3/6/14

Quimper, la ciudad de los dos ríos y las siete colinas

Después de conocer Concarneau en nuestro viaje por Bretaña, nos dirigimos a Quimper, la ciudad de los dos ríos y las siete colinas, vigilada desde lo alto de su catedral por el rey Gradlon y su caballo Morvarc´h.


Nuestra visita comienza al otro lado de uno de sus ríos, el Odet para pedir información en la oficina de turismo, la vista desde allí no podía ser mejor. Tras nosotros está le promenade de Mont Frugy, un mirador estupendo de la ciudad con circuitos peatonales si dispones tiempo para caminar. Sobre el Odet podemos ver preciosas pasarelas peatonales llenas de flores que lo atraviesan. Por la Rue du Parc entramos a ver el Passage de l'Épée con preciosas vidrieras en el techo.


Dos son los ríos que confluyen en la ciudad, el Odet y el Steir, este hecho es el que le da nombre ya que Quimper en bretón es Kemper, que quiere decir confluencia.

Por la Rue René Madec llegamos hasta la plaza Terre au Duc con preciosas casas de entramado de madera, observamos que algunas están bastante inclinadas. Nos llama la atención una en la que en su bajo hay una zapatería que cuelga sobre el rio Steir. No nos podemos resistir al encanto de la plaza y hacemos una paradita para tomar unos deliciosos crepes en la terraza soleada de un bar.


No dejes de pasear por todas las callejuelas de alrededor de la plaza: la Rue du Poivre, la Rue Chapeau-Rouge y la St Mathieu, en donde está la iglesia St Mathieu con bonitas vidrieras.

Queremos entrar el Les Halles para comprobar los excelentes productos del mar de los que Quimper tiene fama pero están cerrando y solo podemos ver el edificio.

Y entramos a la plaza Saint Corentín, lo primero que vemos es Le Magasin, precioso edificio de 1900 en el que hay una tienda que ocupa todas sus plantas del estilo de las Lafayette.


Junto a este edificio dos preciosas casas, en una de ellas hay una tienda de artesanía de Cornualle en donde venden la famosa cerámica de Quimper.




A un lado de la plaza se encuentra el Museo departamental Bretón, es una pena porque justo estaban cerrándolo y solo pudimos admirar el patio trasero donde se encuentra ubicada su entrada, desde donde se admira el lateral de la catedral y un parquecito que invita a descansar.

De aquí a la catedral de Saint Corentín, construida en 1239 en estilo gótico. La fachada es del S.XV está flanqueada por dos preciosas torres coronadas por galerías y agujas de 7 metros de altura. Entre las dos agujas, se encuentra el símbolo de la ciudad, el rey Gradlon sobre su caballo Morvac'h que contempla la ciudad.



A la izquierda de la catedral se abre otra plaza en la que hay un carrusel, al fondo podemos ver un jardín con un personaje nacido en Quimper, se trata de René Laënnec, que entre otras cosas, inventó el estetoscopio. También en esta plaza vemos el Ayuntamiento y el museo de Bellas Artes.


Vamos hasta la Rue des Douves para ver un trocito de muralla y entramos en el jardín de la Retraite que pese a lo pequeño que es, es un pequeño jardín botánico con una gran diversidad vegetal. Especies mediterráneas australes y palmeras.
Salimos por el otro lado que sale a las calle Elie Fréron, en ella vemos dos bonitas casas, la Maison a pans de bois y la Maison du Patrimoine.


Otra bonita plaza que encontramos continuando la bajada es la Plaze au Beurre, llena de restaurantes, bueno mejor dicho de creperias, en una de ellas cenaríamos.


No dejes de pasear por las calles peatonales frente a la catedral, son preciosas y hay edificios maravillosos. Destacaré la Calle Kéréon (calle de los zapateros) comercial y animada, para mi, la más bonita de la ciudad.

Y en la Calle du guedoet hay una casa del siglo XVI, la de las cariátides, cuya planta baja está adornada de hombres y mujeres ataviados al estilo Enrique II.


Al otro lado del río y cruzando por el puente de Sainte Catherine vimos la animada calle del mismo nombre y la Préfecture.



Hubo unas visitas que no hicimos y que pueden ser interesantes, están en el barrio de Locmaria. El museo de la porcelana en donde se reconstruye varios siglos de la historia de Quimper y su porcelana.

Y la fábrica de loza H.B. Henriot una de las pocas fábricas de Francia donde la loza sigue decorándose a mano, sin calcar: campesinos bretones con el traje tradicional, pájaros, gallos y motivos florales... Tiene tienda también.

¿Dónde cenamos?

Como os decía cenamos en la Place Au beurre en el restaurante La Krampouzerie, unas galetes y crepes con sidra bretona. Exquisito, servicio inmejorable y buen precio. 


¿Donde dormimos?

El alojamiento que elegimos para pasar nuestras dos noches en Quimper, fueron los apartamentos Appart'City Quimper, en la linea de los Appart city, sin ningún tipo de lujo pero limpios, bien ubicados y con precios arreglados.


Nuestros siguientes destinos Josselin y Malestroit.


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8 comentarios:

  1. Qué bonito! Como ya te habremos dicho en alguna ocasión, nunca hemos estado por Bretaña, pero tal como lo pintas tiene que estar muy bien. Me parece curioso porque estas casas como de vigas cruzadas son muy del estilo de los pueblecitos alemanes! Un saludo enorme y nos leemos!!

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    1. A mi la verdad es que me entusiasmo Bretaña (aunque he de reconocer que soy fácil de entusiasmar jajaja)
      Yo no conozco casi Alemania pero es verdad que lo que he visto por ahí tiene un aire.
      Gracias por tus comentarios. Un beso
      Carmen

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  2. Qué hambre me ha entrado al leerte hablar de crepes y galetes!! Hace tiempo que tengo ganas de descubrir la Bretaña! Y leyéndote se incrementan!! Qué tal de precio está la zona???
    Saludos

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    1. Jo, están tan ricas!!!
      Pues te voy a decir que es un precio parecido a el de España, e incluso en algunos sitios más barato. (No te hablo claro de Madrid y Bracelona). Incluso el gasoil que siempre cargamos en Irún el depósito, nos sorprendió encontrarlo mas barato por allí.
      Osea que anímate que se pueden comer galetes ;)
      Un beso y gracias por tus comentarios
      Carmen

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  3. Que preciosidad de fotos, de lugar, de día soleado. Me encantan esos edificios tan interesantes y esas calles tan limpias.

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  4. Gracias Tawaki, la verdad es que está cuidadísimo. Quimper fué unos de los pueblos que mas nos gustó... bueno... uno de ellos ;)
    Un saludo
    Carmen

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  5. Ni siquiera había oído hablar de Quimper, un lugar que sin duda me apunto.
    Un abrazo

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  6. Yo también tengo una visita pendiente a Bretanña y viendo tus fotos me entran muchas más ganas. Me encantan estos pueblecitos con casitas que parecen de muñecas. Tampoco conocía Quimper así que apuntado queda!

    Saludos!

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