Hay lugares en el mapa que no pertenecen del todo a ningún sitio. O, mejor dicho: que pertenecen a todo a la vez. La franja costera entre Oliva y Denia es uno de ellos. Al norte, la provincia de Valencia y la comarca de la Safor. Al sur, Alicante y la Marina Alta. En medio, uno de los tramos de litoral mediterráneo más bonitos y menos masificados de la Costa Blanca.
No hace falta elegir bando. Aquí se mezclan las playas interminables de arena fina con los acantilados abruptos, los naranjos con el olor a mar, los pueblos de interior con los costeros. Todo en pocos kilómetros de carretera.
Dónde alojarse en la zona
La gran ventaja de esta franja es que en apenas media hora de coche puedes moverte de un extremo al otro. Por eso tiene mucho sentido buscar alojamiento bien situado en el corazón de la zona.
Si buscas una base cómoda para explorarlo todo, echa un vistazo a los Alojamientos en Oliva Nova: un resort en primera línea de costa con acceso directo a la playa, piscina tipo laguna, campo de golf de 18 hoyos y una amplia oferta de apartamentos y villas.
Una opción perfectamente ubicada para moverse tanto hacia el norte como hacia el sur sin perder tiempo en carretera.
Oliva, donde las dunas separan los huertos del mar
Al norte de esta franja, Oliva ofrece una estampa que pocas personas esperan encontrar en la costa mediterránea.
Sus largas playas de arena y sus dunas naturales la convierten en un destino ideal para quienes buscan tranquilidad y belleza natural. El viento que llega del mar hace de estas playas un paraíso para el windsurf y el kitesurf, aunque también son perfectas para quien simplemente quiere caminar descalzo al atardecer.
Más allá de la playa, Oliva cuenta con un casco antiguo lleno de encanto, con iglesias históricas y calles estrechas que invitan a pasear sin rumbo fijo.
Denia, ciudad donde la montaña mira al mar
Al sur de la franja, Denia tiene algo especial que no es fácil de explicar hasta que la ves. Su litoral alterna playas de arena con calas rocosas de agua cristalina, y sobre todo ello se eleva el Montgó, vigilando el Mediterráneo desde las alturas.
Para los amantes de la montaña, el Parque Natural del Montgó ofrece rutas de senderismo de todos los niveles. Para los del mar, las calas del Cabo de San Antonio o la espectacular Cova Tallada son parada obligatoria.
Y si hablamos de gastronomía, Denia tiene un argumento de peso: es Ciudad Creativa de la Gastronomía por la UNESCO, con la gamba roja como gran estandarte.
El Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva
Entre ambas poblaciones, y casi sin que te des cuenta, aparece uno de los espacios naturales más sorprendentes del Mediterráneo español.
El Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva es una zona húmeda rodeada de sierras y ríos, con una biodiversidad que enamora desde el primer vistazo. Sus láminas de agua albergan nenúfares, lirios amarillos y juncos, creando el entorno perfecto para una fauna excepcional: galápagos, culebras de agua y, sobre todo, aves.
Garzas, cigüeñuelas, fochas y zampullines conviven con campos de arroz cultivados desde época musulmana, con variedades tradicionales como el arroz bomba. Un paisaje que sorprende precisamente porque no te lo esperas.
Tres pueblos para perderse por el interior
La zona interior esconde algunos de los rincones más auténticos de la Comunidad Valenciana. Pego es quizás el más especial: conserva un trazado urbano con reminiscencias musulmanas, calles irregulares que llevan al visitante entre casas blancas, y en su centro se alza la Iglesia de la Asunción, construida sobre una antigua mezquita. Es además la puerta de entrada al Parque Natural.
Jávea (Xàbia), al sur del Montgó, es otro mundo: un mosaico de tres ambientes, el casco antiguo de piedra tosca, el barrio marinero del Puerto y la animada franja de arena del Arenal. Sus aguas protegidas por los cabos de Sant Antoni y la Nao ofrecen algunas de las calas más claras de toda la Costa Blanca.
Y para quienes buscan algo más tranquilo y auténtico, Gata de Gorgos sorprende: conocido por su artesanía en mimbre y esparto, es un lugar donde las tiendas exponen sus piezas como si fueran galerías de arte popular. Un alto en el camino que vale mucho la pena.
Porque aquí, entre dos provincias, no hay que elegir. Hay que quedarse el tiempo suficiente para disfrutarlo todo.
0 Comentarios
Protección de datos: Según la nueva ley RGPD tenemos que informarte del uso que daremos a los datos personales que proporcionas. Tu e-mail será usado para enviarte las respuestas al comentario, en caso de que marques la casilla. El resto de datos (IP, país, navegador...) que recopila Blogger solo serán usados para las estadísticas internas de Blogger. Tus datos en ningún caso serán publicados ni cedidos a terceros.
Añadiendo tu comentario estás aceptando estos términos.