Monasterio de Alcobaça, Patrimonio de la Humanidad

Hoy nos vamos al vecino país de Portugal, para visitar una de sus joyas más preciadas: el Monasterio de Santa María de Alcobaça, nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1989 y una de las siete maravillas del país en 2007.

Monasterio de Alcobaça, patrimonio de la humanidad

El primer rey de Portugal, D. Afonso Henriques, le hizo una ofrenda a San Bernardo tras recuperar Santarem frente a los moros, por lo que mandó construir el Monasterio de Santa María de Alcobaça.

Esta gran obra comenzó en el 1178, siguiendo el modelo de la abadía de Claraval (abbaye de Clairvaux), casa madre del císter en Francia. Las obras fueron interrumpidas por ataques desde el Al-Andalus, a pesar de ello, se retomaron y acabó convirtiéndose en un foco cultural y religioso de primer orden del císter.
Gracias a las donaciones recibidas durante varios reinados, los monjes se fueron haciendo con los Cotos de Alcobaça, en cuyos territorios fundaron una escuela de agricultura. El monasterio adquirió su máximo esplendor en el siglo XVII y a partir de ahí comenzó su declive.

Le afectaron gravemente el terremoto de 1755, las inundaciones de 1772, la invasión francesa en 1810, y la desamortización y extinción de las órdenes religiosas en 1834, cuando Alcobaça quedó abandonado pasando a ser  vendido por lotes a diferentes instituciones.

Por suerte a partir de 1928 el estado portugués inició una gran obra de reunificación y restauración del monasterio de Alcobaça que finalizó en el 2002.

La iglesia se construyó antes que el monasterio, y a pesar de la austeridad que predomina en el interior de ambos, podemos ver detalles con una belleza artística única, como las tumbas del rey Pedro y su esposa Inês, de las que luego te hablaré y que aunque sólo fuera por ver esto, merecería la pena acercarse al monasterio.

¿Dónde está el Monasterio de Alcobaça?

La ubicación del Monasterio es la que le da nombre, ya que se encuentra en la está ubicado en el punto de unión de dos ríos, el Río Alcoa y el Río Baça en la población de Alcobaça en Portugal, a 109 km al norte de Lisboa.

Ya que el rey Afonso Henriques mandó construir el monasterio siguiendo las pautas de Bernard de Clairvaux, el Monasterio de Alcobaça tiene muchas similitudes con otros monasterios góticos franceses.

La Iglesia

La fachada de la iglesia es una remodelación barroca de 1725, se encuentra tras una escalinata, y a los lados de la portada gótica con arquivoltas, se encuentran las estatuas de San Bernardo y San Benito. Encima se encuentra el rosetón del templo original y dos ventanas de arco de medio punto enmarcadas en arcos conopiales. Rematando el conjunto, la imagen de Nuestra Señora de la Asunción flanqueada por dos torres-campanario.

Iglesia del Monasterio de Alcobaça

Iglesia del Monasterio de Alcobaça

Lateral de la iglesia del Monasterio de Alcobaça

La iglesia fue la primera construcción portuguesa que adoptó el estilo gótico inspirándose, como ya te he comentado, en la abadía cisterciense francesa de Clairvaux.

Es además la más grande de Portugal, mide 23 metros de ancho por 106 de largo, aunque este no era el aspecto original, ya que este gran espacio estaba dividido adaptándose a las necesidades litúrgicas en la zona del coro de monjes, la zona de los conversos y la zona para el pueblo a los pies.

Tiene planta de cruz latina de tres naves y transepto también de tres naves. El ábside tiene una girola a alrededor de la cual podemos ver  nueve capillas radiales adornadas con tallas de madera policromada de los siglos XVII y XVIII. La cubierta es de crucería con nervios apoyados sobre ménsulas.

Interior de la iglesia del Monasterio de Alcobaça

Altar de la iglesia del Monasterio de Alcobaça





Tumbas de Don Pedro y Doña Inês 

En el crucero se encuentran las joyas del Monasterio de Alcobaça, las tumbas de Don Pedro y Doña Inês del siglo XIV. Son de estilo gótico flamígero, están realizadas en piedra caliza blanda y tienen tras de sí una triste historia de amor.

El infante Pedro, casado con Doña Constança Manuel, tenía encuentros con Inês de Castro, dama de compañía de su esposa. Tras la muerte de Dª Constança en 1345, D. Pedro se casó en secreto con Inês, y tuvieron tres hijos, enfrentando este amor a los deseos de su padre, el rey D. Afonso IV. 
D. Afonso IV, ordenó asesinar a Inês de Castro en enero de 1355 Y Pedro, lideró una rebelión contra su padre,, matando a los asesinos de su amada tras subir al trono en 1357, (por ello le añadieron "el Cruel" a su nombre).
D. Pedro la coronó como reina de Portugal y exigió juramento a la nobleza, convirtiéndola en la primera y única reina coronada tras su muerte. En 1361 trasladó su cuerpo desde Coimbra hasta el Real Monasterio de Alcobaça, donde mandó hacer estos dos magníficos sepulcros para poder descansar allí para siempre junto a su amada, cosa que sucedió cinco años después.

La Tumba de Inés de Castro

El sarcófago de Doña Inés de Castro está apoyado en seis figuras antropomorfas y cuentan que tres de ellas tienen las caras de sus asesinos. Su figura yacente está coronada y se encuentra rodeada por seis ángeles. Bajo ella un hermoso friso con los escudos de Portugal y de la familia Castro. Y en los laterales escenas de la vida de Cristo, como la crucifixión o el Juicio Final.

Tumba de Doña Inés de Castro-Alcobaça

Tumba de Don Pedro

El sarcófago de Pedro I se encuentra elevado del suelo sobre seis leones y sobre él la figura yacente de Don Pedro sujetando la espada con la mano izquierda, con un perro a sus pies y rodeado por seis ángeles. A los lados del sarcófago, abundantes decoraciones con escenas de la vida de San Bartolomé, Santo protector del rey. Y destaca un bello rosetón que representa la Rueda de la Vida que relata su historia de amor. En el friso aparecen los escudos de Portugal.

Tumba de Don Pedro, Alcobaça

Panteón Real

Además de estos sepulcros, en el Monasterio de Alcobaça hay más repartidos por diferentes dependencias. En el Panteón Real, que fue inaugurado en 1786 durante la visita de la reina María I. se encuentran los restos de: Doña Urraca de Castilla, esposa de Alfonso II de Portugal. Doña Beatriz de Castilla, esposa de Alfonso III de Portugal. Los infantes Fernando y Vicente, hijos de Alfonso III. Y La infanta Sancha, hija del rey Alfonso III de Portugal.

En la capilla de San Bernardo están enterrados los reyes Alfonso II y Alfonso III y en el claustro del Silencio Juan Alfonso, hijo bastardo del rey Alfonso II de Portugal.


Sacristía Nueva

También puedes ver la Sacristia Nueva a la que se llega desde una de las capillas del ábside. Construida durante el reinado de D. Manuel I, a principios del siglo XVI. Tras el terremoto de 1755 solo quedaron en pie la cubierta de bóveda estrellada, y dos portadas manuelinas, la de la sacristía y la de la Capela do Senhor dos Passos.
En su interior de 1770, destaca la cubierta de medio cañón rebajado decorada con estucos y con la Apoteosis de San Bernardo.

sacristía nueva de Alcobaça

Capilla Relicario

La Capilla Relicario, se levantó en 1672, tiene planta octogonal cubierta con una cúpula de piedra de casetones policromados con linterna y un retablo poligonal de talla dorada. 

Claustro del Silencio

Aunque el monasterio cuenta con cinco claustros, tan solo se puede visitar el del Silencio, que debe su nombre al voto de silencio impuesto a los monjes.
Se finalizó en 1311, durante el reinado del rey Dinis I (Dionisio). Sus galerías de bóvedas de crucería ojival nos dejan ver el jardín central a través de arcos con rosetones en sus tímpanos y que se encuentran divididos en dos o tres vanos mediante columnillas geminadas. En el siglo XVI se añadió el sobreclaustro renacentista.
El claustro distribuye diferentes estancias monacales como por ejemplo la sala capitular, el refectorio, la sala de los monjes o la cocina.

Claustro del Silencio del Monasterio de Alcobaça

Claustro del Silencio del Monasterio de Alcobaça

Claustro del Silencio del Monasterio de Alcobaça

Detalle de gárgola del Monasterio de Alcobaça

En la galería occidental se encuentra la Sala de los Reyes, del siglo XVIII. Está decorada con las estatuas, hechas por los monjes, de los reyes portugueses y un mosaico de azulejos con la historia de la fundación del monasterio.

Sala e los Reyes del Monasterio de Alcobaça

La cocina tiene una inmensa chimenea de 18 metros de altura para cocinar a los más de 900 monjes que allí llegaron a vivir. También tiene grandes mesas para preparar los alimentos y una canalización que recibe el agua del río Alcoa.

Chimenea del Monasterio de Alcobaça

Cocina del Monasterio de Alcobaça

El Refectorio, es una gran sala cubierta con bóveda ojival. En una de sus paredes se puede ver una bella escalera en el interior del muro, que conduce al púlpito del lector.

Refectorio del Monasterio de Alcobaça

Púlpito del refectorio del Monasterio de Alcobaça

Frente al refectorio se encuentra el lavabo, típico de los monasterios del císter. Tiene planta hexagonal con cubierta de crucería nervada, en cuya clave se puede ver el escudo real. En el centro se encuentra el lavabo de mármol, también de planta hexagonal, tallado con bellos relieves renacentistas.

Lavabo del claustro del Monasterio de Alcobaça

Lavabo del claustro del Monasterio de Alcobaça

Vimos la Sala Capitular, a la que se accede con un triple arco de arquivoltas de medio punto. Tres naves de tres tramos con bóvedas nervadas apoyadas sobre pilares fasciculados y sobre ménsulas. 
También el Scriptorium tiene tres naves y seis tramos, cubiertos de bóveda de crucería y arcos de medio punto. También vimos la sala de los monjes.

Sala Capitular del Monasterio de Alcobaça

Sala de los Monjes del Monasterio de Alcobaça

En el piso superior se encuentra el dormitorio de 65 metros de longitud y que ocupa toda la planta de tres naves divididas en trece tramos. Cuenta con bóvedas de crucería de gruesos nervios de medio punto y arcos fajones y formeros apuntados apoyados sobre pilares de planta circular y en ménsulas de las paredes. A fondo hay una ventana por la que se ve la iglesia, allí había unas escaleras por las que los monjes accedían directamente al oficio.

Dormitorio de los monjes del Monasterio de Alcobaça

Dormitorio del Monasterio de Alcobaça

Desde las ventanas del dormitorio podemos ver el Claustro do Cardeal, que recibe ese nombre en homenaje al cardenal D. Henrique.

Claustro del Cardenal, Monasterio de Alcobaça

Y hasta aquí, todo lo que vimos del monasterio de Santa María de Alcobaça, nos encantaron los sepulcros de los reyes y nos conmovió su triste historia de amor. Este es uno de los que componen junto con el del Cristo de Tomar y el de Batalha, la Rota dos Mosteiros portugueses Património da Humanidadeque te recomiendo que visites.


Horario de Alcobaça 

De octubre a marzo: de 9 a 18 (última entrada 17:30)
De abril a septiembre de 9 a 19 (última entrada 18:30) 

Precios

Billete individual - 6 €
Si tienes pensado visitar los tres monasterios de la red, hay un Billete Patrimonio Mundial: Alcobaça + Tomar + Batalha - 15 € (válido por 7 días)

¿Dónde dormir?

Nosotros durante nuestro viaje al centro de Portugal, dormimos en varios destinos diferentes como por ejemplo en Nazaré, el Hotel Magic, estupendo muy céntrico que te recomiendo por su relación calidad precio y por la amabilidad del servicio. 
También dormimos en Óbidos, en el Hotel Rhaina Isabel que NO TE RECOMIENDO, una verdadera vergüenza, la puerta de la habitación rota, la ducha llena de humedad, muy sucio, viejo, ruidoso y encima caro.

¿Qué ver cerca de Alcobaça?

Como ya te he comentado, se encuentran muy cerca los monasterios de Santa María de la Victoria de Batalha y el del Cristo de Tomar, te recomiendo que visites los tres. Muy cerca está el pueblo marinero de Nazaré y la ciudad amurallada Óbidos, ambos imprescindibles, también Lisboa y Coimbra que no te puedes perder.

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5 Comentarios

  1. ¡Me ha encantado este post! No tenía ni idea de la existencia de este monasterio y me parece una maravilla, y qué decir de los sepulcros de los amantes perseguidos, qué triste la historia de Inés y qué terrible era la Historia y las intrigas palaciegas de aquella época :( desde ya me lo apunto para la próxima vez que visite Portugal, que al ritmo que voy será pronto (este año ya he estado 2 veces) un abrazo

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    1. Gracias!! Pues si puedes ir (ya sabes, no hay dos sin tres) y tienes tiempo, hazte un triplete junto con el Monasterio de Batalha y el Convento del Cristo de Tomar están muy cerca entre si, y merecen la pena.

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  2. La verdad es que es un lugar precioso. Nosotros somos super enamorados del císter, de manera que siempre que hay algún monasterio de esta orden lo intentamos visitar. Pero es que además en el de alcobaça están estas magníficas tumbas, que tan bién te han quedado en las fotos.

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    1. A nosotros también nos gusta mucho el císter Jordi. En cuanto a las tumbas, imposible no fotografiarlas bien, son tan maravillosas, que por mal que lo hagas, salen perfectas. Un abrazo

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  3. El post nos ha llamado la atención porque nos gusta visitar claustros (nos parece súper relajante el ambiente que siempre hay en ellos) y ya habíamos oído anteriormente que este monasterio tenía cinco! 😵
    Lo que no sabíamos era la historia de Doña Inés de Castro. ¡Qué siniestro que su sarcófago esté apoyado en figuras con las caras de sus asesinos!

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