6/6/14

Recorriendo Bretaña: Locronan, Brest y Morlaix

Seguimos recorriendo la maravillosa región francesa de Bretaña, hoy visitaremos Locronan, un pueblo medieval que parece que se encuentra detenido en el tiempo, Morlaix con su puerto deportivo y su imponente viaducto y la ensenada de Brest, donde se encuentra la mayor parte de la flota francesa de guerra.


Recorriendo Bretaña: Locronan, Brest y Morlaix

Locronan 

La primera sensación al entrar en Locronan es que se ha detenido en el tiempo, se que lo digo a menudo, pero esta vez no es una manera de hablar, ya que han cuidado al máximo detalles como soterrar todos los cables y antenas. Los carteles de los negocios son reproducciones de los que había en la antigüedad.

El pueblo es totalmente peatonal y debes aparcar antes de entrar en una zona habilitada. Habíamos leído que se pagaba 6€ por hacerlo y te daban un mapa para recorrerlo, pero se ve que solo es en temporada alta, porque nosotros no tuvimos que hacerlo, el pueblo como veis estaba desierto. 


Tras caminar por su calle principal, llegamos enseguida a la Plaza Mayor. En ella un conjunto arquitectónico formado por la iglesia, bonitas casas de los siglos XVII y XVIII y un pozo en el centro.

Destaca en el centro la iglesia de Saint Ronan, edificada entre 1420 y 1480 y construida gracias a donaciones de los duques de Bretaña. Un rayo hizo desaparecer la aguja de la torre en 1808.

A su lado se encuentra la capilla de Penity construida entre los siglos XV y XVI, en donde vemos la escultura yacente de San Ronan.



Un poco más adelante se encuentra la place de la Mairie, donde se encuentra la oficina de turismo, donde nos dieron el plano y el recorrido recomendado. Pero no te preocupes, Locronan no tiene pérdida, es pequeñito y paseando a tu aire lo ves absolutamente todo.


Bajando por la calle Moal hay un paraje de lo más bonito alrededor de Capilla de Notre Dame de Bonne Nouvelle, construida entre los siglos XV y XVII. Nos comentó la chica de turismo que nos fijásemos en el sol incidiendo a través de las vidrieras, ya que producen una luz mágica en el interior de la capilla.

Por detrás de la iglesia se encuentra la fuente San Eutropo, en la que podemos leer que es una donación de I. Conan, comerciante de telas año 1698.



Brest 

Vimos poca cosa en Brest, y lo poco que vimos nos desilusionó bastante. Es muy grande y los edificios no nos dicen nada, son de los años 50 ya que en 1944 durante la II Guerra Mundial, la ciudad sufrió intensos bombardeos por parte de los aviones aliados, americanos y británicos, quedó totalmente destruida y tuvieron que reconstruirla prácticamente de cero.

Lo que vimos que destacó un poco sobre lo demás, fue el Castillo del siglo XII en el que está el Museo de la Marina, situado en la desembocadura del río Penfeld. Es monumento histórico de Francia desde el 21 de marzo de 1923. Frente al castillo se encuentra el puerto, uno de los mayores puertos navales del mundo.

La mayor parte de la flota francesa de guerra está amarrada aquí, debido a su situación protegida en la ensenada.




Morlaix 

Morlaix se encuentra ubicado entre colinas, tiene un pequeño puerto deportivo y un impresionante viaducto en el centro.

Vimos la Iglesia de Sainte Melaine, cuyas obras se iniciaron en 1489 y se acabaron en 1575 bajo direcciones sucesivas. El campanario fue de lo último que se construyó, su cúpula era de plomo y fue reemplazada en 1875 por la actual. Se encuentra a un lado del viaducto y junto a la oficina de turismo.


Contemplamos el imponente viaducto de granito de 58 metros de altura y 284 de longitud que salva el encajonado valle en el que la ciudad se desarrolló. Por la zona más alta pasa la línea de tren desde 1865 que comunica París con Brest. Además se puede caminar por la primera planta, para encontrar la entrada has de ir por una callejuela que hay por detrás de la oficina de turismo. Cuando fuimos nosotros ya estaba cerrado y nos quedamos con las ganas.

Después, y todo en linea recta, paseamos hasta la plaza en el que está el ayuntamiento, un kiosko de música y de donde parte el trenecito, que no entendemos cómo en un pueblo tan pequeño puede existir a menos que se nos esté escapando algo.



Un poquito más adelante admiramos la plaza Allende, rodeada de  preciosas casas y por el lado de la Rue Mür la casa de la duquesa Ana de Bretaña construida en el siglo XV.




Y para acabar y ya casi al final de pueblo se encuentra la iglesia de Saint Matieu construida en 1824, en sustitución de una iglesia gótica de 1498.

Y de aquí nos dirigimos a ver el impresionante trabajo en piedra de los calvarios repartidos por Bretaña, que son unos cuantos.

¿Sabes donde se encuentran estas tres localidades?




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4 comentarios:

  1. Qué bonita e impresionante la foto de Place des Otages! Llama mucho la atención que algo tan grande se encuentre de repente como entre casas, en medio de la "ciudad"... Qué viaje más bonito hicisteis! Un saludo y nos vemos pronto :D

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    1. Es cierto, esa vista es impresionante. En esa foto si te fijas hay un bajo comercial con la fachada blanca que era una pastelería eso si que era impresionante, no se como están delgados los franceses, yo desde luego llegué con 2 kilos de mas.
      Un beso y como siempre, gracias por contestar.
      Carmen

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  2. Hooooola Carmen, tienes un premio en mi blog!! :-D

    setratadeviajar.blogspot.com

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    1. Ala ala que bien! Llevo unos días sin entrar y a la vuelta me encuentro con un regalo.
      Mil gracias Laura.
      Un saludo
      Carmen

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