25/5/14

Conociendo Guérande, Carnac y Auray, Francia

A pesar de que la visita del día anterior a Nantes había dejado el listón muy alto, el día de hoy nos deparaba tres lugares que se grabarían en nuestra retina para siempre. Guerande, Carnac y Auray. Tres visitas imprescindibles del pais vecino de Francia pertenecientes a las regiones de Paises del Loira y de Bretaña.



    Guérande    


Guérande pertenece a la región de Paises del Loira, es un precioso pueblo medieval que conserva intactas sus murallas y sus 4 puertas. La mayoría de su población antiguamente se dedicaba a la extracción y comercio de la sal de sus salinas. Esta sal marina natural sin refinar, sin aditivos y secada al sol es muy famosa por su gran calidad.

Aparcamos junto a la puerta de Saint Michel, la entrada principal del pueblo y la que más llama la atención por su belleza. Fue construida alrededor del año 1450 y en sus dos torres vivió el gobernador de Guérande. En el siglo XIX fue ayuntamiento y en la actualidad alberga el museo del pueblo y la región.


Atravesando la puerta encontramos la calle Saint Michel muy vistosa y llena de tiendas de souvenirs, en los que entre otras cosas podrás comprar su famosa sal, bares y restaurantes. También muchas tiendas de chocolates y dulces de la zona. Esta calle nos conduce directamente a la colegiata de Saint Aubin construida en el siglo VI y que sufrió remodelaciones hasta el XVIII. El interior conserva algunos elementos románicos.


Frente a esta nos sentamos en una terraza a tomar un café y degustar unos ricos dulces de la zona entre los que se encuentra el famoso kouign amman. Mientras, suenan las campanas para llamar a misa y bendecir el ramo. Lástima que a nosotros se nos haya olvidado en Asturias.


Después callejeamos y vimos las demás puertas y Notre Dame la Blanche, capilla gótica del siglo XIII.




     Carnac    


De Guérande nos dirigimos a la pequeña población francesa de Carnac. En ella se encuentra un inmenso yacimiento prehistórico con casi 3000 menhires de entre el año 6000 y 3000 a.C. Están alineados y colocados en cuatro zonas o agrupamientos diferentes:
Le Ménec, con 1.099 menhires
Kermario, con 1029 menhires
Kerlescan, con 555 menhires
Le Petit Ménec, con 100 menhires
Visitamos los dos sitios principales: Ménec y Kermario que se extienden a lo largo de casi 4 kilómetros. La verdad es que su visita impresiona porque guardan una parte de misterio y no se sabe a ciencia cierta lo que son, probablemente, un lugar de culto religioso. Lo que hay que pensar es en la dificultad que estos hombres tuvieron para colocar cada piedra en su sitio y pulirla.

Hay muchísimas leyendas en torno a ellos, una de ellas cuenta que es un campamento romano petrificado por un castigo divino, y otra dice que es el fósil de una serpiente prehistórica que recorrió Bretaña. 



La afluencia de turistas ha erosionado el suelo que rodea los menhires y podría caerse alguno, por esto y por el vandalismo, se cercó la zona más deteriorada en 1991.

Hay mucho que ver, si quieres hacerlo a conciencia te recomiendo que pidas un plano en turismo para ello existen rutas bien marcadas para caminar y admirarlo con áreas recreativas con aseos públicos para hacer más cómoda la visita.


A parte de estos alineamientos destacan también el de Kerlescan, el Dolmen de Kercado, el sitio de Mane-Kerioned, el Túmulo del Moustoir y el de Saint Michel. A diferencia de los alineamientos, se cree que los dólmenes y túmulos eran sepulturas.

Hubiésemos estado horas, pero ya sabéis lo que son los viajes, a veces quieres ver tantas cosas en tan poco tiempo, que tienes que prescindir de algo, así que nos conformamos con lo que habíamos visto y nos dirigimos hasta Auray.



     Auray     


Auray pertenece a Bretaña y fue el escenario de la famosa Batalla de Auray, en la guerra de los cien años, en la que se enfrentaron dos bandos de bretones, los apoyados por Francia y los apoyados por Inglaterra, con victoria de estos últimos.

Está dividido en dos por un precioso puente de piedra de cuatro arcos del s. XIII. A un lado una bonita plaza, rodeada de típicas casas medievales. De ella parte la calle del Castillo, llena de artesanos, que nos conduce al centro moderno de la ciudad. A un lado hay un camino que conduce a un parque con un mirador al que merece la pena subir para contemplar una de las panorámicas mas bonitas de todo este viaje; la parte antigua de la ciudad.


Puerto Saint Goustan desde el mirador



Al otro lado del río Loc'h cruzando el puente, está el puerto de Saint-Goustan, un lugar en el que parece que se ha detenido el tiempo si no fuera por los restaurantes con terrazas, y callejuelas adoquinadas con casas medievales de entramado de madera. 

A la derecha el muelle Benjamin Franklin llamado así ya que en 1776 desembarcó en Auray por no poder hacerlo en Nantes debido a la climatología. La casa donde se alojó, lleva una placa para recordárnoslo. 

Subimos por la Rue St-René, hay que fijarse en una de las paredes para ver la estatua de Saint-Goustan en madera policromada.


Un poco mas adelante encontramos la iglesia de Saint-Sauveur, del siglo XV. Nos llama la atención que en el interior de la iglesia hay trozos de ramas de olivo y laurel bendecidos para que los feligreses se lleven a sus casas. Destaca el púlpito de madera con la figura de Saint Goustan patrón de los marineros y la goleta colgada del techo de madera.


Callejeamos un poco y muy a nuestro pesar abandonamos un pueblo nos ha enamorado y nos dirigimos hasta nuestro siguiente destino: Vannes.

¿Has estado en alguno de estos tres bonitos lugares?
 Cuéntamelo dejándome un comentario, estaré encantada.


Share:

5 comentarios:

  1. Qué bonito todo! Me ha gustado especialmente Saint Aubin, me gusta el estilo. ¿Y qué tal está la sal? Seguro que está muy rica y es mucho más sana :) Por cierto, lo de los menhires es normal que se caiga alguno por la erosión y el paso del tiempo pero joe, por vandalismo... Qué asco de gente incivilizada, de verdad.

    Un saludo, viajera!

    ResponderEliminar
  2. Qué bonitas las casas de Auray! Tengo muchas ganas de conocer la Bretaña, a ver cuando llegará ese día.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Nosotros estuvimos en verano y fue una pasada, nos gustó mucho, con la sidra, las gallettes, ...

    ResponderEliminar
  4. No conozco ninguno de los sitios que mencionas. Estuve a punto de ir a Carnac en mi visita a Bretaña, pero no me dieron los días. Gracias por compartir; terminaré yendo antes o después.

    ResponderEliminar
  5. Es curioso, algunos de los lugares los conozco por haberlos estudiado durante la carrera (historia), aunque, claro, no puede compararse a hacerlo en primera persona. A pesar de estar tan cerca de Francia, creo que es una gran desconocida, un poco como Portugal.
    Saludos!

    ResponderEliminar

Nos gustaría saber tu opinión sobre esto que has leído, es muy importante para nosotros.