Carretera de Gran Canaria

Hay destinos que parecen hechos para viajar en pareja y Gran Canaria es uno de ellos. No hace falta que sea una fecha especial para escaparse unos días. Es perfecto para desconectar de la rutina, cambiar el paisaje por el sonido del mar y disfrutar del viaje sin mirar el reloj (ni el móvil).

Lo que más nos gusta de la isla es que permite combinar playas espectaculares con pequeños pueblos, carreteras que atraviesan montañas y miradores desde los que cuesta marcharse. Hay muchas formas de disfrutar de Gran Canaria en pareja: recorrer la costa, descubrir rincones con encanto, contemplar un atardecer inolvidable o regalarse unas horas de bienestar.

Una buena manera de disfrutar al completo del viaje es disfrutar de uno de los hoteles con spa en Gran Canaria. Encontrarás alojamientos perfectos para desconectar después de un día de excursiones. Más adelante te contamos algunos de los más recomendables, pero antes queremos enseñarte esos planes que, para nosotros, convierten la isla en un destino perfecto para una escapada romántica.

Dunas de Maspalomas, Gran Canaria

Perderse por las Dunas de Maspalomas

Aunque es uno de los lugares más visitados de la isla, la Dunas de Maspalomas siguen teniendo algo especial. Nosotros siempre recomendamos acercarse a última hora de la tarde, cuando el calor afloja y el sol empieza a bajar.

Caminar sin prisa entre las dunas, o simplemente sentarse a contemplar el paisaje es uno de esos planes sencillos que terminan convirtiéndose en uno de los mejores recuerdos del viaje. Es un lugar perfecto para olvidarse del tiempo y disfrutar simplemente de la compañía.


Una tarde tranquila en Puerto de Mogán

Si hay un pueblo que invita a bajar el ritmo es Puerto de Mogán. Sus calles llenas de flores, sus pequeños puentes y el puerto deportivo invitan a pasear sin prisas.

Nos encanta recorrerlo sin un itinerario fijo, ver sus pequeñas tiendas y acabar tomando algo frente al mar. Cuando cae la tarde el ambiente es todavía más tranquilo y resulta fácil entender por qué es uno de los rincones favoritos de quienes visitan Gran Canaria.

Roque Nublo

Ver atardecer desde un mirador

No hace falta organizar una gran excursión para disfrutar de uno de los mejores momentos del día. Si te gusta la montaña, el Mirador de Degollada de Becerra ofrece unas vistas espectaculares del Roque Nublo y, en los días despejados, incluso del Teide. Si prefieres la costa, el entorno del Faro de Maspalomas es un lugar perfecto para contemplar cómo el sol se esconde sobre el océano mientras paseas junto a las dunas.


Descubrir el interior de la isla

Muchas personas viajan a Gran Canaria pensando únicamente en sus playas, pero en el interior hay mucho que ver y es una auténtica sorpresa.

La carretera no puede ser más bonita y variada, atraviesa barrancos, bosques de pinos y pequeños pueblos hasta llegar a miradores desde los que las vistas son espectaculares. Si el día está despejado incluso se puede distinguir el Teide en el horizonte. Son esos lugares donde inevitablemente acabas haciendo una parada más larga de la prevista para disfrutar del paisaje.


Regalarse unas horas de bienestar

Después de caminar durante todo el día también apetece hacer un pequeño paréntesis y dedicarse un rato a uno mismo. Gran Canaria cuenta con magníficos hoteles que disponen de completos centros de bienestar, ideales para relajarse en pareja.

Entre los más conocidos se encuentran el Lopesan Costa Meloneras Resort & Spa, famoso por sus amplias piscinas y su completo spa; el Gloria Palace San Agustin Thalasso & Hotel, con uno de los mejores centros de talasoterapia de la isla; o el Hotel Bluesea Marieta & Spa, en Playa del Inglés, es un spa perfecto en el sur de la isla. Un circuito de aguas, un masaje o simplemente unas horas de tranquilidad pueden convertirse en uno de los mejores momentos del viaje.

Las Palmas de Gran Canaria

Pasear por Vegueta y terminar el día en Las Canteras

Merece la pena que le dediques al menos un día a conocer Las Palmas de Gran Canaria. El barrio histórico de Vegueta conserva todo su encanto, con plazas acogedoras, edificios históricos y terrazas donde tomar un refresco y disfrutar del ambiente.

Después, nada mejor que acercarse a la playa de Las Canteras. Cuando anochece, el paseo marítimo se llena de ambiente y resulta un lugar perfecto para terminar el día en uno de sus restaurantes para cenar frente al océano.


Un destino para disfrutar sin prisas

En Gran Canaria parace que el tiempo va más despacio. En poco espacio hay una variedad de paisajes increíble y pasas del mar a la montaña en apenas una hora. Por eso es un destino perfecto para quienes buscan disfrutar de un viaje en pareja tranquilo.

No intentes verlo todo, deja tiempo para sentarte en una terraza, contemplar un atardecer, perderte por algún pueblo y disfrutar de esas cosas que hacen especial un viaje.