Viajar de mochilero es una de esas formas de viajar que siempre nos ha parecido atractiva, aunque durante mucho tiempo la veíamos como algo reservado a personas muy aventureras o con mucha experiencia.

Nosotros no somos mochileros ni hacemos viajes extremos, pero con los años hemos descubierto que viajar de mochilero también puede ser una manera sencilla, y estupenda para conocer un destino, sin prisas y sin complicaciones.

En este artículo te contamos cómo empezar, qué tener en cuenta y por qué no hace falta ser un experto para vivir un viaje diferente.

Viajar de mochilero: cómo vivir la experiencia sin ser aventureros

Viajar de mochilero por primera vez sin miedo

Cuando te planteas viajar de mochilero por primera vez, es normal que aparezcan dudas. A nosotros también nos pasó. La idea de ir con la mochila a cuestas suena muy bien, pero surgen preguntas sobre la seguridad, la organización o incluso sobre si este tipo de viaje encaja contigo.

Una buena forma de romper ese primer miedo es no hacerlo completamente solo. Viajar en grupo con desconocidos puede ser una manera muy natural de estrenarse, ya que permite disfrutar del espíritu mochilero con rutas pensadas, acompañamiento y un ambiente cercano en el que es fácil sentirse cómodo desde el primer día.


Elegir bien el destino cuando no eres mochilero

Uno de los mayores errores al viajar de mochilero es empezar por un destino demasiado complicado. No hace falta irse lejos ni buscar lugares exóticos para vivir una experiencia intensa.

Lo ideal es escoger un destino donde moverse sea sencillo, con transporte público accesible, alojamientos variados y rutas claras para descubrir la zona. Así, viajar de mochilero se convierte en algo disfrutable desde el primer momento y no en una fuente constante de estrés.

Viajar de mochilero

Preparar la mochila sin cargarla de más

La mochila es una parte fundamental del viaje y aprender a prepararla bien cambia por completo la experiencia. Con el tiempo hemos aprendido que llevar pocas cosas, pero bien pensadas, es clave.

Viajar de mochilero no significa ir cargados hasta arriba, sino todo lo contrario. Ropa cómoda, calzado adecuado y lo justo para el día a día hacen que moverse sea mucho más fácil y que el viaje resulte más ligero, tanto física como mentalmente.


Viajar de mochilero cuidando el presupuesto 

Una de las razones por las que mucha gente se anima a viajar de mochilero es el presupuesto, pero no se trata solo de gastar menos, sino de gastar mejor. Dormir en alojamientos sencillos, adaptarse al transporte local y organizar un poco las comidas ayuda a mantener los gastos bajo control sin renunciar a disfrutar del destino.

Además, este tipo de viaje nos enseña a valorar más las experiencias que los lujos y a disfrutar de planes sencillos que suelen convertirse en los mejores recuerdos.

Viajar de mochilero

Seguridad y sentido común en ruta

Viajar de mochilero no es sinónimo de viajar sin cuidado. Informarse antes sobre el destino, moverse por zonas recomendadas y ser discretos con los objetos de valor ayuda a viajar con más tranquilidad. También es importante llevar la documentación organizada y confiar en la gente que vamos conociendo, pero siempre con un punto de prudencia. Al final, se trata de aplicar el mismo sentido común que usaríamos en cualquier otro viaje.


Dormir, moverse y conocer gente viajando de mochilero

Una de las cosas que más nos gusta es todo lo que ocurre durante el camino. Dormir en alojamientos compartidos, moverse sin prisas y estar abiertos a conversar hace que conocer gente sea algo natural. Compartir experiencias, recomendaciones o incluso parte de la ruta con otros viajeros enriquece muchísimo el viaje y te permite ver el destino desde una perspectiva mucho más cercana.

Viajar de mochilero no es solo para mochileros ni para personas que buscan aventuras extremas. Es una forma distinta de viajar, más flexible, que cualquiera puede adaptar a su manera de moverse por el mundo.

Si nosotros, hemos descubierto que viajar de mochilero puede ser una experiencia increíble, tú también puedes hacerlo. Solo hace falta animarse, empezar poco a poco y dejarse sorprender por el camino.