30/6/14

Chaves y Bragança, entre fortalezas (Portugal)

Chaves es una ciudad de origen romano. Su excelente posición sobre el valle del río Tâmega hizo que se convirtiera en un punto fronterizo clave, lo que se reflejó en su propio nombre: Chaves es llaves en castellano.

Es también estación termal desde tiempos de la dominación romana. Las aguas termales surgen muy cerca del centro urbano, a una temperatura de 75 grados. Son aguas beneficiosas para la salud, capaces de tratar diferentes trastornos. Su balneario es muy visitado por todo tipo de personas y es principalmente en lo que se basa el turismo de esta ciudad.

¿Qué podemos ver en Chaves?

El Puente romano o de Trajano, construido entre los siglos I y II d. C. Durante años sufrió diversas modificaciones. Actualmente cuenta con doce arcadas.
El castillo medieval, del que hoy es día se conserva la torre del Homenaje y restos de murallas. Fue levantado sobre un castro y una fortificación romana posterior. Desde sus jardines y murallas se divisa una hermosa vista de la Veiga del Tâmega y las montañas. En su interior hay un Museo Militar.

En el barrio del Castillo, se encuentra la Praça de Camões, en ella se encuentra la Igreja de Santa Maria Maior de orígen románico, reconstruida en el siglo XVI en estilo renacentista. También la Igreja da Misericórdia, del siglo XVII de estilo barroco, su portada tiene arcos de medio punto sustentados por ocho columnas salomónicas.
El Palacio de los Duques de Bragança, que desde 1.978 alberga el Museo de la región flaviense: museo histórico y arqueológico.

El Ayuntamiento, pazo edificado a mediados del siglo XIX y vendido por su propietario en 1861 al Ayuntamiento. Junto a esta plaza y con bonitos edificios está la Praça da República.
La fortificación de São Francisco edificada entre 1658 y 1662 con piedra de granito para proteger la ciudad . El recinto fue construido en forma de estrella de cuatro puntas siguiendo el sistema Vauban. En su interior hay un bonito hotel de 4 estrellas.
Fortificación de São Neutel construida dos años después de la terminación de la anterior. En su interior está la capilla de Nuestra Senhora das Brotas

   Bragança   

Se encuentra a 700 metros de altitud y en su parte alta se encuentra la Ciudadela, rodeada de un perímetro amurallado de 660 metros de longitud, en cuyo centro se halla el Castillo. Las murallas que vemos hoy en día datan del siglo XV, ya que fueron construidas durante el reinado de Afonso V. Tiene 15 torreones, dos puertas y dos postigos. La fortaleza fue edificada en 1187 por Sancho I de Castilla.

Destaca la Torre del homenaje, de 33 metros de altura y flanqueada por atalayas y torretas. En su interior está el Museo. Puedes pasear por sus murallas y subir hasta la terraza superior desde donde hay una bella panorámica de la ciudad vieja, de la nueva y de los montes que la rodean. A un lado está la torre da Princesa, realizada con fines militares. Cuenta la leyenda que una princesa estuvo aquí prisionera, de ahí su nombre. En el patio interior del castillo hay un pequeño bar.

Saliendo de la fortaleza pero todavía en el interior de la muralla visitamos la bonita Igreja de Santa María, de origen románico remodelado en el siglo XVIII. Destaca su fachada porticada con dos columnas salomónicas, no dejes de visitar el interior para admirar su techo policromado. 
Junto a ella está el Domus Municipalis, que es el consistorio mas antiguo de Portugal. Curiosa construcción pentagonal del siglo XII, en el interior hay una gran sala con arcos de medio punto donde se reunían los homens bons (hombres buenos), y bajo el suelo, un antiguo aljibe.
Bajamos a la parte mas nueva de la ciudad y a medio camino encontramos Igreja de São Vicente, románica reconstruida en el XVII. Y de allí llegamos a la plaza Praça da Sé en donde vemos la curiosa catedral del siglo XVI, en la que destaca su portal renacentista con elementos barrocos. Y en el centro de la plaza una picota convertida en crucero barroco. 
Esta fue nuestra visita por estos dos bonitos pueblos del norte de Portugal, subo un plano de situación.
¿Has estado en alguno de ellos? Cuéntame que te parecieron.

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7 comentarios:

  1. Si un país me tiene enamorada es Portugal. No he estado ni en Chaves ni en Bragança, pero me recorrería el país de arriba abajo.

    Un abrazo, Carmen!

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    1. Yo he estado en muchísimos pueblos portugueses y me gusta mucho también. Pero los grandes: Oporto Y Lisboa me desencantaron un poco, tendré que repetir porque todo el mundo está encantado.
      Un besín

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    2. Ostras, pues mira que me gustaron a mí! Pero para gustos los colores, no? =) Un besín, Carmen!

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    3. Ya jeje por eso te lo digo, a todo el mundo les encantan las dos pero yo no acabo de verle el punto... Ya te digo, tendré que repetir ;)

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  2. No conozco ninguno de los dos y me han parecido dos lugares con mucho encanto. La fortificación de São Neutel es muy parecida a una que visitamos en Uruguay, la de Santa Teresa, en el Parque Nacional del mismo nombre (construida por los portugueses, claro, que debían hacer una especie de copiar-pegar).

    Un saludo

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    1. Jajaja que gracia lo de copiar y pegar. Parece ser que es muy habitual el método Vauban entre los portugueses. Voy a echarle un vistazo a la de Uruguay.
      Un saludo

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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