30/6/14

Chaves y Bragança, dos interesantes fortalezas portuguesas

Hoy vamos a hacer una pequeña escapada por el norte de Portugal para conocer dos bonitos pueblos fortaleza: Chaves y Bragança, cargados de historia, bellos monumentos y por supuesto una gastronomía de lo más atrayente a la que nos tiene acostumbrados nuestro país vecino.




Chaves


Comenzamos por Chaves, de origen romano, cuya excelente posición sobre el valle del río Tâmega, hizo que se convirtiera en un punto fronterizo clave. Esto se reflejó en su nombre, ya que Chaves es llaves en castellano.


Chaves es estación termal desde tiempos de la dominación romana y sus aguas termales surgen muy cerca del centro urbano, a una temperatura de 75 grados. Son beneficiosas para la salud, capaces de tratar diferentes trastornos. Puedes ir a su balneario muy visitado por todo tipo de personas, y es principalmente en lo que se basa el turismo de esta ciudad.

¿Qué podemos ver en Chaves?

La ciudad romana de Aquae Flaviae, origen de Chaves, fue un enclave estratégico, ya que en ella confluían tres importantes vías romanas: la de Bracara Augusta, la de Asturica y la de Lamecum. 

Uno de los restos romanos que podemos ver en la actualidad es el Puente de Trajano, que se construyó sobre el río Támega entre los siglos I y II d. C., y durante años sufrió diversas modificaciones.

Sobre una fortificación romana, que a su vez se había levantado sobre un castro, se construyó un imponente Castillo medieval del que hoy en día, por desgracia, tan solo quedan restos de las murallas que lo rodeaban y la robusta la Torre del Homenaje en su interior en la actualidad hay un Museo Militar y puedes recorrer su interior y subir a la parte superior y disfrutar de las magnificas vistas. Desde sus jardines y murallas se divisa una hermosa vista de la Veiga del Tâmega y las montañas. 

Paseamos por el barrio del Castillo, cuyo centro es la Praça de Camões, en la que podemos ver varios edificios interesantes. Uno de ellos es la Igreja de Santa Maria Maior de orígen románico, reconstruida en el siglo XVI en estilo renacentista. En ella destaca el órgano de tubos del siglo XVII, y una figura de Santa María Mayor, una de las esculturas más antiguas del Portugal. 

También se encuentra en la plaza la Igreja da Misericórdia, del siglo XVII de estilo barroco, su fachada es de granito y está decorada con pilastras y ventanas y su interior, destaca el retablo dorado del siglo XVIII y el revestimiento de azulejos del siglo XVIII, con escenas de la biblia. 



Otro de los edificios es el Palacio de los Duques de Bragança, que desde 1978 alberga el Museo de la región flaviense, un museo histórico y arqueológico.

El Ayuntamiento, es un palacio edificado a mediados del siglo XIX y vendido por su propietario en 1861 para albergar las dependencias municipales.


El antiguo convento franciscano de Nuestra Señora del Rosario fue transformado en un fuerte en la época de la Guerra de la Restauración de la Independencia convirtiéndose en la fortificación de São Francisco edificada entre 1658 y 1662 con piedra de granito para proteger la ciudad. El recinto fue construido en forma de estrella de cuatro puntas siguiendo el sistema Vauban y protege la antigua Capilla de San Francisco. Está clasificado como Monumento Nacional por Decreto publicado en el 22 de Marzo de 1938, y en la actualidad en su interior hay un bonito hotel de 4 estrellas.


En Chaves hay otra fortificación, la de São Neutel construida dos años después de la terminación de la anterior también siguiendo el sistema Vauban, pero que no llegó a ser finalizada y se usó como polvorín y prisión. En su interior está la capilla de Nuestra Senhora das Brotas. 
 

Bragança

En esta escapada también conocimos la ciudad de Bragança, situada 700 metros de altitud. En la zona más alta se ubica la Ciudadela, rodeada de un perímetro amurallado de 660 metros de longitud, y en cuyo centro se halla el Castillo. La fortaleza fue edificada en 1187 por Sancho I de Castilla y las murallas que vemos hoy en día datan del siglo XV, ya que fueron construidas durante el reinado de Alfonso V. Tiene 15 torreones, dos puertas y dos postigos.


Destaca la Torre del homenaje, de 33 metros de altura y flanqueada por atalayas y torretas, en cuyo interior hay un Museo Militar. Puedes pasear por sus murallas y subir hasta la terraza superior desde donde hay una bella panorámica de la ciudad vieja de Bragança, de la nueva y de los montes que la rodean. También podemos ver la torre de la Princesa, realizada con fines militares. Cuenta la leyenda que una princesa estuvo aquí prisionera, de ahí su nombre. En el patio interior del castillo hay un pequeño bar.


Saliendo de la fortaleza pero todavía en el interior de la muralla visitamos la bonita Igreja de Santa María, de origen románico remodelado en el siglo XVIII. Destaca su fachada porticada con dos columnas salomónicas, no dejes de visitar el interior para admirar su techo policromado. 



Junto a ella está el Domus Municipalis, que es el consistorio mas antiguo de Portugal. Curiosa construcción pentagonal del siglo XII, en el interior hay una gran sala con arcos de medio punto donde se reunían los homens bons (hombres buenos), y bajo el suelo, un antiguo aljibe.


Bajamos a la parte más nueva de Bragança y a medio camino encontramos Igreja de São Vicente, románica reconstruida en el XVII.

A continuación se encuentra la plaza Praça da Sé, en cuyo centro podemos ver una picota de  1689 convertida en crucero barroco. En ella está la antigua Catedral que fue convento jesuíta del siglo XVI. Tiene un bonito portal renacentista con influencias barrocas.

¿Sabes dónde están Chaves y Bragança?


Y aquí acaba nuestra bonita escapada a estos dos bellos pueblos de nuestro pais vecino Portugal: Chaves y Bragança, dos localidades en las que merece la pena detenerse. ¿Has estado en alguna de ellas? Cuéntame que te parecieron.

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7 comentarios:

  1. Si un país me tiene enamorada es Portugal. No he estado ni en Chaves ni en Bragança, pero me recorrería el país de arriba abajo.

    Un abrazo, Carmen!

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    1. Yo he estado en muchísimos pueblos portugueses y me gusta mucho también. Pero los grandes: Oporto Y Lisboa me desencantaron un poco, tendré que repetir porque todo el mundo está encantado.
      Un besín

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    2. Ostras, pues mira que me gustaron a mí! Pero para gustos los colores, no? =) Un besín, Carmen!

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    3. Ya jeje por eso te lo digo, a todo el mundo les encantan las dos pero yo no acabo de verle el punto... Ya te digo, tendré que repetir ;)

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  2. No conozco ninguno de los dos y me han parecido dos lugares con mucho encanto. La fortificación de São Neutel es muy parecida a una que visitamos en Uruguay, la de Santa Teresa, en el Parque Nacional del mismo nombre (construida por los portugueses, claro, que debían hacer una especie de copiar-pegar).

    Un saludo

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    1. Jajaja que gracia lo de copiar y pegar. Parece ser que es muy habitual el método Vauban entre los portugueses. Voy a echarle un vistazo a la de Uruguay.
      Un saludo

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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