28/5/14

Un paseo por Vannes y su increible muralla

Tras nuestra visita al pintoresco pueblo de Auray nos dirigimos a Vannes, otra de las visitas imprescindibles de Bretaña. Fue una grata sorpresa descubrir su puerto deportivo y su increíble muralla que custodia su catedral, palacetes y casas de entramado de madera.


Esto fue lo que vimos en nuestra visita a Vannes:

  • PUERTA PRISIÓN

Empezamos la visita por la parte exterior de la muralla, lo primero que vimos fue la Puerta Prisión del siglo XIII, su nombre se debe a que fue carcel en el siglo XVIII. Esta puerta fortificada tiene un sistema de doble puente levadizo uno para carruajes y otro para peatones. Frente a esta está la prefectura de 1865.

  • LAS TORRES DE LA MURALLA

En esta zona la vista de la muralla con los jardines es perfecta, con tres torres del siglo XV. La primera es la Torre Joliette, después la torre Poudriére y la más grande, la Torre du Connétable. Aquí hay una parte de la muralla construida en la época galorromana en el siglo III.

  • LA PUERTA POTERNE

Siguiendo el contorno de la muralla vemos otra de las puertas de entrada de la muralla, la puerta Poterne decorada con una virgen con el niño.

  • LOS LAVADEROS

Y junto a la puerta los lavaderos, construidos entre 1817 y 1821 cubiertos con un gran tejado de pizarra y situados en el río Marle. 

  • CASTILLO DE L'HERMINE

A la izquierda  se encuentra un bonito edificio conocido como el castillo de L´Hermine, debe su nombre a que éste se construyó en el año 1785 sobre el antiguo castillo residencia de los duques de Bretaña. 

  • PUERTA CALMONT

Continuando con el contorno y un poquito más adelante está la Puerta Calmont, otra bonita entrada construida en el siglo XIV, defendida por una torre y con dos pasos; uno para carros y otra otro peatones.

  • PUERTA DE SAN VICENTE FERRER

la puerta que viene a continuación es la puerta San Vicente Ferrer, abierta en la muralla a principios del siglo XVII y reconstruida en el XVIII. En lo alto vemos la escultura del santo y bajo esta, el escudo con el armiño (símbolo de Bretaña), coronado por tres torres que representan la ciudad fortificada y dos galgos (que regaló el rey de Francia a la ciudad en 1532).

San Vicente Ferrer, es el patrono de Vannes, 
 nació en Valencia en el 1350
 y murió en Vannes en 1419

  • PLAZA GAMBETTA

Delante de la puerta del santo está la plaza Gambetta, muy animada con restaurantes, terrazas y alguna tienda de souvenirs. Y  cruzando la carretera el bonito puerto en el canal Marle que llega desde el golfo Morbihan. Ahora hay sobre todo veleros, en la antigüedad atracaban muchos barcos mercantes y sinagots, canoas de vela que se usaban para coger ostras salvajes.


  • SUS CASAS

Atravesamos la puerta y nos adentramos intramuros, admiramos las callejuelas medievales y sus bonitas casas con el típico entramado de madera. Destaca una de ellas del siglo XVI, la casa de Vannes y su mujer con dos personajes muy curiosos en granito, un poco más arriba, en madera, San Francisco de Asís. Merece la pena perderse en Vannes porque en cada rincón hay alguna casa que admirar. Nos gustaron mucho las de la plaza Henri-IV.



  • CATEDRAL DE SAN PEDRO

Llegamos a la catedral de San Pedro. La parte más antigua es la torre campanario que es románica del siglo XIII. La fachada es neogótica. El interior es del siglo XV y XVI y alberga la tumba de San Francisco Ferrer.


Saliendo de la catedral, empezamos a oír gaitas y pudimos ver un bonito desfile de bandas y grupos regionales bretones, algunos realmente curiosos y muy diferentes a lo que estamos acostumbrados.

  • AYUNTAMIENTO

La última visita fué al ayuntamiento, extramuros, copia en pequeño del de París. Esta zona es completamente diferente a Vannes en si, parece otra ciudad ya que sus calles son anchas y sus edificios alineados.

  • ¿DÓNDE COMIMOS?

Cenamos en la brasserie Les halles, creo que fué la mejor cena del viaje, no fue barato pero tampoco prohibitivo. Pedimos langostilles (creíamos que estábamos pidiendo langostinos y comprobamos que eran cigalas) unos moules y entrecotte todo a compartir. Tuvieron la delicadeza de traérnoslo todo repartido en dos platos para evitarnos el trabajo de repartir. Todo regado con un vino de Saint Emilion. Todo perfecto.

  • ¿DÓNDE DORMIMOS?

El hotel que reservamos fue el Hotel Manche Ocean, muy majo y perfecto por ubicación y precio, y además tuvimos suerte de aparcar justo delante de la puerta. 

Al día siguiente nos esperaba Concarneau.


¿Has estado alguna vez en Vannes? ¡Cuéntamenlo!

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4 comentarios:

  1. Siempre, siempre, me encantan los lugares que compartes!!! Preciosas imágenes!!

    saludos
    setratadeviajar.blogspot.com

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  2. Preciosa Vannes, la singularidad de sus distintos estilos arquitectonicos, me llama la atencion, aunque no soy un entendido. y eso que contigo voy aprendiendo rapido jajaj.
    Estupendo reportaje Carmen.
    Un Saludo.

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