra gótica del siglo XIV.



Salimos de la iglesia y vemos también en la plaza un poquito mas allá, El Palacio Viejo convertido en Parador Nacional de Turismo. Es conocido también como Palacio de los Teobaldos y fue la fortaleza del recinto amurallado y residencia de diferentes monarcas navarros hasta la construcción del Palacio Real.


Retrocedemos hasta la plaza de Carlos III y vemos en el centro un acceso a las Galerías Medievales, que se encuentran bajo el suelo. Su construcción puede datarse en la segunda mitad del siglo XIII y hoy en día tienen un uso de museo y galería de exposiciones. El museo, está formado por dos solidas galerías paralelas de piedra de sillería y arcos fajones, unidas por un muro común, con una bóveda de cañón que las cubre. Hay cinco galerías en la ciudad y están situadas frente a los portales de acceso a esta, coincidiendo con los antiguos puentes que salvaban los fosos.


Ahora caminaremos por la Rúa Mayor y por la Rúa de San Pedro nos dirigiremos a ver la Iglesia de San Pedro cuya construcción se inició en el siglo XII, y tiene mezcla de estilos románico, gótico y barroco. Destaca la portada de medio punto con seis arquivoltas lisas, con tímpano y dintel con añadidos góticos, el friso, con hojarasca y escenas mitológicas, y el rosetón. Su claustro de mediados del siglo XIII, está formado por arcos de medio punto sostenidos por columnas pareadas. Y su esbelta torre gótica de 52 metros de altura con aguja octogonal, del siglo XIV.



A Olite se la denomina "Capital del vino" ya que su clima mediterráneo es perfecto para las vides, por ello sus muchas bodegas y cooperativas poseen una larga trayectoria. El consejo Regulador de la Denominación de Origen Navarra y la Cofradía del Vino tiene su sede en Olite.

Y aquí acaba nuestra visita a la ciudad de la que nos llevamos un grato recuerdo, sobre todo por su magnífico palacio. Aquí os dejo un plano con nuestro recorrido.


Qué ver en Tudela

Tudela es la segunda ciudad en extensión e importancia de Navarra. Los datos escritos nos dicen que la fundó en el año 802 Amrus ibn Yusuf al-Muwalad bajo mandato del rey Al Hakan I, pero excavaciones arqueológicas nos revelan que estuvo habitado desde la Edad de Hierro hasta nuestros días, iniciándose como población celta o celtíbera.

La ciudad está repleta de callejuelas estrechas y curiosos edificios, mezcla de estilos musulmanes, judíos y mozárabes. La reconquista cristiana, llegó en el año 1119 de manos de Alfonso I "El Batallador" y en la ciudad se construyeron templos de estilo románico tardío como por ejemplo  la Iglesia de la Magdalena, construida, parece ser, sobre una iglesia mozárabe. Tiene dos portadas, la lateral es de tres arquivoltas de medio punto y la principal que está situada bajo  un alero, ambas con bajorrelieves historiados. Destaca la torre de tres cuerpos con un tejadillo en forma de pirámide.


Nos acercamos a ver el puente medieval sobre el Ebro construido sobre uno musulmán, que consta de 17 arcos y 360 metros de longitud. Desde aquí se obtiene una muy buena panorámica de Tudela.


Pero lo que mas destaca de la ciudad es sin duda la Catedral de Santa María, construida hacia 1180 sobre los restos de una antigua mezquita.

Tiene tres puertas principales, la de la fachada norte en la Plaza Vieja, se llama la Puerta de Santa María, tiene tres arquivoltas en las que predomina lo vegetal y un tímpano sin decorar. La fachada sur es la Puerta del Portal (o de la Virgen), llamada así porque está cubierta por un portal, con dos grandes arcos ojivales, en donde antiguamente los jornaleros esperaban ser contratados. Es la más antigua de la iglesia y tiene tres arquivoltas con decoración geométrica, que descansan sobre columnas de capiteles historiados. Y la más espectacular es Puerta del Juicio, tardorrománica, que estuvo policromada, aunque no se conserva ni la pintura ni la escena del tímpano. En sus ocho arquivoltas se narra el Juicio Final en 122 dovelas. Sobre esta hay un gran rosetón y una torre de tres cuerpos; cuadrados los dos de abajo y octogonal el superior.

En el interior, destaca el retablo mayor de estilo hispano-flamenco pintado en 1494 y capillas impresionantes, como la de Santa Ana, que nos recibe con una portada de yeso con pilares corintios presidios por San Miguel, a la que fue dedicada la capilla en un principio. En su interior se combinan mármoles y yeserías, todo cubierto por una bonita cúpula que cuenta con ocho ventanas de medio punto y otras ocho en la linterna. En su retablo barroco realizado en 1753, podemos a ver a Santa Ana, patrona de Tudela.








Paseando por sus calles, también vimos la Iglesia de San Jorge el Real, barroca del siglo XVII, transformada a mediados del siglo XVIII con elementos decorativos a base de yeserías barrocas.

Y casonas y palacios y mansiones como por ejemplo la casa Ibañez Luna, de estilo renacentista del siglo XVI.



Después del paseo, nos dirigimos a la Plaza de los Fueros, centro neurálgico y linea divisoria entre la ciudad antigua y la moderna. Fue construida en 1687 y fue coso taurino.
Tiene en el centro un quiosco y en sus fachadas se pueden ver los escudos heráldicos de las poblaciones de la Ribera de Navarra. En sus bajos, no podía faltar un surtido de bares y restaurantes para poder degustar la maravillosa gastronomía tudelana. En una de sus tiendas, compramos verduras en conserva, y vino.

En Tudela son muy buenas las alcachofas, espárragos, cogollos y menestras, su plato típico es la menestra, si puedes no dejes de probarla.


Y si tienes ocasión hay una estatua del Corazón de Jesús, al noreste de la ciudad, desde donde las vistas panorámicas de la ciudad son impresionantes. Nosotros tuvimos que conformarnos con verla desde abajo.


Hicimos noche en Tudela y nos dirigimos a tierras riojanas, no te pierdas Alfaro y Calahorra, te van a encantar.

Fuente principal: http://www.artajona.net/     http://www.olite.com.es/

👉 Puedes seguirnos a través de Facebook, Twitter, Instagram y Google +

Share:

9 comentarios:

  1. Hello Carmen,
    Amazing shots of all these buildings and cathedrals. It looks like big castles.
    So great to see these all.
    Nice the small cozy Streets.

    Kind regards,
    Marco

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Thank you Marco. I 'm glad to read your comments. Hugs

      Eliminar
  2. Navarra tiene lugares espectaculares, aunque de estos 3, solo conozco Tudela! Tengo que escaparme algún fin de semana por allí, que hay sitios chulísimos y además se come muy bien! Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Xipo, la verdad es que cada curva esconde una sorpresa. Un saludo y gracias por tus comentarios.

      Eliminar
  3. Precioso recorrido. En Tudela estuve "de pasada" por lo que puedo afirmar que no lo conozco, en Olite si estuve más tiempo, incluso hicimos noche allí, el palacio es una maravilla.
    No pienso perderme Calahorra. Saludos

    ResponderEliminar
  4. Un reportaje de los que te ponen los dientes largos. Hace demasiado tiempo que estuve por allí y recuerdo poco. Quizás por eso me ha gustado más.

    ResponderEliminar
  5. Habrá que ir Carmen el recorrido es estupendo. La capilla y la cúpula de Santa Ana son preciosas. Buenas tomas has sacado desde arriba.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Aunque conozco Olite y Tudela, hace ya bastante tiempo. Me apetecería volver por allí y aprovechar para visitar Artajona.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  7. Otro precioso recorrido Carmen, no conozco nada de esa zona, pero tu metes en ganas de conocerlo a culaquiera, algun dia cuando deje la montaña y tenga algo de tiempo, revisare tus rutas para conocer algo mas de nuestra tierra.
    Un Anbrazo .

    ResponderEliminar

Nos gustaría saber tu opinión sobre esto que has leído, es muy importante para nosotros.