29/5/15

Disfruta en Toulouse, la ciudad de los ladrillos.

Toulouse tiene un valioso patrimonio histórico y artístico que combina sus tranquilas callejuelas y torres medievales, con una bulliciosa zona comercial repleta de espacios de ocio. Sin duda, un lugar perfecto para vivir. La definen como la ciudad rosa por el color de los ladrillos que predomina en sus construcciones. 


Es una ciudad joven, llena de vida, con una universidad con más de 100.000 alumnos. Y muy conocida en todo el mundo por su industria aérea, ya que es sede de la compañía Airbus. Además puedes ir a todas partes en bici, porque no tiene casi desniveles.
Cualquier guía que encuentres te definirá Toulouse como la ciudad rosa. Este color predomina en los ladrillos que durante los siglos y desde la época romana, se han usado para sus construcciones. Al no haber canteras de piedra en las cercanías, se utilizó el ladrillo o "brique foraine", convirtiéndolo en seña de identidad de la ciudad. Su color varía con la luz, pasando por tonalidades rojizas, anaranjadas y rosadas.
Para que puedas hacer un seguimiento de los lugares que te voy mostrando de manera más cómoda, he dividido el mapa de la ciudad en cuatro zonas.

ZONA-1 (mapa al final)

Mercado de Saint Cyprien

Nuestra visita comienza por el lado oeste del río. Comenzamos pasando por el mercado cubierto de Saint Cyprien, en que compraríamos algunos productos franceses al día siguiente, y por la estación de metro del mismo nombre.

Iglesia de San Nicolás

Después se encuentra la Iglesia de San Nicolás, restaurada a partir de 1300 en estilo gótico meridional y con una bonita torre octogonal.



Hôtel-Dieu

Justo antes de llegar al río, el imponente Hôtel-Dieu, antiguo hospital que en el siglo XII acogía a pobres, huérfanos y peregrinos del camino de Santiago. Hoy en día alberga la sede de hospitales, investigación de enfermedades de la piel y el Instituto Europeo de Telemedicina entre otros.


Château d’eau

Frente a este, el Château d’eau, depósito de agua que se edificó en 1822 para distribuir el agua del río a las fuentes de la ciudad. en el interior había una exposición de fotografía.


Pont Neuf 

En frente, el Pont Neuf (puente Nuevo), cuya característica más llamativa son sus pilares, con forma de pico en la base y aperturas entre los arcos, diseñados para soportar las fuertes crecidas del Garona. Si miramos al Hôtel-Dieu por la fachada que da al río, podemos ver un trozo del Pont de la Daurade, uno de los puentes que no pudo resistir la fuerza del agua. Desde el puente nuevo se contempla una bella panorámica del río, con sus orillas acondicionadas para pasear. Es centro de reunión  para los más jóvenes. Aquí se hace el famoso festival de música del Río Loco.




Bellas Artes

Una vez atravesado el río y ya en el otro lado, nos dirigimos a mano izquierda y paseamos por la Quai de la Daurade, situada en el margen derecho. A nuestro paso vemos la Escuela de Bellas Artes, en la que destaca su bonita fachada de piedra con esculturas alegoría a las artes: pintura, escultura y arquitectura.


Basílica de la Daurade 

Y a continuación la Basílica de la Daurade del siglo XVIII, por un lado hay una elegante fachada clásica y por el otro se encuentra escondida tras unos edificios que parecen viviendas. En su interior destaca un mosaico hecho con pan de oro y la Virgen Negra, muy venerada por los habitantes de la ciudad y a la que le cambian de ropa según el periodo litúrgico.



Saint Pierre des Cuisines

Muy cerquita se encuentra la iglesia de Saint Pierre des Cuisines, que hoy en día es un auditorio de música y danza. 


Saint Pierre des Chartreux

Un poquito más allá la iglesia de Saint Pierre des Chartreux, antiguo monasterio del que se conserva la iglesia con un maravilloso conjunto de pinturas y esculturas barrocas y neoclásicas.


Canal de Brienne, espacio EDF Bazacle

Regresamos al río, a la zona de los muelles y un poquito más adelante hay que observar con detenimiento, porque se encuentra la entrada de agua del canal de Brienne que une el canal de Midi con el Garona. Este canal, con plátanos centenarios está declarado patrimonio mundial, en él podemos ver y la esclusa de Saint-Pierre. Llegamos ahora la espacio EDF Bazacle, central hidroeléctrica en activo, que tiene interesantes exposiciones con las que los niños (y muchos grandes) disfrutan, con manivelas, botones y palancas que activar. En la parte de atrás, hay una terraza perfecto mirador del Garona y una escalera de peces. La entrada es gratuita.


Saint Joseph de la Grave

Desde la terraza, al otro lado del río, en el barrio donde se encuentra nuestro hotel, admiramos el imponente edificio de Saint Joseph de la Grave, construido en el siglo XII para acoger apestados. Su nombre se debe al banco de grava depositada por el Garona en donde fue construido. La capilla de la Iglesia tiene una gran cúpula de 67 metros y fue construida en 1768. En el XVII se convirtió en hospital general y en él, en el año 1890 nació Carlos Gardel. Los aviones sobrevuelan su cúpula muy a menudo.


Esta es la zona que acabamos de recorrer:


ZONA-2 (mapa al final)

Hotel de Assézat

El recorrido que iniciamos ahora comienza en la animada rue de Metz y visitando el Hotel de Assézat de 1557, en donde se encuentra la fundación Bemberg. Para admirar su grandeza, hay que pasar por la portada principal y asomarse al precioso patio interior. El dueño del palacio fue Pierre d’Assézat, que se hizo rico por comerciar y elaborar el pastel.
El pastel es un tinte natural de tono azul que se extrae de la Isatis tinctoria, una planta con flores amarillas cuyas cualidades se descubrieron en Midi-Pyrinées. Las hojas se machacan y se forman bolas llamadas cocagnes, por ello se conoce esta zona como Pays de Cocagne. La llegada del índigo desde América, que daba más tonalidades de azul, acabó con el negocio y ya sólo existe un taller en todo el mundo, en el pueblo de Lectoure, a pocos kilómetros de la ciudad.


En esta zona con muchas callejas que se entrecruzan y pequeñas plazas nos encontraremos maravillosas mansiones como El Ostal d’Occitània, entre gótica y renacentista.

El museo del Compagnonnage: una bonita casa con entramado de madera del siglo XVI que alberga un museo de los gremios a través de obras y objetos.


El museo del viejo Toulouse: situado en un palacete renacentista, con una colección de documentos, pinturas y objetos populares que recuerda el pasado de la ciudad.


Está por aquí la calle Saint-Rome, que es el eje norte-sur de la ciudad romana Cardo. Hay en ella bellas mansiones de ladrillo como el palacete Serta, que nos recuerda como fueron las casas antes del devastador incendio de 1463. También puedes pasar por la plaza Salengro y tomarte algo en una de sus animadas terrazas.




Y el Hôtel de Bernuy, palacete con una alta torre típica tolosana de Jean de Bernuy, comerciante español del pastel. Desde principios del siglo XIX, acoge el Colegio Pierre de Fermat.

Convento de los Jacobinos

Y llegamos a lo que para mí fue la mayor sorpresa en la visita de la ciudad; el convento de los Jacobinos, antiguo monasterio de dominicos edificado a partir de 1229 y que constituye una joya del arte gótico Languedoc.
En el impresionante exterior destaca el campanario construido en 1275, torre octogonal de 45 metros de altura y que rivaliza con la de Saint Sernin en belleza. El interior te sorprende por su luminosidad proporcionado por las hermosas vidrieras y por sus volúmenes. La iglesia sorprende sobre todo por la columna de la cabecera, que a una altura de 28 metros, termina en 22 nervaduras. Es conocida como La Palmera de los Jacobinos. Es de agradecer, un gran espejo situado bajo ella, que nos permite admirarla en su plenitud sin rompernos el cuello, además la colección de fotos está garantizada. Bajo el altar, que curiosamente se encuentra a un lado, están las reliquias de Santo Tomás de Aquino (1225-1274).
La entrada de la iglesia es gratuita, pero para entrar al claustro se pagan 4 euros, yo creo que merece la pena.




En el claustro puedes ver los decorados animales y vegetales de los capiteles de sus columnas de mármol, la maravillosa sala capitular y la capilla de San Antolín ricamente decorada con frescos. En el refectorio había una exposición de fotografía y no pudimos entrar a verlo.



Esta es la zona que acabamos de recorrer:


Transportes

La ciudad es bastante grande, pero tiene Metro y una línea de mini autobuses eléctricos gratuitos estupenda, aunque a nosotros que nos encanta caminar, no nos hizo falta utilizarlos en los dos días que allí estuvimos.

¿Dónde dormimos?

Escogimos para dormir: el Adagio Access Toulouse Saint Cyprien, un aparthotel que nos encantó, con parking propio y perfectamente equipado, situado al otro lado del río y a unos 20 minutos del centro.

Queda mucho más por ver de esta hermosa ciudad: la catedral, la plaza del Capitole, el canal du Midi... Pincha el enlace si quieres verlo.

FUENTE: www.turismo-toulouse.es

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14 comentarios:

  1. Una ciudad que nos gustó tanto como nos sorprendió. Su centro histórico está maravillosamente conservado.
    Preciosas fotos.

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    1. Es cierto, está maravilloso su estado, un saludo y gracias !

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  2. Hello Carmen,
    What a great images of this wonderful city. Great to see the old and cozy places.
    Nice the special buildings and churches. Wonderful.
    Shot 27 is very well done with a beautiful symmetry.

    Many greetings,
    Marco

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  3. Dentro de dos semanas pienso visitar Toulouse, así que estoy tomando buena nota de tus recorridos. Ya te contaré.
    Besos

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    1. Pues el viernes sube la segunda parte, pero si quieres que te lo avance por correo no tienes más que pedírmelo! Un beso

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  4. Tan solo estuve unas horas de paso y las aproveché para visitar el museo de Toulouse-Lautrec, ahora he podido viajar contigo con tus estupendo reportaje.
    Besos.

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    1. No Pili, te estás confundiendo, el museo de Tolouse Lautrec se encuentra en la ciudad de Albi. Un abrazo.

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  5. Nos encantó Toulouse. Igualmente nos sorprendió el convento de los jacobinos, sobre todo su interior y pudimos disfrutar de ese ambiente universitario, que se palpa por todos sus rincones. Un placer reencontrarnos con "la ciudad rosa" en tu estupenda entrada. Muchos saludos.

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  6. Confío en poder visitarla algún día. La verdad es que Francia es como para recorrerla entera.

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  7. Si que es un buen lugar para disfrutarlo. Algún día será las fotos invitan a ello :))
    Un beso.

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  8. Precioso lugar que tenemos en agenda y esperamos visitar pronto!

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  9. Ciudad visitada taaantas veces por "obligación"... Magnífico reportaje! Saludos!

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  10. Pues ni le faltan argumentos a esta ciudad para ser visitada. Y, además, no lo tengo nada lejos, de manera que un fin de semana larga o un puente puede ser un buen momento para conocerla. Jamás había oído hablar del el convento de los Jacobinos y me parece sorprendente.
    Un abrazo!

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