9/7/14

Un poquito más de Budapest (2ª parte)

Budapest es una de las ciudades más turísticas de Europa. El Danubio la divide en dos partes a cual más bonitas; Buda y Pest.


Después de visitar el Bastión de los Pescadores y el Palacio Real, (pincha en el enlace si te lo has perdido) bajamos dando un paseo a la Plaza Clark Ádám Ter, donde se encuentra el funicular con las largas colas para subir. Este fue inaugurado en 1870, y fue el segundo que se construyó en Europa. También aquí se encuentra el Kilómetro 0 que se utiliza para medir las distancias en Hungría.

El Danubio y el Parlamento desde el Palacio Real

Puente de las Cadenas desde el Palacio Real

Esperando el funicular en Clark Ádám Ter

Ya era casi la hora de comer y nos acercamos a la zona de la basílica de San Esteban para buscar un sitio que nos gustase. No nos costó demasiado encontrarlo, justo en la plaza de la catedral a mano derecha según la miras, en un restaurante con terraza fuera, el Platz, la verdad es que comimos muy bien. Y el postre, un poquito más adelante, en una riquísima heladería de nombre "Gelarto rosa" en la que, como su propio nombre indica, te hacen el helado en forma de rosa.

Gelarto rosa

El Parlamento

Habíamos reservado la visita al Parlamento por internet a las 16:15 (para poder hacer la visita en español es recomendable hacerlo así). Con un poco de retraso, entramos y la visita realmente mereció la pena.
Construido entre 1885 y 1902 inspirado en el parlamento londinense, su estilo principal es neo-gótico pero con influencias renacentistas y un toque bizantino. Merece muchísimo la pena entrar a visitarlo, si el exterior es magnífico, el interior es excepcional. Incluso pudimos ver el cambio de guardia de los guardas que custodian las joyas de San Esteban, el primer rey de Hungría. Estas se encuentran en una vitrina con algunas de sus pertenencias, entre las que destaca su corona.

Parlamento

Parlamento

Museo Etnográfico frente al Parlamento

Interior del Parlamento

Guardias custodiando las joyas de San Esteban

Joyas de San Esteban

Antigua cámara baja (hay otra gemela que es la antigua cámara alta)

Reposa-puros numerados para los señores Diputados

Baños Széchenyi

Al salir cogimos el metro bajamos en la estación Széchenyi Fürdo y nos dirigimos a los baños Széchenyi en corazón del parque Varosliget. Los baños en esta ciudad han existido desde épocas romanas pero fueron los turcos quienes las explotaron. Todavía existen baños en los que solo pueden entrar hombres y otros en los que hombres y mujeres entran en días alternos, pero nunca mixto.
El edificio actual fue inaugurado en 1913 y tiene un estilo neogótico. Es uno de los complejos termales más grandes de Europa. Tiene 3 piscinas exteriores a 37º y 12 pequeñas en el interior.
La visita fue muy divertida, sobre todo en las piscinas exteriores. Había señores jugando al ajedrez con sillas y mesas dentro del agua especiales para ello.

Fachada de Széchenyi Fürdo

Interior de Széchenyi Fürdo
Interior de Széchenyi Fürdo

Piscinas exteriores de Széchenyi Fürdo

Piscinas exteriores de Széchenyi Fürdo

Otros baños

Otros baños termales públicos: Gellért, Rác, Balneario Rudas, Lukács, Király. Los mejores son el que te he comentado y el Gellert (que salía en un anuncio de Danone), este se encuentra en el monte Gellert (a donde no tuvimos tiempo para visitar) en donde la panorámica de la ciudad es increible, allí también puedes ver la Estatua de la Libertad que conmemora la liberación de la ocupación nazi.

Castillo Vajdahunyad

Salimos de los baños y en el mismo parque visitamos el castillo Vajdahunyad construido para la exposición universal de 1896. Se inspira en una fortaleza de húngara que hay en Transilvania. Dentro del castillo hay una pequeña iglesia que se llama capilla de Ják y cerca de ésta se encuentra la estatua del Anónimo, cronista de la corte del rey Béla III.

Castillo Vajdahunyad

Castillo Vajdahunyad

Capilla de Ják

Lago del parque Varosliget

Cogimos el metro y nos dimos un paseo por el centro y a la hora de cenar fuimos hasta el restaurante Fatál porque habíamos leído en internet que se comía bien. Sirven como platos combinados excesivamente grandes para mi gusto (y eso que soy de buen comer). Como íbamos con las niñas pedimos 3 platos para los 4, el camarero de muy malos modos nos dijo que teníamos que pedir 4. No es cuestión de tirar comida y mucho menos dinero, os aseguro que con dos de los platos cenábamos los 4 y quedábamos llenos, así que nos fuimos. Un poco mas adelante encontramos un restaurante con una coqueta terraza en la calle en la que cenamos muy bien.

Y después de la cena, un paseo nocturno por las orillas del Danubio, fue la despedida de esta visita a una ciudad que nos encantó y que seguro volveremos algún día.

Vista nocturna del Danubio
 Bonita vista ¿verdad?. Budapest merece la pena.



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3 comentarios:

  1. Una visita muy bien aprovechada. Nosotros comimos muy bien e incluso probamos algún vino húngaro, pero no tuvimos tiempo de ir al castillo ni al parque que mencionas. Definitivamente tengo que regresar.

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  2. Nosotros también fuimos a lo Baños Szechenyi y cuando salimos estuvimos por el parque con el laguito que hay fuera, entramos al castillo y nos pareció un entorno muy agradable. Creo recordar que la parada de metro que hay allí es la más antigua de Budapest y era pequeña pero muy bonita. Saludos viajeros.

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  3. Es volver a leer lo que escribes y ver las fotos y me entran tantas ganas de volver...! Y eso que estuve hace apenas 4 meses! Voy a enlazar tus entradas en las nuestras porque están genial. Un beso, Carmen!

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