Viajar sin avión desde España: destinos para una escapada diferente

Viajar no siempre significa coger un avión. A nosotros nos encanta viajar por carretera porque nos permite movernos con libertad y descubrir lugares a nuestro ritmo. En nuestros viajes por Europa hemos comprobado muchas veces que el trayecto también forma parte de la experiencia, y por eso el ferry es una opción que merece la pena tener en cuenta cuando organizamos una escapada.

Desde España tenemos conexiones marítimas que nos permiten llegar a islas, países vecinos e incluso cambiar de continente, con la ventaja de poder llevar nuestro propio coche, más equipaje y, en determinadas rutas, también a nuestra mascota.

Si estás pensando en una escapada diferente, puedes consultar las distintas conexiones, horarios y destinos y reservar tu billete de ferry en Kikoto Ferries, buscando la opción que mejor encaje con tu viaje.


Baleares: una escapada al Mediterráneo

Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera son algunos de los destinos que podemos alcanzar en ferry desde la Península. Hay conexiones desde puertos como Barcelona, Valencia o Dénia, por lo que podemos elegir el punto de salida que mejor nos venga según nuestro lugar de origen.

Una de las ventajas que más valoramos de viajar en ferry es la posibilidad de embarcar el coche. Esto nos da mucha libertad para recorrer las islas, acercarnos a playas menos conocidas, descubrir pueblos y movernos sin depender de horarios.

El viaje comienza de una manera diferente: embarcamos, dejamos atrás la Península y poco a poco empezamos a sentir que estamos de vacaciones.

Es Canar, Ibiza

Marruecos: cambiar de continente en pocas horas

Para una escapada internacional, Marruecos es otra posibilidad muy interesante. Desde diferentes puertos españoles encontramos conexiones hacia destinos como Tánger, Nador o Alhucemas.

Tánger puede ser una buena opción si buscamos un viaje corto, mientras que disponer de más días nos permite plantear una ruta por el norte de Marruecos. Tetuán, Chefchaouen o Asilah son algunos de los lugares que podemos incluir en el recorrido.

Viajar con nuestro propio vehículo ofrece además la posibilidad de organizar la ruta con mayor libertad y conocer varios lugares en un mismo viaje.


Canarias: viajar al ritmo de las islas

Las Canarias también pueden descubrirse sin necesidad de coger un avión. Existen conexiones marítimas desde la Península, entre ellas rutas desde Cádiz y Huelva hacia diferentes islas del archipiélago.

Es una alternativa que requiere más tiempo, pero puede resultar especialmente interesante si disponemos de varios días y queremos llevar nuestro propio vehículo. Así podemos recorrer la isla con calma, acercarnos a diferentes pueblos y descubrir paisajes más allá de las zonas turísticas.

Para un viaje a Canarias, el propio trayecto puede convertirse en una parte más de la experiencia, especialmente si contamos con tiempo suficiente para disfrutar del archipiélago sin prisas.


Irlanda: un auténtico road trip

Si buscamos un viaje algo más aventurero, Irlanda es una opción perfecta para plantear un auténtico recorrido por carretera. Desde Bilbao podemos viajar en ferry hasta Rosslare, en el sureste del país, llevando nuestro propio coche y recorriendo después Irlanda a nuestro ritmo.

Acantilados, castillos, pequeños pueblos costeros y enormes paisajes verdes hacen que la carretera sea parte importante del viaje. Para quienes disfrutamos de los road trips, es una manera diferente de conocer Irlanda y de adaptar el recorrido a nuestros propios intereses.

Es uno de esos viajes en los que el desplazamiento deja de ser simplemente una forma de llegar al destino y se convierte en parte de la aventura.

Howth, Irlanda

Otras conexiones para descubrir destinos diferentes

Además de las rutas hacia las islas y otros países, el ferry conecta la Península con diferentes destinos de Europa y el norte de África. Por eso, antes de pensar que necesitamos coger un avión para nuestra próxima escapada, merece la pena consultar las conexiones disponibles.

Las rutas pueden variar según la época del año, el puerto de salida y el destino, así que conviene comparar las diferentes posibilidades antes de organizar el viaje.

Y es que una de las grandes ventajas de viajar por mar es precisamente la variedad de opciones que tenemos para plantear un viaje diferente, especialmente si queremos llevar nuestro propio vehículo.

Una forma diferente de empezar el viaje

Viajar en ferry no siempre será la opción más rápida, pero sí puede cambiar la manera de plantearnos una escapada. Llevar nuestro coche, disfrutar del trayecto y comenzar a descubrir el destino desde el puerto de llegada son pequeños detalles que hacen que el viaje sea diferente.

A nosotros nos gusta especialmente esa sensación de que las vacaciones empiezan cuando subimos al barco, y no cuando llegamos al destino. Por eso, si estás pensando en viajar sin avión desde España, merece la pena echar un vistazo a las conexiones disponibles y valorar esta alternativa.

Al final, muchas veces lo interesante no es solo llegar al destino, sino disfrutar también del camino. Y el ferry nos ofrece precisamente esa posibilidad: convertir el desplazamiento en una parte más de nuestro viaje.